Política PODEMOS

Podemos apela al ataque de los medios para pedir más participación a favor de Julio Rodríguez

Julio Rodríguez presenta su candidatura para Podemos Madrid.

«Nuestros adversarios y los medios utilizarán una baja participación en estas votaciones para atacarnos. No lo permitamos. Entrad en el portal de participación y votad». Bajo este imperativo, el partido de Pablo Iglesias anima en una carta enviada a sus inscritos a votar en las primarias que decidirán la nueva dirección municipal de Podemos Madrid. El ex Jemad Julio Rodríguez, consensuado entre los afines a Iglesias y los de Iñigo Errejón, ha recibido el apoyo abierto de miembros de la cúpula de la formación, pero más allá del respaldo expreso, el aparato del partido juega a favor del militar e invita a sus electores a volcarse en el proceso. ¿Por qué? Una baja participación favorecería a la única rival del ex Jemad, la anticapitalista Isabel Serra, también diputada en la Asamblea regional de Madrid.

Las primarias internas de Podemos en la capital se iniciaron el pasado viernes 8 de noviembre y culminan el próximo miércoles 13 de noviembre a las 12 horas. Una vez superado el ecuador del proceso, la formación pide a sus seguidores volcarse en las votaciones escudándose en la hostilidad de los medios de comunicación y presuponiendo los ataques en caso de no conseguir una alta participación. Este llamamiento a sus inscritos y el imperativo a la hora de pedir el voto podría ser un síntoma de la baja repercusión del proceso de primarias madrileño.

Una baja participación en este proceso daría ventaja a Serra por las características de su corriente: los Anticapitalistas cuentan con gran presencia en Madrid y, aunque no configuran la mayoría de los militantes de Podemos, sí están especialmente movilizados y el voto de los llamados ‘anticapis’ está siempre asegurado. La alta movilización de este voto se explica en que este movimiento se vertebraba en una organización anterior al propio Podemos. Con la fundación del partido morado, Anticapitalistas tuvo que renunciar a ser un partido político para aunar sus fuerzas al proyecto de Pablo Iglesias, pero la fidelidad de sus militantes lleva a que se vuelquen en cada proceso de primarias.

En caso de que la participación sea baja, explican fuentes del partido, el volumen de votantes anticapitalistas sería mayor en proporción al total. En cambio, si la cúpula de la formación consigue aumentar estas cifras, con Iglesias, Irene Montero o Pablo Echenique pidiendo el voto a través de las redes, el número de afines a Isabel Serra sería menor en comparación con el total. Fuentes cercanas a la candidatura de Serra señalan que este fenómeno «es imposible de predecir» puesto que los «censos son cerrados» y los votantes no están adscritos a ninguna corriente ni hay dato alguno sobre ellos. «Si votara más gente joven nos beneficiaría, pero eso no se puede saber», explican. En cualquier caso, apuntan que «aunque nos perjudique, preferimos que vote cuanta más gente mejor, porque siempre es importante cuanta más pluralidad, mejor».

En función de las cifra, es difícil estimar un suelo de voto fiel a la corriente anticapitalista. Los llamados ‘Anticapis’ y pablistas llegaron a un acuerdo en las primarias de Podemos Comunidad de Madrid en noviembre de 2016, en las que Ramón Espinar salió elegido secretario general autonómico. Aquel proceso marcó un hito en cuanto a participación, y marcó un récord histórico de 27.223 votos emitidos. En esta ocasión, y a diferencia de otras consultas como la de Podem Catalunya, el partido no ha facilitado datos oficiales sobre el número de inscritos que ya se han pronunciado.

Serra, ahora adversaria del ex Jemad, fue en las últimas primarias madrileñas la persona más votada y se erigió como portavoz de la ejecutiva de Espinar. El acuerdo tuvo como consecuencia la inexistencia de datos sobre la participación favorable a la corriente anticapitalista en las últimas primarias madrileñas. Pero si nos remontamos a las primarias de Madrid de 2015, el candidato anticapitalista Miguel Urbán obtuvo un 44, 44% de los apoyos, aunque el fundador de Podemos, Luis Alegre venció por la mínima. Además, la corriente liderada por Urbán y Teresa Rodríguez controla territorios importantes como Andalucía. También tenía amplia presencia en la dirección de Podem Catalunya, que fue hace semanas disuelta por la ejecutiva central.

En las últimas semanas y a costa de la crisis catalana, la cúpula de Iglesias ha centrado sus ataques en el único adversario interno que tienen en Podemos, los anticapitalistas, después de que desapareciera de facto la corriente afín a Iñigo Errejón, que renunció a la batalla estatal a cambio de su candidatura a las autonómicas de 2019 en la Comunidad de Madrid.

Una consulta paralela abocada al fracaso

En paralelo a la consulta sobre el próximo líder de Podemos Madrid, la dirección madrileña de Podemos decidió el pasado 29 de noviembre iniciar una consulta paralela para ampliar el número de representantes en la dirección, tanto a nivel municipal como autonómico, para incluir a los representantes más votados de los círculos. Esta consulta también tienen un hándicap: para que la votación sea válida a nivel autonómico, tiene que votar un 20% de inscritos activos de Podemos en la Comunidad de Madrid, alrededor de unos 7.000 en total. El problema es que esta modalidad de votación al representante de los Círculos sólo puede hacerse presencialmente y, por el momento, los votos no han llegado ni al millar.

Esto se debe, explican desde el sector anticapitalista, a la «falta de previsión» y lo «apresurado» de la convocatoria, además de la ausencia de publicidad. La consulta, además, tiene una especial relevancia, puesto que podrían formar nuevas mayorías en la dirección de Espinar en la que no hiciera falta el apoyo de anticapitalistas para aprobar iniciativas. En cualquier caso, desde este sector lamentan la escasa participación en esta consulta paralela y señalan que esta consulta debería haberse organizado con más tiempo «porque es importante para que participa un mayor número de personas».

«El único proceso en el que no ha habido debate»

No es la primera vez que desde el sector anticapitalista denuncian la falta de debate que ha prestado el ex Jemad Julio Rodríguez, pero ahora lamentan que Madrid sea el único proceso de primarias en el que no ha habido un debate de primarias entre los aspirantes a liderar la formación. Además, reprochan la falta de proyecto del militar más allá de dos ideas que ha repetido como un mantra: unidad y Manuela Carmena.

Rodríguez presentó su candidatura como garantía de «unidad», para cumplir «el mandato de Vistalegre II» de evitar batallas internas. Sin embargo, los de Serra aseguran que «nadie entiende» este concepto, puesto que el candidato «se proclama a sí mismo» como el garante de la unidad, y «eso es algo que tienen que reconocer de fuera, que no te puedes erigir». En este sentido, censuran la falta de debate en el seno del partido que ya han denunciado en otras ocasiones.

Además de criticar que «Madrid ha sido el único proceso de primarias donde no ha habido debate», advierten de una amenaza aún mayor: «Si esto llega a que el mero hecho de que se plentee una propuesta alternativa va contra el partido, va contra Podemos mismo», señalan, remitiéndose  a las declaraciones del propio Pablo Iglesias en la fundación del partido, en el Teatro El Barrio: «Apoyarme en este proceso es apoyar un proceso de unidad», señaló en 2014 el líder de Podemos. «A todos les tendemos la mano para unir fuerzas».

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