Últimas horas de una de las campañas electorales más cruciales que se recuerdan. Desde el Viernes de Dolores, los cinco principales partidos -a los que los sondeos dan una holgada entrada en la Cámara Baja- han sacado la artillería pesada durante 15 días en los que hemos asistido a acusaciones y ataques, fake news, posibles bloques de Gobierno y dos debates electorales.

Este viernes Pedro Sánchez, Albert Rivera, Santiago Abascal, Pablo Casado y Pablo Iglesias dan el último empujón a su particular campaña para disputarse una elevada bolsa de indecisos que depara los comicios más inciertos de la historia de la democracia.

Madrid (PP, Vox y UP) y Valencia (PSOE y Cs) han sido las ciudades elegidas para los últimos actos en que los primeros ‘espadas’ pedirán el voto arropados por los suyos, la última vez antes de la jornada de reflexión y de la apertura de urnas el domingo.

Casado enseña músculo en el Palacio de los Deportes

El líder del PP, Pablo Casado, en el acto de cierre de campaña en el Wizink Center.

El líder del PP, Pablo Casado, en el acto de cierre de campaña en el Wizink Center. EFE

El líder del PP ha escogido el Wizink Center, antiguo Palacio de los Deportes de Madrid, como ubicación para el acto de cierre de campaña. Casado ha clausurado el acto dejando claro que «vamos a gobernar» pese a que les den por «abatidos» y ha pedido al electorado que el domingo voten «con la cabeza».

El momento que más aplausos ha arrancado entre los presentes ha sido cuando el candidato ha reiterado dos de las propuestas estrella: la aplicación de la prisión permanente revisable y la prohibición de la okupación. Asimismo, el político no ha nombrado a los partidos con los que se disputa el voto -Vox y Ciudadanos-, y ha insistido en que «votar es gratis, pero puede salir carísimo».

En este recinto, los populares han tratado de contagiar una imagen de fortaleza -tiene capacidad para 15.000 personas- ante las fugas de militantes a las filas de Ciudadanos y Vox. El intento de colgar el cartel de ‘completo’ se ha quedado en eso, en un intento, ya que el PP ha habilitado únicamente el anillo inferior del pabellón. Aún así, es el acto más multitudinario de la formación de toda la campaña, con cerca de 8.000 personas.

Sánchez, en Vallecas y Valencia

Pedro Sánchez en el acto de fin de campaña del partido

Pedro Sánchez en el acto de fin de campaña del partido EFE

La coincidencia de las generales con las autonómicas han convertido a la Comunidad Valenciana en punto clave de cara al 28-A. Así, el presidente del Gobierno y candidato socialista a las generales ha cerrado campaña en el Parque Central de Valencia acompañado del presidente de la comunidad Ximo Puig. Allí se ha dirigido directamente a los indecisos para pedirles que voten a los socialistas para «garantizar el futuro».

En este sentido, Sánchez ha recordado el «peligro real» de que los partidos de derecha formen gobierno, y ha reiterado que «necesitamos todos los votos porque esto va de avanzar o de retroceder». Antes que él, Ábalos ha dedicado también su tiempo al resto de partidos criticando los «fichajes de última hora» porque «no se fían unos de otros, no como el nuestro».

Antes, el líder del PSOE ha pasado por Entrevías (Madrid) -Vallecas es el único barrio de Madrid donde los socialistas han ganado históricamente las elecciones- donde se ha despedido de la capital hasta las generales acompañado de la vicepresidencia del Gobierno, Carmen Calvo y el secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco.

«Ganar no significa gobernar», ha reiterado el candidato en el acto, al tiempo que ha concluido pidiendo a los ciudadanos que «no falten a las urnas» recordando que existen «dos derechas» que «en lugar de combatir las falacias de la ultraderecha, la abrazan».

Ciudadanos se vuelca en Valencia

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en el acto final de campaña.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en el acto final de campaña. EFE

Los naranjas han dado el sprint final de campaña íntegramente en Valencia, donde esta mañana han organizado una pequeña maratón en la que han participado el propio Rivera, Arrimadas, Toni Cantó y Edmundo Bal. Allí, rodeado de los suyos, el candidato ha vuelto a llamar a las urnas al considerar que «la diferencia entre que gobierne Sánchez con los nacionalistas o Ciudadanos con los constitucionalistas puede ser de un puñado de votos».

Rivera ha protagonizado el último acto de la formación en una «fiesta» en los Jardines del Palau ante cerca de 2.000 personas. Antes del candidato, Inés Arrimadas ha inaugurado el evento asegurando que el domingo «a Sánchez se le va a borrar la sonrisilla que le quedaba».

El líder de la formación naranja ha enfocado su discurso en atacar a Pedro Sánchez, asegurando que nació para «echar a personajes como él» y ha pedido el voto alegando que la papeleta de Ciudadanos vale doble: «Por una cara echas a Sánchez y con la otra llevas a Ciudadanos a la Moncloa. Coged la papeleta naranja y daos el gustazo».

Vox, de Colón a Colón

El líder de Vox, Santiago Abascal, durante el mitin de cierre de campaña en Colón.

El líder de Vox, Santiago Abascal, durante el mitin de cierre de campaña en Colón. EFE

En Colón empezaron y en Colón terminan con un lleno hasta la bandera. Los de Santiago Abascal repiten en un escenario ya icónico para Vox, una formación que se estima como la gran incógnita de cara al 28-A.

Antes de la intervención de Abascal, el vicesecretario de Relaciones Internacionales de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, se ha dirigido a los miles de congregados asegurando que «me encanta el olor a pánico progre. No se dan cuenta que con cada broma y cada insulto nos han hecho más fuertes», en alusión al intento de las activistas de Femen de intentar boicotear el cierre de campaña de la formación esta tarde.

Llegado su turno, el líder de Vox se ha dirigido a los miles de simpatizantes instando a «votar» para echar de Moncloa «a los traidores sin escrúpulos que se han instalado en él» porque «España ha gritado basta». Abascal ha asegurado a los presentes que su formación va a dar la sorpresa estos comicios y que «las casas de apuestas van a tener que cerrar el 29 de abril».

Podemos, en un parque de Madrid

Pablo Iglesias, en el acto de cierre de campaña, al que ha acudido Irene Montero.

Pablo Iglesias, en el acto de cierre de campaña, al que ha acudido Irene Montero. EP

Iglesias tampoco arriesga a la hora de elegir ubicación y repite una fórmula similar a la de apertura de campaña: un mitin en un parque de Madrid, en concreto en el Parque Lineal del Manzanares, desde la que han pedido el voto ante unos comicios que, según las encuestas, se presentan difíciles para la formación.

Irene Montero ha sido la primera en intervenir en el acto, dedicando los primeros minutos a los que han arrimado el hombro en las «crisis internas» de la formación, que son los que les han devuelto la posibilidad «de entrar en el Gobierno». En concreto, ha agradecido a su pareja, Pablo Iglesias, «por seguir liderando este proyecto sin trampa ni cartón».

Durante su intervención, el líder de la formación morada ha pedido luchar contra la «ultraderecha», y ha llamado a las urnas porque «el domingo, el voto de cualquiera de vosotros y vosotras vale igual que el voto de Botín, de Florentino Pérez y de Villar Mir».