“La prisión será su peor decisión, será su derrota”. Un día antes de conocer el escrito de calificaciones de la Fiscalía, Oriol Junqueras se ha dirigido por carta a las 15.000 personas convocadas por ERC ante Lledoners para poner en valor su primer año de prisión. Mientras en medios catalanes se da por segura la petición de penas de entre 15 y 20 años de cárcel por “rebelión sin armas”, los republicanos han rechazado el indulto y han querido hacer una demostración de fortaleza con la lectura de cartas de Junqueras, Raül Romeva, Carme Forcadell y Quim Forn en las reivindican su inocencia y se ratifican en sus objetivos independentistas.

El rechazo al indulto no impide, sin embargo, que ERC y JxCat muestren divergencias sobre el papel que debe jugar el Gobierno en este momento procesal. ERC ha mantenido hasta ahora que el Gobierno debía “demostrar” la voluntad de buscar soluciones cambiando la postura de la Fiscalía, primero, y la Abogacía del Estado después. Y no han dudado en fijar ese cambio como condición sine qua non para pactar los presupuestos del Estado. Lo han dicho Gabriel Rufián y Joan Tardà en el Congreso, y de forma matizada lo repetía ayer Roger Torrent a las puertas de la prisión de Lledoners, tras visitar a Junqueras. Pero desde JxCat se insiste en que los presos “no pueden ser moneda de cambio” una advertencia en la que es especialmente firme Jordi Sánchez, que no confía en ninguna gestión del Gobierno en ese momento procesal.

“Mañana hará un año que estoy en prisión, pero hoy soy inmensamente mas fuerte” asegura el líder de Esquerra en la carta leída por su padre. “La prisión ha reforzado mis ideales, no me he movido ni un milímetro del objetivo de conseguir la independencia para Cataluña y hacer un nuevo país para todos”.

La prisión seguramente es indispensable para que el mundo abra los ojos y se dé cuenta del tipo de Estado al que nos enfrentamos” asegura Junqueras

Junqueras da por segura además una petición de penas altas por parte de la Fiscalía y asegura que “la prisión mañana será su peor decisión porque será su derrota; cada día en prisión nuestro movimiento se hace más grande, más fuerte, más invencible, hemos ganado credibilidad ante el mundo”.

“Ahora ya saben que estamos dispuestos a todo” añade el líder republicano, que acaba poniendo en valor su reclusión -tras meses viendo como Carles Puigdemont exhibía su “exilio” como la única herramienta del independentismo para defender su causa ante el mundo. “La prisión seguramente es indispensable para que el mundo abra los ojos y se dé cuenta del tipo de Estado al que nos enfrentamos y a la vez es imprescindible para demostrar nuestra voluntad granítica en defensa de la libertad”.

No al indulto

Por su parte, los dos cabezas visibles de Esquerra, Pere Aragonés y Roger Torrent, han dejado claro en sus intervenciones que el indulto en el que el Gobierno basa su estrategia de aproximación al independentismo y que el presidente Pedro Sánchez no quiso descartar en la sesión de control de este miércoles no es una solución para ellos.

“No nos valen las penas rebajadas, ni juegos de manos, solo nos vale la absolución” ha advertido Aragonés, quien ha señalado en la clausura del mitin frente a Lledoners que “nuestros presos no se paran, nosotros tampoco”. Torrent, por su parte, ha advertido que “no queremos indultos, queremos la absolución” porque a su juicio los procesados por el 1-O “no tienen que pedir perdón por nada, poner urnas no es un delito”. El presidente del Parlament, ya advirtió ayer que mañana será “la prueba del algodón” del Gobierno, “veremos si lo que promete se concreta en pasos o simplemente tiene la misma posición que el gobierno de Rajoy”.

El Gobierno de Pedro Sánchez tiene claro que no puede hacer nada en este momento procesal, y que su única opción es ofrecer el indulto a los líderes del 1-O cuando concluya el proceso judicial. Una convicción que comparte Jordi Sánchez y el grupo de presos de JxCat -Rull, Turull y Forn- pero desde Esquerra no han dejado de presionar ni un solo día al Gobierno con los presupuestos.

Unos y otros coinciden en que su objetivo es que se retiren los cargos porque defienden que no son culpables de nada, aunque todos reconocen ya que es una aspiración inviable. Y en esa convicción, ERC no ha dejado de presionar desde que se empezó a hablar de la negociación presupuestaria para que el Gobierno utilice a la fiscal general del Estado en su favor, una pretensión oficialmente rechazada por el Ejecutivo. Una presión que los republicanos han trasladado en los últimos días a la Abogacía del Estado.

Los presos ex convergentes y, especialmente, Jordi Sánchez, critican el discurso público de Esquerra presionando el Gobierno, que a su juicio solo dificulta cualquier intento de gestión para ayudarles

Desde JxCat, por contra, defienden que los presos “no son moneda de cambio” -una frase que Quim Torra ha repetido insistentemente, aunque no siempre lo hiciera de forma coherente, puesto que a la vez exigía gestos al Gobierno-. De puertas adentro, Jordi Turull, Josep Rull y especialmente Jordi Sánchez, han criticado duramente esta postura de Esquerra, que lo único que consigue es dificultar cualquier posible “gestión” del Gobierno ante la justicia, apuntan algunas fuentes independentistas.

El propio Sánchez reconocía esa incomodidad en la reciente entrevista concedida a en El Independiente: “Seamos claros de una vez; el Gobierno no tiene margen para realizar ninguna mejora procesal. Esto depende sólo de los magistrados del Supremo. Quien afirme lo contrario es un ignorante o quiere confundir”.