Política

Albert Rivera y Pedro Sánchez suben el tono en busca de 500.000 votos transversales

"Volverá a traicionarnos con un tripartito", advierte C's sobre Iceta, que promete "estabilidad" con una lista "de democristianos a comunistas"

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Albert Rivera y Pedro Sánchez suben el tono en busca de 500.000 votos transversales
Pedro Sánchez y Albert Rivera se reúnen para hablar de la reforma constitucional.

Pedro Sánchez y Albert Rivera durante su reunión para abordar la reforma constitucional. en el mes de julio. E.I.

Resumen:

Albert Rivera pide a los catalanes que no voten a Miquel Iceta. “Volverá a traicionarnos con un tripartito”, advierte.

“Ciudadanos es el VOX de la política española. Está más a la derecha que el PP”, responde Pedro Sánchez.

Tras el enfrentamiento se dirimen unos 500.000 votos que podrían bailar entre ambos partidos en las elecciones del 21-D.

El PSC reduce la participación de Pedro Sánchez en la campaña catalana con menos actos que el 27-S de 2015.

La precampaña de las elecciones catalanas del 21-D se calienta desde Madrid. Dos de los partidos constitucionalistas en liza, Ciudadanos, segunda fuerza en el Parlament, y el PSC -tercera- se disputan unos 500.000 votos de carácter transversal y no hay tregua. El presidente de C’s, Albert Rivera, ha realizado un llamamiento muy inusual en las campañas electorales. Ha pedido a los electores que no voten al PSC. “Volverá a traicionarnos”, ha advertido, haciendo referencia al tripartito de PSC, ERC e Iniciativa per Catalunya-Verds que gobernó la comunidad entre 2003 y 2006 con José Montilla de presidente.

“Ciudadanos es el Vox de la política española. Se ha situado a la derecha del PP”, ha respondido este martes Pedro Sánchez en una entrevista en Cuatro, en la que se ha mostrado muy reticente a volver a intentar un Gobierno con el partido de Rivera como lo intentó en marzo de 2016, cuando ambos firmaron un pacto de investidura. “Mi determinación y mi decisión es siempre intentar entenderme con la izquierda”, ha incidido.

En un acto en Cornellà de Llobregat (Barcelona) el lunes por la noche ante casi 600 personas, Rivera llamó a no confiar en el candidato del PSC, Miquel Iceta. “Volverán a traicionaros. En este cinturón y en esta sala hay muchos a los que los socialistas traicionaron. Les vendieron con el tripartito”, afirmó. En el mismo sentido, la candidata Inés Arrimadas instó a los votantes a “no equivocarse” con la papeleta en los comicios del 21 de diciembre. “Yo no me la jugaría con partidos que en algunos municipios defienden la independencia y que en otros apoyan el 1 de octubre”, avisó.

“No me fío del señor Iceta, que ha sido el fontanero de dos tripartitos con ERC, el de Maragall y el de Montilla. Donde caben dos caben tres. Llegados a este punto, como ya no nos fiamos del señor Iceta le voy a pedir al señora Sánchez que por favor no se vuelva a equivocar el PSOE”, ha insistido Rivera este martes por la tarde en los pasillos del Congreso.

En esta línea, ha recordado que las presidentas autonómicas de Andalucía, Susana Díaz (PSOE), y de Madrid, Cristina Cifuentes (PP), fueron investidas gracias al apoyo de C’s, por lo que los votantes de los dos grandes partidos “no entenderían” que el PSOE y el PP no apoyaran la investidura de Inés Arrimadas en Cataluña. “Doy por hecho que tendrán que apoyar un gobierno transversal y alternativo aunque no quieran. Ésa es la solución para Cataluña”, ha sentenciado.

 

“El PSOE solamente pactará con las formaciones políticas que quieren un proyecto compartido y no romper la unidad de España”. “Aquellos que quieren saltarse la legalidad, como ERC y PDeCAT, no son buenos compañeros de viaje“, había aclarado Pedro Sánchez por la mañana, después de que se viera obligado a hacerlo también Iceta. “Yo no haré presidente ni a Oriol Junqueras ni a Carles Puigdemont, creo que ya hemos tenido bastante”, advirtió.

Ya por la tarde, el candidato del PSC se dirigió a la patronal catalana para prometer “estabilidad”. Ante más de un centenar de empresarios en el Círculo Ecuestre, Iceta se ha comprometido a trabajar por la estabilidad política y la seguridad jurídica, así como para favorecer que regresen la empresas que han cambiado su sede social en las últimas semanas por el proceso independentista.

Iceta ha dicho que el PSC quiere representar “el catalanismo pragmático que se ha quedado solo entre el inmovilismo del Gobierno del PP y la unilateralidad” del Govern, y que busca un acuerdo que solucione el encaje catalán. “Nuestra lista es transversal, de democristianos a comunistas presididos por un socialista” con el objetivo de concentrar el voto de todos los catalanistas moderados, destacó.

