El perfil de Twitter de Màxim Huerta sigue dándole quebraderos de cabeza. Tras conocerse que fue sancionado por Hacienda por cometer fraude a la hora de formalizar sus declaraciones de la renta de los años 2006, 2007 y 2008, utilizando una sociedad para acogerse al Impuesto de Sociedades y no al IRPF, han aflorado sus tuits cargando contra Hacienda y los defraudadores.

De los políticos corruptos opinaba que “no me gusta que dimitan. Me gusta que los destituyan. Dimitir implica dignidad”, decía sobre los escándalos de corrupción que asolaron al Partido Popular. Por supuesto, los tuiteros rápidamente recuperaron el trino y le cuestionaban por su dimisión, pese a que Pedro Sánchez le ha confirmado su apoyo.

Tampoco le gustaba demasiado la moda de cumplir con las exigencias fiscales que Hacienda obliga a cumplir a todo hijo de vecino. “Estar al día con Hacienda no se lleva”, tuiteaba antes de recibir la sanción de Hacienda que le obligaba a pagar 365.938 euros por no declarar sus ingresos correctamente.

En un mensaje posterior en su perfil oficial, Màxim Huerta juntó sus dos pasiones a nivel de redes sociales: criticar a Hacienda y al deporte, todo en menos de 140 caracteres. “¿No os indigna lo que deben los clubes de fútbol a la Seguridad Social y a Hacienda?”, preguntaba a sus cientos de miles de seguidores. cuando todavía faltaba tiempo para que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid le anunciara su sanción.

Desde su perfil oficial en la red social fundada por Jack Dorsey, @maximhuerta, también criticó a aquellos que se sirven de ingeniería financiera o paraísos fiscales para tributar sus ingresos más allá de las fronteras españolas. “Presumir de español y pagar impuestos fuera es pornográfico”, decía.

Màxim Huerta es uno de los pocos, si no el único, miembro del Ejecutivo de Pedro Sánchez cuyo nombramiento ha levantado polémica. De momento, su mandato al frente de Cultura y Deporte no ha comenzado con buen pie.