En los últimos días de cada año muchos mortales solemos hacer balance del pasado y elaboramos listas de propósitos para los próximos 12 meses. De la misma manera, cada vez más think-tanks y medios especializados en política internacional dan a conocer sus predicciones, con el riesgo de que en unos meses nada, o muy poco, de lo anunciado se cumpla.

Después del triunfo del Brexit (junio 2016), la victoria de Trump (noviembre 2016) y la coronación de Macron (mayo 2017) anticipar lo que pasará en el mundo se ha convertido en una tarea más propia de pitonisas que de geoestrategas. Pero si se hace una proyección fundamentada en argumentos resulta válida para evaluar en qué momento estamos y hacia dónde vamos. Algunas cuestiones, como una eventual guerra en la Península de Corea debido a la carrera nuclear acelerada por Kim Jong-un, nos han tenido pendientes de un hilo en el año que ahora concluye.

El orden global, tal y como se concibió al final de la Segunda Guerra Mundial, está en crisis. A su vez, si 2017 fue el año que vivimos bajo la amenaza populista (la victoria de la ultraderechista Marine Le Pen en Francia o de Geert Wilders en Holanda parecían más factible que nunca), 2018 será el año en el que el orden liberal (UE, Canadá, Japón) intentará ganar el pulso a los aislacionistas (los EEUU de Trump), según explica Martin Sandbu en Las batallas ideológicas de nuestro tiempo, publicado en Financial Times.



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También irrumpió en 2016 (Brexit y Trump) el nacionalismo, que ha florecido en 2017 y seguirá ahí en 2018, aunque ni siquiera The Economist sabe hacia dónde va. “Mires por donde mires, el nacionalismo está en auge. A veces toma la forma de naciones autodeclaradas que demandan el derecho de determinar su futuro, como Cataluña o el Kurdistán… Otras veces son fuerzas populistas de derecha reaccionaria, como Alternativa por Alemania. En Hungría, Austria y la República Checa han tomado el poder. Turquía es militante, Japón está sepultando su pacifismo, India lo conjuga con la supremacía hinduista, China con sus sueños de gloria y Rusia con la beligerancia. Pero el giro nacionalista más reseñable es el de los EEUU de Trump”, dice el artículo del último número del año del semanario británico.

En África el problema migratorio seguirá agravándose, especialmente la migración procedente de Estados fallidos como Libia. El Mediterráneo seguirá sepultando miles de sueños de seres desesperados. Como destaca el informe El Mundo en 2018 del CIDOB, «entre la fortaleza europea y los países emisores se está construyendo un amplio (y a menudo letal) foso que impedirá a migrantes y refugiados acceder a su destino». El cambio climático amenaza con otra gran sequía, con la consiguiente hambruna en este continente.

Año de elecciones y relevos

Y lo que es un hecho es que 2018 será uno de los años con más elecciones decisivas que se recuerdan. Ocho de cada diez americanos con derecho a voto estarán convocados a las urnas: en EEUU se renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado (6 de noviembre) y hay presidenciales en Colombia (27 de mayo y 17 de junio), México (1 de julio), Brasil (7 y 28 de octubre), Venezuela (si se atiene Maduro a la ley), Costa Rica (4 de febrero) y Paraguay (22 de abril).

En Europa, le toca el turno el 4 de marzo a Italia, presidenciales en República Checa, legislativas en Hungría, presidenciales en Chipre, y habrá nuevo gobierno, por fin, en Alemania, posiblemente hacia finales de enero. En el Reino Unido todo depende de cómo evolucione el Brexit.

También Vladimir Putin renovará su mandato en marzo como presidente de Rusia hasta 2024. Es la elección más segura de todas. Otros países donde habrá comicios son: Camboya, Tailandia, Líbano, Egipto, Irak, Sudán del Sur, Zimbabue, Congo, Mali, Palestina y Libia. Será el último año del emperador Akihito de Japón, que ha anunciado que abdicará en su hijo Naruhito en marzo de 2019. Y los Castro en Cuba dejarán de estar en la Presidencia de la isla por primera vez desde 1959.

Una vez conocidas las certezas, nos planteamos diez cuestiones de respuesta incierta sobre cómo será el mundo en 2018:

1. ¿Habrá guerra entre EEUU y Corea del Norte? Los expertos consideran poco probable una guerra a gran escala si bien no descartan que haya algún tipo de acción militar, y siempre tienen en cuenta el gran riesgo de un accidente o error que desemboque en algo mayor.

