Política

Los cuatro puntos débiles de la defensa de Montón

La actual ministra de Sanidad hizo a distancia un curso de posgrado que era presencial, no defendió el TFM ante tribunal alguno, le convalidaron asignaturas sin pedirlo y se le modificaron calificaciones después de que hubiera terminado sus estudios

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Los cuatro puntos débiles de la defensa de Montón
La nueva ministra de Sanidad, Carmen Montón, durante un desayuno informativo.

La ministra de Sanidad, Carmen Montón, durante un desayuno informativo. EUROPA PRESS

Resumen:

Hizo a distancia un curso de posgrado que era presencial, no defendió el Trabajo Fin de Máster (TFM) ante tribunal alguno, le convalidaron asignaturas sin haberlo solicitado y se modificaron calificaciones en su expediente después de que hubiera terminado sus estudios. Estos son los principales puntos débiles en la defensa de Carmen Montón, que defiende que hizo el máster bajo sospecha de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y que no piensa dimitir. A falta de su conclusión, la investigación interna que lleva a cabo la universidad madrileña ya ha acreditado alguna de las estas presuntas irregularidades.

    1. No asistió regularmente a clase. El máster sobre Estudios Interdisciplinarios de Género, el cursado por Carmen Montón en 2010/2011 en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), era presencial. Así se establecía en las guías docentes de muchas de las asignaturas que integraban este curso de posgrado y también en el comunicado de prensa que la Universidad envió a los medios de comunicación días antes de que comenzaran a impartirse estos estudios en 2010. La hoy titular de Sanidad, Consumo y Bienestar Social mantuvo en la entrevista con los periodistas de eldiario.es -el medio que desveló las irregularidades de este máster- que acudía a clase, lo que le obligaba a correr los jueves tras ejercer su labor en el Congreso de los Diputados para llegar a tiempo al aula. Este lunes, durante la conferencia de prensa ofrecida tras publicarse la noticia, la ministra defendió otra versión y mantuvo que lo hizo «a distancia» y que acudió a todas las sesiones que pudo. También aseguró que la realización de estos estudios le supuso «un gran esfuerzo» dado que «estaba embarazada» y su hija nació durante ese curso. En la exposición razonada elevada al Tribunal Supremo al apreciar delitos de prevaricación administrativa y cohecho impropio en la conducta de Pablo Casado, que también obtuvo un máster impartido por el organismo de la URJC bajo sospecha, la juez que instruye el caso Máster alude en reiteradas ocasiones a la no asistencia a clase como una de las irregularidades detectadas. Montón sostiene que siguió en todo momento «las indicaciones» que le hicieron desde la Universidad, descargando implícitamente toda la responsabilidad en el director del Instituto de Derecho Público de la URJC (el catedrático Enrique Álvarez Conde) y en la responsable del máster: la profesora Laura Nuño, ya imputada en la causa que dirige la titular del Juzgado de Instrucción 51 de Madrid.
    2. No defendió el TFM. Carmen Montón asegura que elaboró el Trabajo Fin de Máster (TFM) como colofón a sus estudios, pero ha admitido que no lo defendió ante ningún tribunal como es preceptivo. Éste es un requisito indispensable en las enseñanzas universitarias oficiales de máster, como el equipo de gobierno de la URJC ha puesto de manifiesto en informes enviados al juzgado que investiga el curso de Casado. En sede judicial, la profesora Cecilia Rosado -imputada por falsificar las firmas de otras dos docentes en el acta fabricada para intentar justificar que Cristina Cifuentes defendió su trabajo el 2 de julio de 2012- ha asegurado que Álvarez Conde era quien decidía qué alumnos tenían que defender su TFM y cuáles no. En este segundo grupo se encontrarían supuestamente los «escogidos», según el término que la magistrada emplea en la exposición razonada para referirse a los estudiantes a los que presuntamente se les habría ‘regalado’ el título al no haber realizado mérito alguno para su obtención.
  1. Se le convalidaron asignaturas sin solicitarlo. Otro de los puntos oscuros en el caso del máster de la ministra es por qué se le convalidaron al menos dos asignaturas si ella no lo solicitó, como mantiene públicamente. El procedimiento de información reservada que instruye la URJC desde el pasado mes de junio deberá poner de manifiesto cuántos créditos exactamente se le reconocieron a Montón y si la actual titular de Sanidad entregó trabajos en dichas materias para superar los contenidos. Atendiendo a su versión, debe entenderse que, si ella no pidió que le convalidaran materias, debió presentar algún trabajo como material de evaluación. De no haberlo hecho así, se podrían extrapolar algunos de los reproches que la juez hace al presidente del PP, al que no puede investigar al gozar de aforamiento ante el Tribunal Supremo.
  2. Se le cambiaron calificaciones con posterioridad. Como ha desvelado eldiario.es, en el expediente académico de Carmen Montón consta al menos una modificación en sus calificaciones después de que terminara de cursar el máster -de ‘No presentada’ (13 de julio de 2011) a ‘aprobada’ (25 de noviembre de 2011)-, como ha corroborado este martes la Universidad Rey Juan Carlos. «Se está revisando su expediente asignatura por asignatura para enmarcar en qué contexto se han producido los cambios de notas que ha constatado la inspección, según va avanzando la investigación. La inspección de servicios está investigando este máster con toda la diligencia posible para que tan pronto se tengan los resultados, tomar las medidas oportunas y depurar responsabilidades», ha informado. Esta incidencia es muy relevante ya que supondría que se le permitió que presentara el TFM sin tener todas las asignaturas aprobadas, en contra de lo que establece de forma expresa el Reglamento sobre Trabajo Fin de Máster de la URJC.