Política

Los barones exigen que Rajoy apueste por ministros en mayo de 2019 para parar la sangría de votos

A los nombres de Santamaría y Cospedal se unen los de Catalá, Méndez de Vigo, García Tejerina y Báñez

Rajoy junto a Sáenz de Santamaría y Catalá en una sesión del Congreso

Rajoy junto a Sáenz de Santamaría y Catalá en una sesión del Congreso EFE

«Si perdemos los comicios locales y autonómicos no habrá ministros que nombrar un año después». Así de tajante se muestra una dirigente territorial del PP a la hora de evaluar las posibilidades electorales de su partido en mayo de 2019. Fuera de Madrid hay una coincidencia de análisis sin argumentario de por medio. «Rajoy debe dar el do de pecho para poner a los mejores candidatos», «Rajoy debe apostar por pesos pesados en Madrid y en aquellas comunidades y ayuntamientos que peligran o queremos recuperar como Valencia», «Mariano pensará en los mejores candidatos», son algunas de las impresiones cosechadas por El Independiente.

Todos están pendientes de su jefe de filas, de las grandes decisiones que debe adoptar para recuperar no sólo el poder territorial perdido, sino, desde ahí, tomar impulso para afrontar con posibilidades de éxito las generales de un año después, si es que la legislatura se agota.

Y desde esta reflexión, no dudan en citar a algunos nombres, artillería pesada, como el de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, para Madrid, pero también el de María Dolores de Cospedal para Castilla-La Mancha; y hasta los de los titulares de Justicia, Interior o Empleo, esto es, Rafael Catalán, Juan Ignacio Zoido y Fátima Báñez, respectivamente, aunque los dos últimos ya no tendrían cabida en Andalucía puesto que se ha designado a los cabezas de lista para las capitales de provincia.

Protagonismo de Catalá

De Catalá subrayan su protagonismo político, incluso aunque ello le haya supuesto estar en el centro del huracán a raíz de la sentencia de «la manada» y su insinuación de «problemas singulares» del juez del voto discrepante. También está reprobado por el Congreso, pero a efectos políticos no tiene más consecuencias y se ha convertido en una de las caras más visibles del Ejecutivo.

Entra también en ese listado de ministros «fichables» para el 26 de mayo de 2019 el de Educación y Portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, y la de Agricultura, Isabel García Tejerina, bien para algún ayuntamiento importante o para la lista europea. Otra cosa es la titular de Sanidad, Dolors Montserrat, posible candidata a la presidencia de la Generalitat en caso de repetición electoral y siempre que un partido casi en estado de rebeldía lo permita.

Pero que Rajoy esté dispuesto a sacrificar al grueso de su Gobierno para salvar unas elecciones está por ver. «No es su estilo», dice una persona de su entorno. Otra cosa es que no tenga más remedio que echar mano de algún miembro de su Consejo de Ministros para dar el mensaje de que se toma en serio una consulta que no pinta bien, con Ciudadanos echándoles el aliento y «fichando» a algunos de los suyos en territorios como Valencia o Cataluña. El último CIS les ha salvo por la mínima del sorpasso de Ciudadanos, pero no pueden confiarse.

En el entorno de Rajoy dudan mucho de que vaya a prescindir de Santamaría

Madrid es un agujero negro tras la dimisión de Cristina Cifuentes. El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, parece apuesta segura, bien para el ayuntamiento o, ahora, para la Comunidad. Pero la identidad de con quien forme tándem es igual de importante que su candidatura. Pero aunque el nombre de la vicepresidenta es el que más se cita, fuentes próximas al jefe del Ejecutivo creen que éste no prescindirá de su mano derecha en el Gobierno y lo dan por descartado.

Valencia, el segundo gran objetivo de los populares tiene una candidata clara, aún no confirmada, para la comunidad, Isabel Bonig, pero no para el ayuntamiento. Y el eurodiputado Esteban González Pons ya ha dejado muy claro que su deseo es permanecer en Bruselas. En general, a pocos les apetece medirse en unas elecciones de resultado más que incierto, aunque desde Génova insistan en la posibilidad de acabar gobernando en más sitios gracias a los pactos con Ciudadanos.

El PP cree que puede aumentar su poder territorial gracias a pactos de Gobierno con Rivera

El convencimiento de que la formación de Albert Rivera no va a tener más remedio que pactar con ellos, salvo que quiera correr con el desgaste de permitir gobiernos de izquierda a un año de las generales, relaja un poco la administración de las expectativas a sabiendas de que «somos conscientes de que la situación es muy complicada». Agregan que, además, «Ciudadanos necesita gobernar y va a intercambiar cromos con el PP». Además, se malician de que Albert Rivera «va a retrasar la designación de sus candidatos porque quiere ver antes lo que hacen el resto de los partidos».

Todos se van a mirar de reojo en una consulta que se antoja determinante como antesala de las generales. En este sentido, un alto cargo popular admite que «las elecciones de  mayo se van a leer en clave nacional y tenemos que estar preparados». De su importancia da idea el hecho de que al PSOE le interesaría que coincidieran con las generales «porque es cuando más se movilizan los partidos», dice en este caso un dirigente de Ferraz.

«Renovación potente»

En todo caso, «va a haber  una renovación potente de candidatos», aunque el alto dirigente de Génova no hace ningún vaticinio sobre si habrá  ministros que den el salto a encabezar candidaturas locales y autonómicas. Ni siquiera hacen un pronóstico respecto a la continuidad de Cospedal «porque eso es algo que ella hablará directamente con Rajoy», sentencian.

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