“Aunque no puede descartarse un ataque preventivo contra Corea del Norte, la amenaza de una guerra en el este asiático que provoque una recesión económica mundial es un precio muy alto. Es más probable que EEUU se resigne a la realidad de que Corea del Norte use la fuerza nuclear como disuasión, aunque políticamente sea una situación incómoda”, afirma Rodger Baker, vicepresidente de Stratfor, plataforma especializada en geopolítica global, en la presentación de sus previsiones de riesgo para 2018.

Según Xulio Ríos, director del Observatorio de Política China, “China movilizará todo cuanto pueda para evitar que estalle un conflicto en su vecindario. Es cierto que depende más de EEUU, pero China está dando pasos para cogestionar la crisis. El más importante es la creación de una célula con militares de alto rango de los dos países para tratar la cuestión norcoreana y así evitar una acción unilateral”.

2. ¿Acabará Donald Trump el año como presidente de EEUU? Es muy probable que así sea. A pesar de la investigación de la trama rusa, que lleva a cabo el fiscal especial Robert Mueller, y de las acusaciones de acoso sexual, los analistas se inclinan por su supervivencia. “Los republicanos controlan las dos Cámaras y no van a volverse contra su presidente… La Casa Blanca negará todo lo que se refiere al acoso… Y en la trama rusa puede caer otra gente, incluso su yerno, pero Trump se mantendrá”, señala Peter Jacobs, experto en Defensa de Business Insider en su informe sobre 2018.

Según Mariano Aguirre, autor de Salto al vacío. Crisis y declive de EEUU, “la investigación de Mueller puede que no encuentre pruebas concluyentes sobre una conspiración entre el equipo de la campaña electoral de Trump en 2016 y el gobierno ruso. Hay muchas especulaciones y deseos por parte de los demócratas y de gran parte de los medios de comunicación con un fuerte instinto anti ruso heredado de la Guerra Fría, pero poco muy concreto. La gente de Trump contactó seguramente con sectores en Rusia, especialmente con intermediarios, tratando de conseguir datos o que interfirieran en la campaña contra Hillary Clinton. Y, de paso, buscarían hacer negocios porque los Trump suelen mezclar intereses económicos con influencia política”.

Aguirre subraya que “dada su personalidad egocéntrica, es lógico que Trump soñase con llegar a un Gran Acuerdo con Rusia, y mostrarlo como un éxito. Trump es un hijo de la Guerra Fría, contrario al multilateralismo, la cooperación y la ONU. En su concepción autoritaria del mundo, America First cuadra perfectamente con una división del mundo entre Washington y Moscú, algo, por otro lado, imposible en el actual mundo de múltiples poderes”.

La gran prueba de fuego de los dos primeros años de Trump tendrá lugar el 6 de noviembre, cuando se renueve totalmente la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Los demócratas confían en que la reciente victoria en Alabama, donde lograron vencer a los republicanos por primera vez en 25 años, sea un preludio de su recuperación. Sin embargo, precisan una victoria abrumadora para lograrlo. Han de recuperar 24 puestos de congresistas para conseguirlo y en el Senado, donde la mayoría republicana es muy ajustada, la mayoría de los puestos en juego son de demócratas. Si logran la mayoría en la Cámara de Representantes en noviembre, tendrán en su objetivo plantear el impeachment a Trump, si la investigación encuentra bases sólidas.

3. ¿Logrará China desbancar a EEUU como superpotencia? Aún no, pero está en ello. “China no será la número uno en 2018. Va a incrementar su poder, eso es indudable”, afirma Isabel Hilton, fundadora de Chinadialogue.net.

El mensaje del XIX congreso del Partido Comunista, donde Xi Jinping logró reforzar su poder, está claro: China va a pisar el acelerador. A juicio de Xulio Ríos, “2018 marca el ecuador del plan quinquenal en el que el objetivo es duplicar el PIB y la renta con respecto a 2010. Además, Pekín sabe que existe una oportunidad estratégica para ganar peso a nivel internacional y movilizará sus recursos para lograr su objetivo. Van a aumentar su presencia con mediaciones en Oriente Próximo y en Birmania, donde China quiere aportar su grano de arena en la solución de conflictos enquistados. En el terreno económico van a volcarse con América Latina, por ejemplo, en infraestructuras, defensa… Es lo que pretende Xi: ganar poder, visibilidad e influencia. Cada vez habrá que contar más con China”.

