Política CRISIS DE CIUDADANOS

Rivera enseña la puerta de salida a los críticos y les anima a montar "otro partido"

En la primera aparición del líder de Cs desde que comenzase la crisis, Rivera ha criticado duramente a los disidentes que quieren "que el sanchismo campe a sus anchas", al tiempo que se ha reafirmado en su 'no' a la investidura de Pedro Sánchez

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Rivera enseña la puerta de salida a los críticos y les anima a montar "otro partido"
Albert Rivera, en el Consejo General de Ciudadanos.

Albert Rivera, en el Consejo General de Ciudadanos. EP

Resumen:

Tiempos difíciles en las filas naranjas. La veda abierta en el seno de Ciudadanos por la ola de abandonos y la presencia de figuras críticas con la estrategia de pactos tomada por Albert Rivera continúa agrandándose. Y lo ha dejado patente este viernes el propio líder del partido, tras dos semanas sumido en el más absoluto de los silencios. En la primera comparecencia pública desde que comenzase la crisis -aunque sin admitir preguntas de los periodistas- con motivo de la celebración del Consejo General de Ciudadanos, máximo órgano del partido entre congresos, Rivera se ha mostrado especialmente duro con las disidencias que maneja dentro de sus filas.

Pese a basar buena parte de su discurso en la «libertad para crecer y para tomar decisiones» dentro de Ciudadanos y defender a sus integrantes como «gente sin tutelas, gente autónoma», Rivera ha lanzado un duro órdago al ala crítica tras la salida de Toni Roldán y Javier Nart (este último solo de la Ejecutiva): «Si algunos piensan que el sanchismo tiene que campar a sus anchas, que monten otro partido político», ha espetado.

El líder de Ciudadanos se ha querido mostrar firme ante los vientos que han hecho tambalear en los últimos días a la formación -con presiones tanto externas como internas- mostrándose «más convencido que nunca» de la dirección aprobada por la unanimidad de la Ejecutiva y negándose a ceder frente a las «presiones». La estrategia de gobernar con el PP con el apoyo de Vox continúa, por tanto, inalterable.

«Estoy rodeado de gente libre y con libertad de opinión, pero todos remamos hacia la misma dirección», ha añadido, en un nuevo ataque velado a los críticos de su partido que, encabezados por el economista Luis Garicano, le han pedido expresamente que revise su estrategia de pactos municipales a la derecha y modifique su decisión de votar que no en la investidura de Pedro Sánchez con el «sentido de Estado» como principal argumento.

«La oposición firme al sanchismo es sentido de Estado», ha defendido durante una comparecencia que ha recordado a uno de sus numerosos mitines electorales por la profunda crítica dedicada a la gestión de Pedro Sánchez y en la que ha aprovechado para lanzar un dardo al PP -su socio preferente en las autonomías y ayuntamientos- afirmando que «si la única oposición al PSOE son los de la Gürtel o los del caso Lezo», no «nos comeremos a Sánchez una legislatura», sino que «nos los tragaremos una década».

Las últimas dos semanas han sido especialmente críticas para Ciudadanos. Todo empezó con la abrupta separación de Manuel Valls por las discrepancias y el distanciamiento manifiesto que arrastraba con el líder de la formación. Los votos en positivo a la investidura de Ada Colau -contraviniendo las pautas de la dirección- fue la excusa perfecta para poner fin a una relación enormemente deteriorada por, en palabras del ex primer ministro francés, «la normalización de la extrema derecha» y la pérdida del centro político que estaba llevando a cabo su partido.

En el cupo de salidas le siguió la de Toni Roldán, cuya renuncia pilló «por sorpresa» a los pesos pesados de la formación y que ya ha respondido a la amenaza velada de Rivera a los críticos asegurando que «no hace falta crear un partido» sino «exigir reformas y regeneración», al tiempo que le ha afeado de nuevo sus pactos con «los nacionalistas».

El ex portavoz económico y miembro del núcleo más cercano de Rivera ha mantenido un tono muy crítico con la «deriva» del partido desde el mismo momento de su renuncia, haciendo de los ataques en Twitter a su ya ex formación una constante en los últimos días. «¿Cómo vamos a superar la dinámica de rojos y azules si nos convertimos en azules?», criticaba en su discurso de despedida.

Minutos después de la votación fallida para pedirle a Rivera un cambio en la investidura de Sánchez -que no triunfó, pero que consiguió poner sobre la mesa la división interna a la que sí asiste Ciudadanos- el eurodiputado Javier Nart anunciaba también su salida de la Ejecutiva, aunque sin renunciar este a su escaño en el Parlamento Europeo.