Apple lo ha vuelto a hacer. Da igual las críticas que envuelvan a la compañía, la rebaja en la recomendación sobre sus acciones que han anunciado algunos analistas o las noticias de que la demanda de sus nuevos dispositivos es realmente baja. Da igual.

La compañía presentó este jueves a cierre de mercado en Wall Street sus resultados del primer trimestre del ejercicio fiscal 2018, que han vuelto a ser de récord. Apple ingresó 88.293 dólares, poco más de 70.000 millones de euros, en los tres últimos meses del año pasado, los más potentes por la coincidencia de la campaña de Navidad.

Es un crecimiento del 13% respecto al mismo periodo del año pasado, cuando facturó 78.351 millones de dólares, casi 63.000 millones de euros, sobre todo gracias a que el iPhone sigue tirando del carro.

El gigante de Cupertino despachó 77,3 millones de teléfonos, un millón menos que en el mismo periodo del año pasado, pero con una diferencia importante: por primera vez en la historia, Apple supera los 700 dólares de media por cada smartphone vendido.

Cada iPhone vendido tenía un precio de 796,48 dólares, frente a los 694 de hace un año. Con el modelo del décimo aniversario por encima de los 1.000 dólares (en España la versión más barata vale 1.159 euros), ese aumento en el coste promedio de cada unidad apunta a que se han vendido más iPhone X que iPhone 8, el modelo más terrenal que la compañía lanzó a principios de septiembre.

Han sido muchos los analistas que, desde su llegada al mercado en el comienzo de noviembre, han menospreciado la capacidad de Apple para generar unas ventas masivas de un terminal tan caro, pero los fanáticos de la firma han vuelto a demostrar que no les importa el precio. Ellos quieren su móvil con la manzanita.

De hecho, el peso del smartphone en los resultados de la empresa dirigida por Tim Cook se ha mantenido. En este primer trimestre del ejercicio fiscal 2018, el 69% de los ingresos han procedido de las ventas del teléfono, que ha generado 61.576 millones de dólares, casi 50.000 millones de euros.

Importancia de los “otros productos”

El resto de dispositivos de Apple mantienen una línea más o menos estable, sin demasiadas alegrías pero tampoco sin decepcionar excesivamente. El iPad, que ha conocido tiempos mejores, apenas ha notado una diferencia en las cifras de ventas.

En los últimos tres meses del año pasado se despacharon 13,1 millones de iPad, frente a los 13,08 millones de hace justo un año. El descenso en el precio del modelo de 9,7 pulgadas ha ayudado a no perder, pero tampoco ha supuesto una diferencia en cuanto a maquillar las cifras.

Un rumbo similar mantienen los Mac, que siguen manteniendo una línea baja pese a las mejoras del nuevo software, el sistema operativo Sierra, y a los nuevos modelos. Así, Apple colocó 5,11 millones de unidades, una cifra algo inferior a los 5,37 millones de hace 12 meses.

Tanto el iPad como el Mac están viendo como los “otros productos” le están comiendo el terreno. Dentro de este concepto Apple engloba las ventas del Apple Watch, Apple TV, los cascos de música Beats o los casi desaparecidos iPod.

El aumento del peso de estos productos casi secundarios se ha disparado un 36% respecto al año pasado, hasta alcanzar los 5.489 millones de dólares, casi 4.400 millones de euros, y acechar los ingresos procedentes de la tableta.

Este repunte se debe al gran desempeño del Apple Watch, al que no se le concedieron muchas esperanzas cuando llegó al mercado. Apple no da cifras de ventas específicas de su reloj inteligente, pero los analistas afirman que se han vendido alrededor de 20 millones de unidades en el año 2017, todo un éxito cuando hablamos de unos dispositivos, los wearables, que no han acabado de despegar y en los que hay una competencia feroz.

En cuanto a las zonas geográficas, destaca el fuerte aumento de las ventas en Japón, dónde Apple ha facturado un 26% más en este trimestre que en el mismo periodo del año pasado. La situación es generalizada, pues ninguna región presenta un avance inferior al 10%, destacando también el 14% en Europa o el esa decena de puntos porcentuales en lo que la compañía califica como “Américas”.

Mejor sesión del año

Los resultados positivos van a darle un empujón bursátil a Apple, que llevaba un 2018 frío en bolsa precisamente por las dudas que despertaba la capacidad del iPhone X para convertirse en el terminal que tirara de las cuentas de la compañía.

Ya en el periodo de negociación previo a la apertura de la sesión de este viernes en Wall Street el repunte había superado el 1,6% y todo apuntaba a que podría ser la mejor sesión del año para los títulos del gigante electrónico.

Aún así, la marcha en los mercados financieros es difícil de mejorar. El valor de las acciones del fabricante estadounidense ha aumentado un 45% respecto al 2 de febrero del año 2016, reforzando así su liderazgo en el mundo del parqué: Apple es la cotizada más valiosa del mundo con una capitalización superior a los 866.310 millones de dólares, casi 700.000 millones de euros.