Entre los pronósticos de la plataforma sobre geopolítica Stratfor está la emergente relación entre Rusia y China. «Basada en interdependencia económica, desconfianza mutua y garantías de seguridad será una de las alianzas que definirá el orden global en 2018 y va más allá», afirma su experta en análisis global Reva Goujon.

4. ¿Qué hará Vladimir Putin una vez reelegido? El 18 de marzo de 2018 Vladimir Putin volverá a ser elegido como presidente de Rusia. Si termina su mandato, en 2024, habrá estado al frente de Rusia durante un cuarto de siglo. Su principal opositor, Alexei Navalny, ha llamado al boicot, tras haberle impedido la comisión electoral concurrir a las urnas. Habrá que observar hasta qué punto el discurso de Navalny ha prendido, especialmente entre los más jóvenes.

“El gran desafío de Putin es lograr una participación alta. Para sentirse seguro el Kremlin necesita un 70-70 en participación y votos a favor de Putin, y no va a ser tan fácil. La economía no ofrece grandes expectativas, y el régimen, más allá de Putin, no es popular. La corrupción y la falta de oportunidades le han hecho perder apoyo entre los jóvenes y las clases medias urbanas”, señala Nicolás de Pedro, investigador experto en Rusia y antiguo espacio soviético en el CIDOB.

“Una vez reelegido intuyo que anunciará algún plan o estrategia nacional para modernizar el país, aunque está por ver si tendrá éxito. En política exterior tres temas dominarán la agenda: el arreglo diplomático en Siria; Ucrania, donde el suministro de armamento de EEUU puede cambiar la dinámica de la guerra; y el nuevo paquete de sanciones que puede hacer mucho daño a industrias clave como la de Defensa, así como al dinero que tiene offshore el círculo de poder del Kremlin. De hecho, parece que están tratando de repatriar parte de este capital para reanimar la economía, aunque es difícil conseguirlo, la presión del Kremlin se va a incrementar”, explica De Pedro.

5. ¿Descarrilará el Brexit? ¿Sobrevivirá Theresa May? Lo cierto es que 2018 será un año crucial para saber en qué desemboca el Brexit porque la indefinición actual no puede mantenerse. La UE y el Reino Unido lograron en diciembre de 2017 un acuerdo de divorcio que permite al menos encauzar la segunda fase. Después de meses de estancamiento, Theresa May pudo acabar el año con una buena noticia, ese avance en tres cuestiones clave: el dinero que habrá de pagar el Reino Unido, los derechos de los ciudadanos y la frontera porosa entre Irlanda e Irlanda del Norte.

También la UE ha aceptado en principio un periodo de gracia, una transición tras la salida en marzo de 2019, que se prolongará hasta diciembre de 2020, un periodo muy escaso, según los expertos, dado cómo evoluciona la negociación. El destino de May, que ha sobrevivido a 2017 milagrosamente tras su victoria pírrica en las elecciones de junio, está unido a cómo evolucione el Brexit, pero de momento parece que puede mantenerse hasta marzo de 2019.

«El Brexit siempre ha estado marcado por la división en el seno del Partido Conservador. May se ha mantenido en una calculada indefinición, pero en 2018 no puede seguir así. El gobierno deberá tomar decisiones duras, que afectarán al gobierno y al partido. El reloj corre contra Londres porque en marzo de 2019 el Reino Unido saldrá de la UE. El gobierno británico debe elegir qué tipo de Brexit desea. Es la hora de la verdad», afirma Álvaro Imbernón, analista de la consultora de riesgo político quantio. «Está por ver si los defensores de un Brexit suave, dispersos en diferentes partidos, presentan un frente unido», añade.

«El Reino Unido ha decidido lo que no quiere, mientras que la UE ha ofrecido un menú, pero ha dejado claro que no se trata de una salida a la carta. La UE27 se ha mostrado unida y ha defendido férreamente la indivisibilidad de las cuatro libertades básicas. La UE no quiere que el Brexit cope la agenda de cara las elecciones europeas de 2019. En 2018 se decidirá cuál será el modelo de transición y el modelo de relación posterior, que ha de acordarse teniendo en cuenta a los Parlamentos. En el último trimestre comenzará el proceso de ratificación del acuerdo. Es relevante también que en 2018 puede empezar a ser más perceptible el impacto de la incertidumbre asociada al proceso del Brexit en la economía británica», apunta Imbernón.

