Política

El ex 'número dos' de Interior desmonta el relato independentista

José Antonio Nieto declara ante el tribunal que juzga a los 12 líderes secesionistas que hubo "violencia" en Cataluña antes y después del 1-O y, frente a la tibieza de Zoido, hace una defensa encendida de la actuación policial el día del referéndum ilegal

José Antonio Nieto, al inicio de su declaración como testigo en el Tribunal Supremo.

José Antonio Nieto, a punto de iniciar este lunes su declaración como testigo en el Tribunal Supremo.

Hubo actos «violentos» en Cataluña antes y después del 1-O, el plan diseñado por los Mossos para intentar abortar el referéndum ilegal fue deliberadamente «ineficaz», el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional y de la Guardia Civil fue «legítimo» y el Gobierno intentó «hasta el último momento» que la Generalitat «suspendiera» la consulta, suspendida semanas antes por el Tribunal Constitucional.

Ni Mariano Rajoy, ni la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, ni el anterior ministro del Interior. El testimonio más contundente de los miembros del anterior Ejecutivo que han pasado por el salón de plenos del Tribunal Supremo en el juicio del procés ha sido el de José Antonio Nieto, al frente de la Secretaría de Estado de Seguridad cuando tuvo lugar el desafío soberanista. Su declaración como testigo ha sido un golpe a la línea de flotación del relato independentista y, sin duda, servirá a la Fiscalía y a la acción popular de Vox para apuntalar sus tesis acusatorias.

