Política PODEMOS

Iglesias utiliza a Bescansa para atar en corto la candidatura de Errejón en Madrid

Con la integración de Errejón en el sector oficialista, Iglesias neutraliza la amenaza que suponía par su liderazgo

Iñigo Errejón y Pablo Iglesias el pasado julio en los pasillos del Congreso de los Diputados.

Iñigo Errejón y Pablo Iglesias el pasado julio en los pasillos del Congreso de los Diputados. EP

«El acuerdo siempre lo hemos buscado, ha habido acontecimientos que lo han precipitado». Con esta frase reconocía ayer Íñigo Errejón la importancia del factor Bescansa en la resolución de la crisis de Podemos en Madrid. El aspirante a candidato a la Comunidad ha cedido en buena parte de sus exigencias para alcanzar un acuerdo con Pablo Iglesias que ata en corto su candidatura. Aunque mantiene parte de la autonomía que reclamaba para su campaña electoral, las «garantías» que pedía como una firma mancomunada para las decisiones y la distribución de la lista electoral se han visto rebajadas.

El «error» de Carolina Bescansa a la hora de divulgar una propuesta de acuerdo con Errejón para desbancar a Pablo Iglesias ha debilitado sus posiciones en una negociación muy dura. Hasta ese desliz a las 15 horas del miércoles, Errejón amenazaba con no ser el candidato oficialista en la Comunidad de Madrid si no se cumplían sus condiciones. Tras el intento de «golpe de estado» por parte de Bescansa, que Iglesias ha considerado una conspiración en toda regla, Errejón ha cedido en sus pretensiones facilitando un acuerdo con la cúpula del partido y el sector de Ramón Espinar, que será su número 3 en la lista.

El candidato contará en ella con 14 puestos frente a los 11 reservados a Iglesias, que ve aumentada así su cuota frente a la exigencia inicial de Errejón, que pedía incluir en ese paquete a los representantes de las confluencias que se sumen al proyecto. Fuentes cercanas a la dirección asumen que Errejón abandonará la Ejecutiva estatal de Podemos cuando inicie la campaña electoral, aunque su entorno lo desmiente rotundamente y asegura que mantendrá su puesto en el Consejo Ciudadano y el escaño en el Congreso.

Con la integración de Errejón, Iglesias neutraliza la amenaza que suponía par su liderazgo

Las cesiones de Errejón han permitido alcanzar un acuerdo para presentar una candidatura unitaria a las primarias de Podemos en Madrid en las que han renunciado a participar los anticapitalistas, por lo que es posible que no tenga rival. Con la integración de Errejón en el sector oficialista, Iglesias termina de neutralizar la amenaza que suponía para su liderazgo. Desde que se enfrentaron en el congreso de Vistalegre II, el secretario general ha intentado confinar a su antiguo número 2 en el territorio autonómico para librarse de la posibilidad de que le dispute la Secretaría General.

Esa amenaza ha quedado claramente plasmada en el documento de Carolina Bescansa  [Consultar aquí en PDF] propone a Errejón una alianza con ese objetivo final. Primero se harían con la Comunidad de Madrid, él como presidente y ella como vicepresidenta, para luego plantar cara a Iglesias en primarias para intentar hacerse con el control del partido primero y con el Gobierno después.

A pesar del enfado que ha causado esa ‘conspiración’, Iglesias ha mantenido la calma y ha optado por cortarla de raíz a través del acuerdo con Errejón que deja a Bescansa más sola aún si eso era posible. Cuando se especulaba con los efectos de la ira del líder del partido, Iglesias ha cuidado al máximo la puesta en escena del pacto. Ha aparecido entre las partes enfrentadas, Errejón y Espinar, con un discurso humilde en el que destacaba su ejercicio de responsabilidad ante los militantes del partido que no ganan sueldos públicos y que «defienden a Podemos cuando se le ataca».

A ellos, los que votan en las primarias, ha dirigido una intervención que ha limitado a conseguir la paz interna, el mandato de Vistalegre II de «unidad, unidad» que gritaban los inscritos. Con un tono conciliador ha agradecido su generosidad a un sonriente Espinar y ha perdonado a un cabizbajo Errejón: » No hay ninguna ambición personal que pueda estar por encima de las razones por las que nación Podemos: mejorar la vida de la gente», ha asegurado.

«Mi obligación era buscar una solución y gracias a Ramón y a Íñigo traemos una propuesta de unidad desde la pluralidad». «He escuchado a Íñigo y confío en él para ser el candidato de Podemos y para ser el próximo presidente de la Comunidad de Madrid, le doy también las gracias». «Los inscritos y las inscritas me encargaron cuidar Podemos y es un honor para mí seguir haciéndolo», ha sentenciado.

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