6. ¿Quién ejercerá el liderazgo europeo? Habrá emperador y, si logra impulsar las reformas en el Hexágono, será Emmanuel Macron. La reina de Europa, la canciller alemana Angela Merkel, está en horas bajas. Alemania lleva con un gobierno en funciones desde las elecciones del 24 de septiembre. Probablemente, Merkel logre un acuerdo con los socialdemócratas, liderados por Martin Schulz, ex presidente del Parlamento Europeo.

Schulz exige más solidaridad y más Europa. Sus socios socialcristianos no quieren que Alemania sea quien pague los platos rotos de Europa. Un 47% de los alemanes preferirían que Merkel no acabara su mandato en 2021, según una encuesta de YouGov y DPA. Sin embargo, es pronto para dar por terminada su tarea.

Emmanuel Macron va a impulsar Europa, y si los socialdemócratas alemanes tienen peso en el gobierno federal alemán, como parece, serán de gran ayuda. Macron ha puesto a Francia de nuevo en el mapa, hasta tal punto que The Economist la ha elegido como “país del año”. En 2018 su objetivo será que la UE supere su larga historia de crisis y dé un salto adelante.

A su vez, como señala el informe sobre El mundo en 2018, elaborado por el CIDOB, “el riesgo político en Europa tendrá aroma italiano y se seguirá percibiendo al Kremlin como fuerza desestabilizadora. Confluyen tres factores: Italia irá a las urnas el 4 de marzo; hace frente a una crisis migratoria fácilmente aprovechable desde posiciones populistas; y los contactos de políticos afines a Putin con la Liga Norte y el Movimiento Cinco Estrellas se han intensificado”.

7. ¿Está derrotado el autoproclamado Estado Islámico? El califato, como lo proclamó Abu Bakr al-Bagdadi en 2014, se ha esfumado. Los últimos cálculos de la inteligencia estadounidense estiman que quedan unos mil combatientes de Estado Islámico en Siria e Irak, la tercera parte que hace apenas unas semanas. Otra cuestión es que esta derrota sobre el terreno implique el fin de los atentados terroristas. “Una de las preocupaciones de los servicios de inteligencia y de los cuerpos policiales será qué hacer con los retornados y se vigilará el reclutamiento”, señala el informe del CIDOB.

Según Ahmed Rashid, experto en relaciones internacionales y autor del clásico Los Talibán, “el autoproclamado Estado Islámico, como antes Al Qaeda, nunca será derrotado totalmente. Tendrá raíces en Oriente Próximo desde donde continuará intentando lanzar y lanzará ataques terroristas en Europa y en EEUU. Como ideología puede sufrir cambios e incluso podría emerger una facción que defienda menos una yihad global y más un partido islámico nacionalista que posiblemente negociaría con otros grupos de la oposición por el futuro de Siria, pero seguiría siendo extremista en términos de interpretación del islam y en el trato con las minorías”.

Los yihadistas seguirán perpetrando ataques de bajo coste, como los atropellos masivos con vehículos de gran cilindrada, allí donde puedan. Golpearán no sólo en Europa, Australia o EEUU, sino también en Rusia, en Afganistán, como estos últimos días del año, o en el Sinaí. Al presidente egipcio la campaña contra el terrorismo yihadista le ayudará en su camino a la reelección.

8. ¿Habrá paz en Siria con Bashar Assad al frente del país? La paz será difícil de tejer en un país asolado por la guerra desde hace siete años. Lo cierto es que ahora actores de primer orden como Rusia, Irán y Turquía quieren que se llegue a una solución política. Según Rashid, “Siria necesita una solución política que solo podrá darse cuando el régimen de Assad logre una vía segura o un exilio seguro en algún lugar”.

“Rusia ha alcanzado en Siria sus objetivos con unos costes y riesgos limitados. Militarmente ha sido un éxito, pero queda ahora un arduo camino de negociación diplomática. Para el Kremlin era prioritario sentarse en la mesa. Ahora no sólo está en la mesa, sino que apadrina las negociaciones. Sin embargo, a medida que retire aviones de combate y asesores, el peso de Irán y de Damasco será mayor, y Siria recibirá presiones de Israel y de otros actores. Si EEUU decide volver a Oriente Próximo, será un factor a tener en cuenta”, señala Nicolás de Pedro.

