La Agencia Española de Protección de Datos anunció este miércoles la apertura de una investigación en torno a la difusión de las imágenes de Cristina Cifuentes tras un hurto, que ella desmiente, en un gran centro comercial próximo a la Asamblea de Madrid en el año 2011. Coincide que la directora de la Agencia, Mar España, es afín a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. España fue una de las personas a las que Cospedal situó en la Agencia una vez se vio descabalgada de la presidencia del gobierno de Castilla-La Mancha por mor de un pacto entre socialistas y Podemos a pesar de haber ganado las elecciones autonómicas de 2015.

“Entraba a los consejos de gobierno de Castilla-La Mancha sin ser consejera”

España fue entre 2011 y 2012 secretaria General de la Consejería de Presidencia y Administraciones Públicas en la Comunidad castellanomanchega, gobernando entonces la hoy ministra de Defensa. En 2012 dio el salto a la viceconsejería de Presidencia de la Comunidad y “llegaba a asistir a los consejos de gobierno, a pesar de no ser consejera, sin voto evidentemente”, señalan fuentes del ejecutivo autonómico de entonces. Estas mismas fuentes recuerdan que España “era de la total confianza de Cospedal” y que les fue “impuesto” su nombramiento tanto en la secretaría general como en la viceconsejería a los entonces responsables de ambos departamentos, Jesús Labrador y Leandro Esteban, respectivamente.

La Agencia de Protección de datos es un ente independiente con personalidad jurídica propia y plena capacidad pública y privada, que se relaciona con el Gobierno a través del Ministerio de Justicia, según rezan sus estatutos. No depende, por tanto, del Ministerio de Defensa al frente de cual está Cospedal aunque ella influyó en su nombramiento en julio de 2015, tras la celebración, en mayo de ese año de las elecciones autonómicas. La consumación del pacto de Emiliano García Page con Podemos, que dejaba a Cospedal fuera del Gobierno tras perder la mayoría absoluta por un escaño, acabó con España en la dirección de una Agencia que suele pasar desapercibida, pero que con la difusión de un vídeo que debería haber ser sido destruido hace siete años, ha cobrado vigencia.

La secretaria general del PP ha sido la más firme defensora de Cifuentes

Con un escueto “la AEPD abre actuaciones de investigación en relación con las imágenes de Cristina Cifuentes obtenidas a partir de la grabación de una cámara de seguridad” abría la puerta a indagar la comisión de un supuesto delito que puede ser sancionado hasta con 300.000 euros. La Agencia decidió actuar de oficio aunque la propia Cifuentes podría haber acudido a esta entidad en defensa de sus derechos.

Aseguran fuentes de esta entidad que es el proceder “habitual cuando se tiene conocimiento de algún hecho que lleve a pensar que se ha incumplido la normativa” como es este caso. Y ponen otros ejemplos como el de Facebook-Cambridge Analitica, Linkedin o la filtración de datos personales en el acceso al MIR sanitario. Y para que no haya sombra de duda, aducen que han declarado infracciones durante este mandato al PP “o se han archivado o inadmitido denuncias contra terceros en las que el PP era el denunciante”.

Desde aquel “hay que defender lo nuestro y a los nuestros”, que pronunció en la convención nacional del PP celebrada en Sevilla, a su apuesta por echar un pulso a Ciudadanos retando a Albert Rivera a que apoyara una moción de censura de la mano de PSOE y Podemos, Cospedal se ha significado especialmente con la hoy dimisionaria. De hecho, hasta se desplazó a la Puerta del Sol el miércoles para administrar el anuncio de la “renuncia”, que no de la “dimisión”, tras recibir la orden taxativa de su jefe de filas, Mariano Rajoy, de que la madrileña tenía que dejar el cargo “antes de las 12 de la mañana”, cuando él tenía previsto llegar al Congreso de los Diputados para seguir el debate de Presupuestos.

Los “pantallazos” de González

En el PP siempre han sospechado del “fuego amigo” tanto tras la filtración del máster de la Universidad Rey Juan Carlos como tras la aparición del vídeo sobre el supuesto hurto del que el ex presidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González iba enseñando “pantallazos”, tal y como informó El Independiente. Cospedal parece así dispuesta a intentar llegar al fondo de este asunto después de tener que sacrificar a la que era una de sus principales bazas territoriales en esa pugna por el poder interno que, de forma soterrada, libra con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.