El exjuez Baltasar Garzón se ha hecho cargo de la defensa del comisario Enrique García Castaño, que pasará mañana a disposición judicial y que fue detenido ayer en Madrid en el marco de la Operación Tándem, por la que ya está en prisión el excomisario José Manuel Villarejo.

Fuentes policiales han indicado a Efe que el exjuez, amigo personal del comisario, le defenderá ante la Audiencia Nacional después de que García Castaño fuera arrestado en una operación ordenada por la Fiscalía Anticorrupción.

Las fuentes consultadas apuntan a que la detención del comisario, conocido en círculos policiales como «El Gordo», está relacionada con la información difundida por El Español y OKdiario según la cual la amiga del Rey Juan Carlos Corinna zu Sayn-Wittgenstein habría desvelado que éste tiene cuentas en Suiza y que la usó como testaferro para ocultar patrimonio en el extranjero.

Se investiga, según estas fuentes, si García Castaño pudo ser la persona que filtró a los citados medios las supuestas cintas grabadas a Corinna zu Sayn-Wittgenstein con la intervención de Villarejo.

La Policía detuvo al comisario en su casa, pues se encontraba de baja médica tras ser cesado como jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo del cuerpo en 2017 por las grabaciones que le hicieron hablando de supuestos chantajes de otros policías al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a la Corona, y ser destinado como comisario zonal en el sur de Madrid.

Se le detuvo por la presunta comisión de delitos de integración en organización criminal y por cooperar en los que se imputan a Villarejo (cohecho, revelación de secretos, falsedad documental y blanqueo, además de organización criminal).