La exigencia de un «mediador internacional» ha abierto una nueva grieta en el maltrecho muro del bloque independentista catalán. Los portavoces de ERC, Sergi Sabrià, y JxCat, Albert Batet, se han recriminado la posición de sus respectivos partidos en este ámbito y las consecuencias de esta exigencia en la mesa de negociación con el Gobierno.

Todo ello en una sesión en la que el president Quim Torra ha robado el plano al líder de ERC, Pere Aragonés, al abrir el debate a la totalidad de los presupuestos catalanes. Una intervención inédita -es la primera vez que el president abre ese debate- que no ha tenido el efecto esperado por Torra, puesto que solo la portavoz de Cs, Lorena Roldán, ha entrado en el debate con Torra. Tanto PSC como los comunes y el PP han renunciado a dar la réplica al presidente catalán, en una situación igualmente inédita.

No les podemos regalar nuestras debilidades» advierte Esquerra

«Ahora que los hemos sentado a la mesa no les podemos regalar nuestras debilidades» ha reclamado Sabrià a Torra, que no ha dejado de insistir en la figura del mediador desde que Pedro Sánchez la descartó en su intervención en el Palau de la Generalitat. «Tenemos que persistir sin excusas, aunque parezcan sensatas» ha defendido el republicano para salvar la mesa de negociación pactada con el PSOE. «Como grupo estamos convencidos de que todo el Govern aprovechará la oportunidad de hablar de tu a tu a los que nos han querido amordazar».

Sabrià ha rechazado los «reproches» entre independentistas, recuperando las advertencias lanzadas el lunes por la coordinadora general del partido, Marta Vilalta, tras el mitin de JxCat del sábado, con duros reproches a sus socios de Esquerra. El portavoz republicano ha insistido en que «las elecciones no pueden ser una excusa» para abrir las hostilidades entre socios y dar al traste con la negociación con el Gobierno. «Les tenemos que decir a la cara que este país tiene derecho a la autodeterminación» ha concluido.

Ante esta intervención Torra, ha advertido que «el diálogo en si mismo no tiene sentido, tiene sentido si tiene objetivo y método, sino lo banalizaremos» y ha asegurado que ese «método» se pactó ayer en la reunión del gobierno catalán.

Más tarde, arropado por su grupo, el presidente catalán ha recordado la moción aprobada la semana pasada por el bloque independentista en el Parlament, en la que se recogía la figura del mediador para insistir en su exigencia. «No es Torra quien pide un mediador sino mayoría del Parlament, yo trasladaré la necesidad del mediador internacional y si dicen que no será el Parlament quien haya de pronunciarse» sobre esta cuestión, ha advertido.

La puntilla la ha dado Batet, al recordar que «hace dos años Pedro Sánchez fue cómplice del 155» y que «hace un año se levantó de la mesa de diálogo por intereses electorales cuando Carmen Calvo y Miquel Iceta aceptaban relator». Unos precedentes que a juicio de JxCat justifican la necesidad del mediador. «Es fundamental, desconfiamos del Estado, ni cumplen la palabra dada ni abandonan la deriva autoritaria».