9. ¿Quién ganará el pulso entre Irán y Arabia Saudí? Irán va a ser, junto a Corea del Norte, quien encarne la nueva amenaza global. Estados Unidos suscribe esta tesis, así como su gran aliado Israel, y por supuesto, Arabia Saudí, ahora su rival regional más directo. Trump anunciará probablemente a principios de año que EEUU se desmarca del acuerdo nuclear con Irán.

La UE poco podrá hacer para convencer a Trump de que siga con ellos adelante. Esta acción colocaría a muchas em presas que hacen negocios en Irán en una situación delicada. También sufrirán los iraníes, que ya padecen un grave retroceso en su nivel de vida, que les ha llevado a manifestarse en las calles en los últimos días de 2017. Está por ver si será el germen de una nueva revolución verde, como en 2009, pero la protesta tiene ya tintes políticos.

“Irán no tendrá incentivos para rebajar su perfil de potencia ascendente y Arabia Saudí ni se resignará ni será reprendida por EEUU con suficiente fuerza. Riad puede apuntar hacia Hizbulá, debilitada por el esfuerzo de guerra en Siria”, señala el informe del CIDOB. El acercamiento entre la Arabia Saudí del príncipe heredero Mohamed Bin Salman e Israel puede consolidarse en 2018.

En el Golfo los perdedores serán los yemeníes, donde saudíes e iraníes se enfrentan a través de sus aliados, en lo que es la guerra de proxys más sangrienta de la región. Los hutíes, respaldados por Irán, mataron en diciembre al ex presidente yemení Al Abullah Saleh, que parecía inclinarse hacia los saudíes, que se han hecho ya con el 85% del control del país. Más de 5.300 civiles han muerto en los más de 1.000 días de conflicto. Entre siete y ocho millones de yemeníes están al borde de la hambruna.

10. ¿Dejará atrás América Latina el populismo bolivariano? América Latina termina 2017 con la vuelta del conservador Salvador Piñera a la presidencia de Chile, que asume el 11 de marzo de 2018. También con Honduras en pie de guerra por la controvertida victoria electoral del presidente Juan Orlando Hernández.

En 2018 habrá presidenciales en Colombia (27 de mayo y 17 de junio), donde se pondrá de nuevo en cuestión el Acuerdo de Paz con la FARC -reconvertidas en partido político-, que estará presente en el nuevo Congreso. También en México (1 de julio), donde el izquierdista López Obrador volverá a intentar llegar al poder y en Brasil (octubre), donde Lula aspira a presentarse, si no lo impiden los tribunales, y el populista ultra y ex militar Jair Bolsonaro parece tener opciones. Maduro, si se atiene a la ley, convocará las presidenciales.

“Es una América Latina más diversa y compleja que en el pasado. Ya no existen las hegemonías de antes. Maduro ha de lidiar con este hecho. No se trata tanto de un giro a la derecha, sino de que ha desaparecido el hegemonismo… La corrupción y la violencia marcarán estos procesos electorales en 2018”, señala Carlos Malamud, investigador especializado en América Latina del Real Instituto Elcano.

Contra pronóstico hace unos meses, Maduro parece que de momento sobrevive, a pesar de la gravísima situación económica que vive Venezuela. Sería crucial que la oposición recuperara la unidad y presentara un único candidato a las presidenciales, en lo que ahora están trabajando con serias dificultades.

“Maduro ha consolidado su situación, mientras que la oposición está más fragmentada. Puede que aproveche el momento y adelante incluso las presidenciales, una vez que ha impuesto prohibiciones a la oposición en represalia por no participar en las municipales”, afirma Malamud, que sostiene que Venezuela se desliza hacia un escenario cubano en lo económico pero que sus recursos petrolíferos aún la pueden sostener.

Entre los pocos que predijeron el Brexit y la retirada de Hillary Clinton de la política está el británico Craig Hamilton-Parker, una especie de profeta del siglo XXI. Para 2018 prevé grandes catástrofes naturales, entre ellas la erupción del Vesubio y la evacuación de Nápoles o un gran terremoto en Nueva Zelanda.

Cree que Trump superará un impeachment y será luego más popular, mientras que Kim Jong-un será derrocado por su pueblo. En sus predicciones el Brexit saldrá adelante, el euro se desplomará, y May sobrevivirá. También habrá una epidemia mundial de gripe vinculada a una guerra biológica.

Haremos balance en 12 meses. Todos veremos cuántos propósitos personales hemos cumplido y si hemos acertado al apuntar cuáles serán las cuestiones globales más relevantes. Esperemos que el profeta sea quien más se equivoque y la Tierra se tome un respiro.