Política

Delcy Rodríguez no figuraba en la ‘lista negra’ en el ordenador de la Policía en Barajas

La identificación de la 'número dos' de Maduro, que tiene prohibido pisar suelo de la UE, no estaba bien registrada en la base de datos policial / El ministro Ábalos no logra despejar en el Congreso todas las incógnitas que siguen envolviendo el 'Delcygate'

logo
Delcy Rodríguez no figuraba en la ‘lista negra’ en el ordenador de la Policía en Barajas
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez.

La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez. EP

Resumen:

El nombre de Delcy Rodríguez no figuraba inicialmente en los ordenadores de la Policía Nacional en el aeropuerto Madrid-Barajas dentro de la ‘lista negra’ de ciudadanos sobre los que pesan medidas de restricción de movimientos en el espacio Schengen, lo que explica que la alerta la diera el Ministerio de Asuntos Exteriores tras recibir el aviso de la Embajada de Venezuela y que hubiera que improvisar un operativo policial cuando la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela volaba ya rumbo a España.

Fuentes policiales han informado a El Independiente de que no estaba bien registrada en la base de datos la identificación de la número dos de Nicolás Maduro, uno de los jerarcas del régimen chavista que tienen prohibido pisar suelo en la Unión Europea desde noviembre de 2017.

Consta, además, una prohibición de entrada en territorio Schengen tramitada por Austria el 27 de agosto de 2018 y que estará efectiva hasta el 26 de agosto de 2021. Así lo ha reconocido este miércoles José Luis Ábalos durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso. Ello «no impide el tránsito internacional», ha destacado el ministro de Transportes.

La identificación de la ‘número 2’ de Maduro no estaba bien registrada en la base de datos de la Policía Nacional en el aeropuerto de Barajas

La comparecencia de Ábalos en el Parlamento para explicar el polémico episodio de su encuentro en el aeropuerto de Barajas con Delcy Rodríguez no ha servido para aclarar las dudas que continúan envolviendo el caso pese al intento del ministro por enterrar la polémica y tratar de dar normalidad a la controvertida cita de madrugada en el aeropuerto madrileño. «Lamento que no haya tanto misterio», ha espetado a los grupos de la oposición, que han vuelto a pedir su dimisión.

Lejos de lo que mantiene el titular de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y secretario de Organización del PSOE, el Delcygate sigue encerrando numerosas incógnitas que siguen sin despejarse y que avivan la sombra de la sospecha sobre la actuación del Gobierno en un episodio con implicaciones internacionales, dadas las restricciones de movimientos en el espacio Schengen que la Unión Europea acordó para los jerarcas del régimen chavista -entre ellos Delcy Rodríguez- en noviembre de 2017.