  • Hubo «violencia». En varios pasajes de su declaración, Nieto ha utilizado el término «violencia» para referirse a algunos acontecimientos vividos en Cataluña entre septiembre y octubre de 2017, avalando así la tesis acusatoria de la Fiscalía y de la acción popular que ejerce Vox sobre la comisión de un delito de rebelión. En concreto, el ex secretario de Estado de Seguridad se ha referido expresamente al «tumulto» registrado ante la Consejería de Economía y Hacienda de la Generalitat el 20 de septiembre, cuando la comisión judicial que practicaba el registro tuvo que permanecer en el interior del edificio durante varias horas sin poder salir ante la muchedumbre que se agolpaba en el exterior en protesta por la detención de 14 altos cargos del departamento que dirigía Oriol Junqueras. A ello -ha añadido- se suman los graves daños sufridos por los vehículos de la Guardia Civil que se encontraban a las puertas, que quedaron inutilizados para el servicio. «Me parece que es una muestra importante de violencia», observó Nieto. «La violencia la pudimos ver todos», remachó en otro momento. «La violencia no era algo hipotético, sino real en un símbolo de autoridad como es un vehículo policial», respondió a preguntas del fiscal Javier Zaragoza. José Antonio Nieto también llamó la atención sobre los actos de «presión» y «hostigamiento» que sufrieron los guardias civiles cada vez que trataban de llevar a cabo la incautación de material electoral y los «actos violentos» registrados el 3 de octubre con ocasión de la ‘huelga de país’, con cortes de distintas carreteras catalanas y la invasión de las estaciones de tren de Sants (Barcelona) y Girona. En su declaración, el testigo también ha destacado la «actitud violenta» de los Comités de Defensa del Referéndum (CDR), que inicialmente desarrollaban labores organizativas.
  • Cargas policiales: El ex secretario de Estado de Seguridad defendió que no hubo “cargas policiales” en Cataluña el 1-O sino “uso legítimo de la fuerza” por parte de la Policía y Guardia Civil. “No hay ninguna actuación de ese tipo que podamos denominar carga policial”, explicó Nieto, que además ha resaltado que hubo un “equilibrio” en la actuación de los agentes y un “uso proporcional de la fuerza”. En una férrea defensa de las fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se desplazaron a Cataluña, el ex número dos de Interior subrayó que la Policía, “en cualquier país del mundo”, puede ejercer de forma “legítima” el uso de la fuerza. A preguntas del letrado Andreu van der Eyden, que ejerce la defensa del ex vicepresidente Oriol Junqueras y del ex conseller Raül Romeva, el testigo puso énfasis en que “en todos los países del mundo la Policía está legitimada para usar la fuerza». «Usted y yo no podemos usarla», dijo al abogado. Y Nieto recalcó: “Ustedes intentan hacernos ver que la fuerza ejercida por quienes no pueden usarla está bien y la ejercida por quienes pueden usarla está mal. Y eso no se lo puedo admitir”.
  • El desconocido dispositivo de los Mossos. El ex titular de la Secretaría de Estado de Seguridad -departamento del Ministerio del Interior del que dependen la Policía Nacional y la Guardia Civil- ha sostenido que no llegó a conocer con antelación el detalle del operativo que habían diseñado los Mossos para el 1-O y con el que debían atender el requerimiento del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para impedir la celebración del referéndum de autodeterminación. Nieto ha precisado que, en una reunión preparatoria que tuvo lugar «el 21 o 22 de septiembre», el entonces mayor de la Policía Autonómica (Josep Lluís Trapero) presentó un borrador de plan que no contó con la aprobación ni del fiscal superior de Cataluña ni del coordinador policial para el 1-O, Diego Pérez de los Cobos. El testigo ha señalado que tanto el representante del Ministerio Público como el citado coronel de la Guardia Civil consideraban ineficaz la propuesta atendiendo al insuficiente número de agentes que los Mossos pretendían desplegar, el perfil de estos y la distribución que se planteaba por la comunidad. «Trapero se comprometió a rehacerlo, pero no tengo constancia de que se rehiciera», añadió. Nieto sostuvo que el operativo del 1-O «se pareció muchísimo» al del borrador inicial presentado por Trapero, procesado por rebelión en la causa que se ha instruido en la Audiencia Nacional.
  • Inacción de los Mossos. En su declaración ante el tribunal que lo juzga, el ex conseller Joaquim Forn defendió que era «difícil» que los Mossos hubieran llevado a cabo otra actuación distinta a la que ejercida el 1-O. El ex alto cargo de Interior ha desacreditado este lunes dicha afirmación y ha mantenido que, si la voluntad de la Policía Autonómica hubiera sido la de hacer «cumplir el mandamiento judicial», el referéndum «se habría desconvocado». El ex número dos de Interior ha considerado «claramente insuficiente» la dotación que los Mossos d’Esquadra movilizó para aquella jornada. Según ha cuantificado, fueron unos 7.800 agentes, frente a los 11.600 desplegados con motivo de las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre. Nieto ha cifrado en 6.000 los policías nacionales y guardias civiles que viajaron a Cataluña para reforzar la dotación estable de ambos cuerpos en Cataluña (unos 5.000) en el marco de la Operación Copérnico. En su opinión, los 11.000 funcionarios de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y los 17.000 que componen los Mossos habrían constituido un contingente «suficiente» para cumplir «eficazmente» el mandato del TSJC para impedir que se llevara a cabo la consulta, suspendida semanas antes por el Tribunal Constitucional. El ex alto cargo ha explicado que la decisión de enviar refuerzos a Cataluña empezó a valorarse después de que el Parlament aprobara a principios de septiembre las leyes de desconexión, siendo el punto de inflexión los acontecimientos vividos a las puertas de la Conselleria de Economía y Hacienda el día 20 de aquel mes. “No tengo constancia de que los Mossos en ningún momento mostraron el más mínimo interés en evitar el referéndum. Desde que comenzó esa tarea de concretar y buscar esa acción la actitud de la dirección de los Mossos fue muy reacia a formar parte de esa coordinación”, agregó.
