Política

Un informático de la URJC vuelve a señalar a la ex gerente por los pantallazos de Cifuentes

El empleado de la Universidad madrileña reitera ante el juez que le entregó "en mano" a Sánchez Magdaleno las capturas de pantalla con las modificaciones de las calificaciones y que la directiva le dijo que esa documentación "era importante para ella"

María Teresa Sánchez Magdaleno y Amalia Calonge

María Teresa Sánchez Magdaleno y, a la derecha, Amalia Calonge con Cristina Cifuentes el día que ésta acudió a la URJC a recoger el título.

Un informático de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha vuelto a ratificar en sede judicial que fue la ex gerente general Teresa Sánchez Magdaleno quien ordenó las capturas de pantalla de las modificaciones de las calificaciones de Cristina Cifuentes y a quien se las entregó «en mano». Fueron los pantallazos que sustentaron la denuncia periodística que ha terminado sentando en el banquillo de los acusados a la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, para quien la Fiscalía pide una pena de tres años y tres meses por falsedad en documento oficial.

El informático responsable de la aplicación de gestión académica de la URJC, Javier P.I., prestó declaración el pasado viernes en calidad de investigado ante el juez que investiga la querella que Cifuentes interpuso contra dos periodistas de eldiario.es -el medio que destapó el escándalo del máster- como presuntos autores de un delito de revelación de secretos.

Se trata de la tercera vez que el empleado de la Universidad señala a Sánchez Magdaleno como la persona que le pidió una imagen del aplicativo informático con las modificaciones de las dos asignaturas que inicialmente figuraban en el expediente de Cifuentes como ‘No presentada’ -El Trabajo Fin de Máster (TFM) y La financiación de las comunidades autónomas y las entidades locales- y que se convirtieron en sendos notables (7.5).

La primera vez fue el 5 de abril, cuando el ahora imputado compareció ante la instructora del procedimiento de información reservada que puso en marcha la URJC y reconoció que fue quien en febrero de 2017 hizo la captura de pantalla sobre las calificaciones de Cifuentes antes y después de la modificación y sobre los pagos que ésta había realizado como alumna del máster ‘Derecho Público del Estado Autonómico’. «Me lo pidió mi jefa de servicio (Victoria V.C.) por indicación de la gerente, que en ese momento era Teresa Sánchez Magdaleno”, respondió el funcionario.

El informático dice al juez que entregó «en mano» las capturas de pantalla a Sánchez Magdaleno y que ésta le comentó que «era importante para ella»

Fue el mismo testimonio que mantuvo el 26 de junio de 2018 ante la juez que ha instruido el caso Máster -pendiente de enjuiciamiento con tres procesados: Cifuentes, la ex asesora de la Comunidad de Madrid Teresa Feito y la profesora Cecilia Rosado- y lo volvió a relatar el pasado viernes en el procedimiento en el que tienen la condición procesal de investigados él mismo, dos periodistas de eldiario y el profesor Salvador Perelló.

Durante el interrogatorio del Ministerio Fiscal, según ha podido conocer este diario en fuentes jurídicas, el imputado explicó que Victoria V.C. le preguntó en febrero de 2017 si había habido alteraciones en las calificaciones y luego le encargó un informe, que hubo de repetir al no verse correctamente una captura de pantalla. Javier P.I. precisó que se lo pasó a su jefa de servicio y «a otra señora de la Universidad» llamada «Teresa Sánchez Magdaleno», negando que se lo hubiera enviado a «periodistas».

A preguntas de la abogada de Cifuentes, el investigado reconoció que «sabía quién era esta alumna» y que cuando recibió la orden de la jefa de servicio le comentó que «lo había encargado Teresa Sánchez». También declaró que la documentación se la pasó inicialmente por correo electrónico a Victoria V.C. y la segunda vez «en mano» -ya en 2018- a la entonces gerente general de la URJC. Ésta le dijo que esa documentación «era importante para ella», según desveló.

Los mismos ‘pantallazos’

«En el informe hay dos capturas que son iguales que las que salen en prensa. Son las mismas columnas, las mismas filas. Cualquiera que hubiere accedido a la base de datos sale el mismo pantallazo«, declaró el informático. Éste rechazó que hubiera entregado las capturas del expediente de Cristina Cifuentes al profesor Salvador Perelló y cifró en «8 o 9» las personas de su departamento que podrían haber tenido acceso a dicha información.

María Teresa Sánchez Magdaleno fue nombrada gerente general de la Universidad Rey Juan Carlos el 25 de julio de 2013 -en la etapa de Fernando Suárez como máximo responsable de esta universidad pública- y se mantuvo en el cargo hasta que el actual rector (Javier Ramos) la destituyó el 8 de febrero de 2018, 41 días antes de que estallara el escándalo. En la actualidad es responsable del área de administración electrónica en la URJC.

La gerente general fue destituida por el actual rector 41 días antes de que estallara el escándalo del máster de Cristina Cifuentes

Cuando declaró como testigo el pasado 30 de mayo ante la juez del caso Máster, Victoria V.C. -jefa de servicio de Gestión Académica y Alumnos- explicó que Sánchez Magdaleno la llamó a su despacho el 9 de febrero de 2017 para preguntarle si podía verificar que la funcionaria Amalia Calonge había modificado las calificaciones de dos asignaturas de un máster y ella le respondió que esa información sólo podía conseguirla un informático. La directiva le instó a que la pidiera y que fuera «muy discreta».

«Se lo envío por e-mail», reconoció Victoria V.C., a la que no le especificó por qué necesitaba dichos datos pero sí le hizo un comentario que no pasó desapercibido para la juez: «Dijo que Cristina Cifuentes no se había portado bien con Fernando». Fernando’ es Fernando Suárez Bilbao, ex rector de la URJC que no pudo presentarse a la reelección en marzo de 2017 tras descubrirse que había plagiado textos.

Fue la propia Cristina Cifuentes quien como presidenta de la Comunidad de Madrid vetó la posibilidad de que el catedrático en Historia del Derecho y de las Instituciones pudiera optar de nuevo al cargo, ante el bochorno que el episodio del plagio había causado y la indignación entre el alumnado y profesorado de la URJC. El ‘oficialista’ Javier Ramos -ex director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación- se impuso a la catedrática de Comunicación Política Rosa Berganza, la candidata ‘alternativa’.

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