  • ¿Por qué no se le informó antes de despegar? Es una de las grandes incógnitas del caso. La tripulación del Falcon privado que el pasado 19 de enero traía a Madrid a la número dos de Nicolás Maduro, a su séquito y al ministro de Turismo, Félix Plasencia, debió comunicar a Barajas el plan de vuelo a seguir y la identidad de las personas que viajaban a bordo. Y, en ese momento, debieron saltar las alarmas en España en virtud de las medidas restrictivas aprobadas por la UE. ¿Por qué no se informó entonces a Rodríguez de que tenía prohibida la entrada en el espacio Schengen para evitar la escena en destino y un problema diplomático? Los ministerios de Interior y Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, por medio de una comunicación de la Embajada de Venezuela en España, conocían desde la tarde del 19 de enero que Delcy Rodríguez ocupaba plaza en dicha aeronave cuando ésta sobrevolaba el Atlántico. ¿Qué causa impidió al Ejecutivo de Pedro Sánchez recordar a Caracas las medidas restrictivas para acceder al espacio Schengen antes de que el avión despegara del aeropuerto Maiquetía-Simón Bolívar? ¿Por qué no se hizo? ¿Qué falló?
  • ¿Cuánto duró el encuentro Ábalos-Rodríguez? Según el ministro, su presencia en el avión en el que viajó la vicepresidenta venezolana hasta Madrid duró unos «25 minutos». De acuerdo con la información desvelada este miércoles por El País, existe un informe policial en el que se detalla que la cita se prolongó durante «una hora aproximadamente». Ésta es una de las inexactitudes en las que ha incurrido el relato oficial, que se ha ido amoldando a las revelaciones periodísticas. Ábalos también mintió cuando, en una entrevista concedida a La Razón, negó que el encuentro hubiera continuado en el edificio terminal de Barajas. «La saludé en el avión», zanjó. Como desveló este diario, ambos se despidieron en la sala VIP de la terminal ejecutiva, donde pasó la noche la vicepresidenta hasta que embarcó a primera hora del lunes 20 de enero en un avión de Qatar Airways rumbo a Doha. En la sesión de control, el titular de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha evitado cualquier referencia a la duración del encuentro.
  • ¿De qué hablaron? «Ni había previsión de una reunión, ni temas que tratar, ni [eran] las circunstancias de espacio y tiempo para una reunión, ni yo soy nadie para llevar temas de ese calado», ha defendido José Luis Ábalos. Entonces, ¿de qué hablaron durante «una hora aproximadamente»? Según la versión del ministro, el objetivo de su desplazamiento a Barajas se limitaba a recordarle a la mandataria chavista que no podía entrar en territorio español por las restricciones decretadas por Bruselas y evitar un conflicto diplomático con Venezuela. Inicialmente, la explicación que ofreció es que había acudido al aeropuerto para recibir al ministro Félix Plasencia, que acudía a Madrid para asistir a la Feria Internacional de Turismo (Fitur) y con el que mantiene amistad. Según ha precisado ahora, su relación con Plasencia no es «demasiado intensa».
  • ¿Y la ministra de Asuntos Exteriores? Si Ábalos no es «nadie para llevar temas de ese calado» y una de las finalidades de su presencia en el aeródromo madrileño era evitar un problema en las relaciones con el régimen de Maduro, ¿por qué no desempeñó esa misión la ministra de Asuntos Exteriores (María Aránzazu González Laya) sino el titular de Transportes? Según el relato oficial, González Laya fue quien recibió el aviso de la Embajada de Venezuela, ella se lo comunicó al ministro del Interior (Fernando Grande-Marlaska) y éste a su vez telefoneó a Ábalos en la noche del domingo 19 de enero, cuando estaba a punto de dirigirse a Barajas, para decirle: «Ya que vas, procura que no baje del avión». ¿No hubiera sido más sencillo y lógico que a una misión diplomática acudiera la jefa de la diplomacia española en vez del número dos del PSOE? ¿O acaso se trataba de una misión sensible que requería la presencia en el aeropuerto de una de las escasas personas que integran el círculo de máxima confianza de Pedro Sánchez?
  • ¿Pisó Rodríguez suelo español? Ábalos ha vuelto a sostener desde la tribuna del Congreso que Delcy Rodríguez «no estuvo en ningún momento en el espacio Schengen», dado que ni cruzó el control de pasaportes ni fue sometida a una inspección fronteriza en la sala de Barajas en la que permaneció durante unas siete horas custodiada por «una patrulla» de policías hasta que a la mañana siguiente continuó viaje (primero a Doha y desde allí a Estambul). «La prohibición de entrada no impide el tránsito internacional», mantiene. No es la interpretación que hacen expertos en Derecho consultados por este diario, como el presidente de la Asociación Mundial de Juristas y fundador del despacho Cremades&Calvo Sotelo Abogados (Javier Cremades). En su opinión, no cabe duda de que una persona pisa el suelo del país en el que se encuentra el aeropuerto desde el momento en que baja del avión, como hizo la número dos del Gobierno venezolano. La vulneración de las medidas restrictivas decretadas por la UE en noviembre de 2017 se habría producido en el momento en el que el Falcon invadió el espacio aéreo español cuando se dirigía hacia Barajas.
Comentar ()