A preguntas de los empresarios sobre si reeditará un tripartito, como ha advertido Ciudadanos, Iceta respondió tajante: el PSC no votará a favor ni se abstendrá en una investidura de Carles Puigdemont, de Oriol Junqueras ni del ex presidente Artur Mas.

500.000 votos en liza

En medio de ese enfrentamiento se sitúan unos 500.000 votos. Los partidos constitucionalistas son conscientes de que sólo con una participación superior al 75% tendrían alguna posibilidad de formar gobierno sin las fuerzas independentistas. En un 80% de participación se conseguiría movilizar a más de 200.000 abstencionistas, una importante parte de esa “mayoría silenciosa” a la que apelan PP, PSOE y Ciudadanos.

Con ese electorado igual de movilizado que el independentista, los constitucionalistas tendrían alguna oportunidad de formar gobierno, una opción muy lejana hoy día. Además, PSOE y Ciudadanos pelean por una transferencia de voto que se presenta destacada en todo el territorio nacional.

Según el último barómetro electoral del CIS correspondiente al mes de octubre, el 30,8% de los votantes del PSOE ven con buenos ojos votar a Ciudadanos en algún momento. Aplicando ese porcentaje sobre los resultados del PSC en las últimas elecciones autonómicas de 2015, eso supondría otros 161.000 votos en disputa entre ambos partidos. Por el contrario, el 17,6% de los votantes de Ciudadanos a nivel nacional (129.600 en Cataluña sobre los resultados del 27-S) contemplan la posibilidad de votar al PSOE.

Sumadas a los 200.000 abstencionistas, estas cifran sitúan en casi medio millón los votantes por los que PSOE y Ciudadanos se pelean de cara a las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre.

Ambos partidos medirán en Cataluña la valoración ciudadana de sus apoyos a la aplicación del artículo 155 en la Generalitat, una competición en la que parte de ganador Ciudadanos. “Éste es nuestro momento. Para esto nació Ciutatans”, ha explicado Albert Rivera, que está totalmente comprometido con la campaña catalana, mientras el PSC reduce la participación del PSOE en sus actos.

De hecho, la presencia del PSOE en la campaña del PSC se limitará a la figura de Pedro Sánchez y estará enfocada a destacar la candidatura de Iceta, informa Servimedia. El dirigente socialista participará en una decena de actos antes del 21-D, de ellos cinco serán mítines ya en campaña propiamente dicha. Esa participación será menor a la que tuvo en las elecciones autonómicas del 27-S de 2015, cuando protagonizó actos del PSC casi todos los días (10), con mítines en las cuatro provincias, y repitiendo incluso en localidades como Santa Coloma de Gramenet y Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

El coste del 155 para el PSC

La aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña ha tenido un coste alto para el PSC, que intentó hasta el último minuto frenarlo si el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, convocaba elecciones autonómicas.

El apoyo que el PSOE prestó al Gobierno de Mariano Rajoy para intervenir la autonomía catalana, cesar al Govern y convocar elecciones ha provocado que los socialistas catalanes hayan perdido cinco alcaldías y hayan salido al menos de una docena de gobiernos municipales, informa Europa Press. Entre ellos destaca el de Barcelona, donde apoyaban a la alcaldesa Ada Colau.

El alcalde de Terrasa (Barcelona), Jordi Ballart, fue el primer regidor que dimitió y se dio de baja del PSC el pasado 2 de noviembre. Explicó que su partido hacía tiempo que le había dejado de representar al decidir apoyar a Rajoy y al PP en la crisis territorial. Un día después, cinco concejales socialistas abandonaron el Gobierno municipal.

En otro municipio de Barcelona, Castellar del Vallès, se produjo una situación similar. El alcalde, Ignasi Giménez, suspendió su militancia en el PSC, pero, a diferencia de Ballart, no cesó en el cargo. Sí emuló a Ballart el regidor de Blanes, Miquel Lupiáñez, que abandonó el PSC y la alcaldía.

El caso más sorprendente fue el protagonizado por el alcalde de Gimenells i Pla de la Font (Lleida), Dante Pérez, que ha fichado por el PP e irá de número 2 en su lista al Parlament por la provincia de Lleida. El motivo esgrimido por Pérez ha sido la alianza del PSC con representantes de la extinta Unió (centro derecha nacionalista), entre quienes se encuentra Ramón Espadaler, exconseller con Artur Mas.

Dante Pérez se mantiene al frente de la alcaldía de Gimenells. El joven político dio la sorpresa cuando ejerció de telonero en un acto que la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, organizó en Madrid en febrero pasado, antes de confirmar que se presentaría a las primarias del PSOE.

Por su pate, en Sant Hipòlit de Voltegrà (Barcelona), el alcalde socialista, Xavier Vilamala ha sido desalojado por una moción de censura presentada por los independentistas, que han elegido como nuevo regidor a un candidato de Som Voltegrà (vinculados a ERC).