  • Un “plan premeditado” para dejar las urnas. En la misma línea que defiende el Ministerio Fiscal, el hoy portavoz del PP en el Parlamento andaluz explicó que “existía una organización premeditada que tenía como objetivo impedir la retirada de las urnas”.  El ex número dos de Interior ha sido rotundo y durísimo: “No me consta que requisaran [material del 1-O] y he hecho un esfuerzo para que me conste. No me consta ninguna actuación de cierre de colegios o de incautación de material electoral”. A preguntas del fiscal Javier Zaragoza subrayó que los Mossos “no llevaron a cabo ninguna actuación” para evitar el 1-O “al menos en los días previos”. “Fueron insuficientes, ineficaces e inoperativos”, remachó.
  • El «peor escenario». Nieto explicó que, finalmente, las Fuerzas de Seguridad del Estado se encontraron el 1-O con el «peor escenario previsto» porque «los Mossos no actuaban» y se dio un «nivel de resistencia mayor» al contemplado por parte de los partidarios del referéndum que desembocó en situaciones de «violencia» contra los agentes.
  • El papel de Trapero. «Tenía actitud de poca colaboración». Así describió la actitud que el entonces mayor de los Mossos d’Esquadra mostraba en las primeras reuniones de coordinación con el Ministerio del Interior en ejecución de las instrucciones dictadas por el fiscal superior de Cataluña, primero, y después por la magistrada del TSJCA Mercedes Armas. José Antonio Nieto ha recordado también que Josep Lluís Trapero mostró su disconformidad con la decisión judicial de que fuera Diego Pérez de los Cobos -coronel de la Guardia Civil y en aquellas fechas director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad- el mando designado para coordinar a la Guardia Civil, la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra. El testigo ha dicho que el entonces máximo responsable operativo de la Policía de la Generalitat tenía una alineación «total» con la dirección política del Cuerpo y ha reconocido que fueron progresivamente perdiendo la confianza en que los Mossos cumplirían con la tarea encomendada el 1-O. Con todo, confiaban en que los comisarios no se pusieran «de canto» ante un mandato judicial. «Desgraciadamente no se impuso ese criterio», ha lamentado.
  • La «surrealista» Junta de Seguridad. El ex número dos de Interior calificó como “surrealista” la reunión que tuvo lugar el 28 de septiembre con el ex president Carles Puigdemont; el entonces consejero de Interior, Joaquim Forn; el coordinador del dispositivo, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos; el entonces mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, y otros altos mandos policiales.»Estábamos en una mesa preparando el dispositivo para evitar el referéndum con quienes lo habían convocado, y ninguno nos trasladó nada que tuviera que ver con el plan operativo y sí excusas que justificaran que no se iba a hacer», detalló el testigo. Era, según sus palabras, “bastante surrealista”.
  • Invocación al diálogo. José Antonio Nieto ha defendido que, hasta el último momento, le pidieron a los representantes de la Generalitat que desconvocaran la celebración del referéndum que el Ejecutivo de Puigdemont había convocado para el 1-O pese a que el Tribunal Constitucional lo había suspendido el 8 de septiembre tras admitir a trámite un recurso del Gobierno. La última ocasión en que los emisarios del Ministerio del Interior instaron a sus interlocutores a anular la consulta fue el 28 de septiembre de 2017 con ocasión de la Junta de Seguridad celebrada en Barcelona y al que el Gobierno de la nación decidió acudir «como gesto de buena voluntad» pese a no haberse cerrado previamente el orden del día. “Se intentó buscar una solución que no fuese renunciar a la legítima reivindicación política de esos dirigentes. Pero sin que supusiese un incumplimiento de la ley o un delito. Y no lo conseguimos”, afirmó. El testigo señaló que, lejos de atender tal petición, el Govern respondió que la presencia policial podría generar «choques» al tratarse el 1-O de una supuesta «convivencia pacífica», por lo que «no era necesario» que ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil intervinieran.
  • Lectura ‘interesada’ del auto. El ex secretario de Estado de Seguridad explicó ante el tribunal que, en la citada Junta de Seguridad del 28 de septiembre, los representantes de la Generalitat trataban de ignorar la parte dispositiva del auto dictado el día anterior por la magistrada Armas -en el que ordenaba a los tres cuerpos policiales que impidieran hasta el 1 de octubre la utilización de locales públicos para la preparación del referéndum y la requisa de material electoral- y se aferraban a un pasaje de dicha resolución -concretamente al fundamento de derecho segundo- en el que la juez abogaba por la adopción de medidas que impidieran la «consecución del referéndum sin afectar la normal convivencia ciudadana».

Policías y guardias civiles aplauden a Nieto

Sindicatos policiales y asociaciones profesionales de la Guardia Civil publicaron ayer tuits en sus perfiles oficiales agradeciendo que José Antonio Nieto hubiera defendido durante su declaración como testigo en el juicio del procés la actuación de las fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado el 1-O, duramente criticada por el independentismo por las cargas practicadas en los centros de votación a fin de intentar cumplir la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para impedir el referéndum.

«Hoy José Antonio Nieto ha dejado claro cómo fue nuestra actuación durante el 1-O en Cataluña: «proporcionada» y «ejemplar», la habitual en cualquier lugar del mundo. Frente a la desmemoria de otros políticos, que han echado balones fuera estos días. Se agradece», ha escrito la Confederación Española de Policía (CEP) en Twitter.

En un tono similar, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) -la mayoritaria en el Instituto Armado- ha expresado: «En su declaración, en el juicio del proceso separatista, José Antonio Nieto ha defendido el operativo policial del 1-O. Se puede estar más o menos de acuerdo, pero lo que es indudable es que, a diferencia de otros responsables gubernamentales, ha dado la cara».

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