A cuatro días de la votación de las primarias del PSOE, Susana Díaz ha presentado su proyecto; una propuesta política a modo de programa electoral con una medida estrella que se ha incluido a posteriori, como demuestra el hecho de que no aparezca en el documento escrito y se haya entregado en una hoja aparte.

La candidatura de Susana Díaz está preocupada por perder el voto joven. La propia candidata ha mostrado este temor en sus últimas comparecencias, cuando ha destacado que cuenta con el apoyo del aparato de las Juventudes Socialistas para desmentir que las nuevas generaciones del partido se identifiquen con el proyecto de Pedro Sánchez. Con el objetivo de atraer su voto, y con una medida meramente económica, Díaz ofrece créditos públicos de 24.000 euros sin intereses para todos los jóvenes que quieran desarrollar una iniciativa «académica, emprendedora o laboral», a fin de ayudarles a incorporarse al mundo del trabajo.

Díaz ha esbozado esta idea en el acto de presentación de su documento Propuestas para el 39 Congreso Federal, que ha celebrado este miércoles en la agrupación socialista de Fuencarral, en Madrid. Según ha explicado, los jóvenes devolverían el dinero mediante la declaración del IRPF anualmente desde el momento en que empiecen a tener ingresos.

Los créditos tendrían diferentes modalidades: en cuatro años, a razón de 6.000 euros; en tres años, a razón de 8.000 euros; o, en el caso de ser una iniciativa emprendedora para crear empleo, los 24.000 euros inmediatamente, con la actividad «tutelada por la administración».

El resto de propuestas incluidas en el programa son conocidas y forman parte del guión de la presidenta, como reducir las tasas universitarias o crear plazas de guardería gratuitas de cero a tres años.

Contestación a Pedro Sánchez

El capítulo más esperado, el de su modelo de partido, tampoco depara sorpresas. En este sentido, el documento parece responder a la propuesta de Pedro Sánchez, que aboga abiertamente por un PSOE más abierto, participativo y democrático, que vacía de poder a los barones territoriales para «empoderar» a las bases.

La contestación de Díaz es clara en su propuesta: «Entender el PSOE es comprender que las primarias son para dar protagonismo a los militantes, no para otorgar poderes especiales a la figura del secretario general». «La elección directa a través de primarias no transfiere un plus de poder para imponer decisiones ni exime de formar la posición del partido sobre el acuerdo y el diálogo». «Las primarias refuerzan los procesos de participación de la militancia en la toma de decisiones sin que esto debilite la representación del resto de órganos del partido», asegura.

Propone regular las consultas a la militancia

La candidata no se compromete con medias concretas de calado en este apartado. Propone «impulsar y regular los mecanismos para realizar consultas a los militantes a propuesta de órganos colectivos o de un porcentaje significativo de la militancia» sin concretar, en un intento por retirar al líder del partido la potestad de convocarlas a su antojo. Esas consultas se realizarían para preguntar sobre la elección del secretario general, para presentarle una moción de censura, para establecer acuerdos de gobierno postelectorales o para cualquier otra cuestión que apruebe el Comité Federal o un «porcentaje significativo» de la militancia.

Díaz tampoco define las funciones ni los plazos que deben regir a las comisiones gestoras. «Nombrar una gestora responde a una situación de crisis de la organización que no acabe resultando un cierre en falso por la precipitación en la búsqueda de la solución. Proponemos que las comisiones gestoras tengan un plazo limitado para realizar su tarea, prorrogable por una única vez, que en conjunto no supere el límite de nueve meses».

El documento político de Susana Díaz es mucho menos ambicioso que los presentados por sus rivales, Pedro Sánchez y Patxi López, y no ha sido fruto de un proceso participativo como los anteriores. La candidata no tenía previsto elaborarlo, ya que su intención era suscribir la ponencia política y la económica elaborada por la Gestora y por dos de sus hombres de confianza, Eduardo Madina y José Carlos Díez. No obstante, las acusaciones de la candidatura de Sánchez sobre su falta de programa y de proyecto político ha llevado a Díaz a improvisar esta propuesta a sólo cuatro días de las votaciones.

Díaz insiste en la reforma del sistema electoral

En su presentación, la candidata ha abogado por una reforma del sistema electoral y de la justicia, un cambio profundo del Senado como cámara territorial, por garantizar los derechos y libertades sociales y por conseguir la igualdad en la tutela judicial. «Una actualización de nuestro gran pacto ciudadano», ha dicho.

En este sentido, el documento propone una ampliación del artículo 135 de la Constitución, reformado de forma exprés para incluir el principio de estabilidad financiera para limitar el déficit público. En concreto, se propone «ampliar» este precepto «para garantizar, en cualquier situación, un mínimo de inversión que sostenga los servicios y prestaciones sociales».

Entre otros capítulos, la propuesta de Susana Díaz apuesta por la «equidad tributaria». Por un lado, haciendo que paguen más los que más ingresan y tienen, pero también mediante «la armonización fiscal»: «Establecer unos criterios básicos y evitar la competencia fiscal» entre administraciones, que suele favorecer, se añade, a las regiones con mayor renta.

En este marco se apuesta por medidas que «eviten» que la reducción de impuestos «a los que más tienen » en una comunidad autónoma «suponga un aumento del esfuerzo fiscal o menor protección de los que menos tienen en toda España».