La posibilidad de que la crisis catalana se resuelva con concesiones fiscales a la Generalitat está soliviantando a la mayoría de comunidades autónomas. Los barones socialistas ya han advertido de que no aceptarán nuevas asimetrías en el sistema y gobiernos regionales del PP también alerta de que no se puede romper la solidaridad entre territorios.

Esa desconfianza generalizada ha hecho coincidir a dos familias de Podemos en Andalucía. Al calor de la conmemoración del 40 aniversario de las manifestaciones del 4 de diciembre de 1977 a favor de la autonomía, anticapitalistas, que dirigen al partido en Andalucía, y diputados nacionales errejonistas han coincidido en lanzar una advertencia: no admitirán nuevos privilegios fiscales a otras comunidades.

“Si la resolución de la crisis catalana va a ser a costa de repartir de forma asimétrica los recursos de todos y todas, no estoy de acuerdo para nada. Eso no tiene nada que ver con escuchar a los catalanes y saber cómo quieren construirse”, ha advertido en una entrevista Teresa Rodríguez, que incluso ha ofrecido su apoyo a Susana Díaz para reclamar una financiación autonómica justa con Andalucía.

En este contexto, varios diputados andaluces enmarcados en la corriente errejonista también han dejado clara su postura en el caso de que Unidos Podemos abogue por respaldar parlamentariamente un nuevo sistema fiscal para Cataluña como los propuestos por Miquel Iceta o Íñigo Urkullu.

El candidato socialista ha reclamado que Cataluña gestione todos sus impuestos dentro de una Hacienda federal. Por su parte, el lehendakari vasco ha solicitado que el modelo vasco de concierto se utilice como referencia para avanzar “en un nuevo sistema descentralizado” basado en la corresponsabilidad fiscal.

Esas propuestas aumentan el nivel de recelo en las comunidades más infrafinanciadas como Andalucía. En un acto en Sevilla el 4 de diciembre, los diputados de Podemos Sergio Pascual (secretario de Organización durante la construcción del partido), Auxiliadora Honorato y Juan Pedro Yllanes (juez y diputado por Baleares de origen andaluz) explicaron que “el Estado de las Autonomías supuso un avance histórico en el reconocimiento constitucional de la pluralidad nacional de España”, pero que ha devenido en una “injusta financiación autonómica” motivada por “la asimetría del peso político ejercido como bisagra por las comunidades autónomas con nacionalismos fuertes, como en País Vasco y Cataluña”.

En un manifiesto firmado con personalidades del mundo de la cultura, la universidad y la política andaluza, los diputados errejonistas lanzan un aviso sobre futuras posibles reformas constitucionales tras el 21-D: “No vamos a consentir la imposición de soluciones asimétricas ni privilegios territoriales”. “Andalucía posee un legítimo patrimonio constitucional”, aseguran, para proponer una reforma constitucional que articule un senado federal.

Reclaman el mismo estatus que Euskadi, Galicia y Cataluña

En esa cámara de auténtica representación territorial quieren que Andalucía -“nacionalidad histórica constitucionalmente reconocida”- tenga “el mismo estatus como entidad federada que Euskadi, Galicia y Cataluña”. “40 años después, Andalucía vuelve a reivindicarse como nación”, aseguró Yllanes.

“Desde Andalucía defendemos una solución al conflicto territorial basado en más autogobierno y más gobierno compartido, huyendo de lógicas perversas que impiden, por ejemplo, reponer el personal que necesita la Administración para prestar sus servicios, sin el permiso de Madrid”, advirtió Honorato. “Aplaudimos las propuestas valientes que reconocen lo construido y se atreven a avanzar, desde la plena convicción de que una reforma federal que amplíe competencias y clarifique los métodos de decisión  beneficiará sin duda a Andalucía, históricamente infrarrepresentada por las componendas asimétricas entre capitalinos madrileños y nacionalistas”, añadió Pascual.

Repunte del nacionalismo andaluz

La entrada de Podemos en la escena política andaluza ha llevado al resto de partidos a recuperar un nacionalismo andaluz que en estos 40 años sólo había ejercido el extinto Partido Andalucista. Sólo el partido de Alejandro Rojas Marcos ponía el énfasis de las celebraciones andaluzas el 4-D, ahora considerado por algunos Día Nacional de Andalucía, y de espíritu más reivindicativo que el 28-F, Día de Andalucía, que conmemora la celebración del referéndum de 1980 que dio autonomía plena a la comunidad.

El PSOE andaluz siempre había celebrado con mayor entusiasmo el acto institucional del 28-F. Este año, la debilidad del liderazgo de Susana Díaz tras su derrota en las primarias socialistas han llevado a la presidenta a envolverse en la bandera andaluza para tener un discurso propio frente a Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, a los que presenta como amenazas para la autonomía andaluza. “Sólo te pido que no me hagas elegir entre las dos lealtades, el PSOE o Andalucía, porque soy la presidenta de todos los andaluces”, ha advertido Díaz a su secretario general.

En ese contexto, el PSOE-A ha competido con Unidos Podemos en la celebración reivindicativa del 4-D que ha contagiado a otros partidos como el PP andaluz.