Política

Sánchez sale en defensa de la Casa Real por "marcar distancias" con Juan Carlos I

Se declara "francamente satisfecho" de la colaboración en el gobierno de coalición a pesar de las críticas de Unidas Podemos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa. EFE

El presidente del Gobierno, que ha comparecido para hacer balance de un curso político que arrancó con su investidura y ha tenido que afrontar la gestión de una dramática pandemia, ha expresado su «absoluto respeto» a las decisiones de la Casa Real por cuanto hay detrás el deseo de «distanciarse de supuestas conductas reprobables por parte de un miembro» de la misma. Además, ha subrayado, frente a los que califican la salida de Juan Carlos I de «huida», como ha hecho Pablo Igleias, que éste sigue «a disposición de la justicia».

Eso sí, no ha querido aclarar dónde se encuentra ahora el emérito, si se le acabará retirando el título o pondrá sus asuntos al día con Hacienda. A lo sumo, ha remitido a las cuentas de la Zarzuela cuando ha sido interrogado respecto a cargo de qué partida se pagará su seguridad fuera de España.

También ha puntualizado que en este país ha habido casos de corrupción vinculados a partidos y agentes sociales y no se les ha cuestionado, es decir, «se juzgan comportamientos, no instituciones». La respuesta es la que corresponde «a una democracia vigorosa», esto es, los medios de comunicación no han mirado para otro lado, la justicia actúa y la Casa Real marca distancias. Además, «España necesita de estabilidad y de instituciones robustas, que deben sostenerse con transparencia y ejemplaridad».

De fondo subyace el profundo malestar de su socio de gobierno, Unidas Podemos, por cómo se ha gestado la salida de Juan Carlos I de España y el acercamiento hacia Ciudadanos, protagonizado por la vicepresidenta primera, Carmen Calvo. Ambas cuestiones han sido planteadas en el Consejo de Ministros por parte de Pablo Iglesias, que ha reclamado lealtad entre socios. El sector morado del Gobierno, que ha calificado la marcha del Rey emérito de «huida indigna» a pesar de que no se sustraerá a la acción de la Justicia, no fue informado previamente de una decisión que Moncloa «cocinó» junto a Zarzuela.

Sánchez se ha parapetado una y otra vez en la discreción de sus conversaciones con el jefe del Estado, Felipe VI, y de ahí no se ha movido. Pero se declara «francamente satisfecho» de la colaboración en el gobierno de coalición y llega a afirmar que «la situación no se ha deteriorado en absoluto». Es más, se ha deshecho en elogios hacia todos sus ministros a los que «he visto trabajar día y noche para abordar la crisis». Defiende que al margen de las discrepancias «hay una hoja de ruta» suscrita entre ambas fuerzas políticas. El PSOE, por su parte, reivindica la vigencia del pacto constitucional y, por tanto, de la monarquía parlamentaria.

Sánchez estima que se ha cumplido la quinta parte de los compromisos con Iglesias

Sánchez estima que ha cumplido la quinta parte de los compromisos de legislatura a pesar de haber sido éste un año de excepcionalidad por la gestión de la pandemia. Precisamente, el inquilino de la Moncloa ha dividido su balance en tres capítulos empezando por las medidas derivadas por el Covid-19 tanto desde el punto de vista sanitario, como económico y social.

El segundo paquete se ha centrado en el cumplimiento de los acuerdos de investidura. 428 compromisos, de los que más del 55 por ciento se han activado estando previsto que se complete el cumplimiento íntegro del 17 por ciento de los mismos antes de fin de año. Ha destacado como medidas más relevantes el proyecto de ley de impuestos sobre servicios digitales y sobre transacciones financieras, la estrategia de economía circular, el plan de impulso al turismo o la transición ecológica.

También ha defendido la cohesión social, generacional y territorial con la aprobación del ingreso mínimo vital (IMV), la reforma del sistema estatal de becas, la subida del salario mínimo interprofesional o el aumento salarial de los empleados públicos, que se aprobó en tiempos de Mariano Rajoy.

Asimismo, ha ponderado la mesa de diálogo abierta con la Generalitat catalana «en una apuesta decidida por la concordia». Existe, ha agregado, una «predisposición sincera al diálogo para avanzar en los objetivos». En definitiva «una nueva actitud para un gobierno nuevo».

Estima Sánchez que la recuperación económica «se acelerará» en 2022

En tercer lugar, ha adelantado las medidas a abordar en los próximos meses. «Siempre he sido partidario de hablar claro a los ciudadanos y ahora no lo haré de otra manera. Quedan meses difíciles, pero tengan la garantía de que los vamos a superar juntos». Ha estimado que la recuperación económica se acelerará en 2022 y, para 2023, «rebasaremos la situación que teníamos antes de esta crisis y seremos más competitivos porque nuestra fuerza vendrá de que no dejaremos a nadie por el camino». Estatuto básico del empleado público, pacto de estado para la modernización de la Justicia o plan estatal de I+D+i, plan estratégico de igualdad de oportunidades y el proyecto de ley de Memoria democrática como medida estrella, son algunas de las iniciativas que ha adelantado.

Pero «nada será posible sin un marco presupuestario». En su amplia comparecencia -que se retrasó hasta el arranque de los informativos «por motivos técnicos» que afectaban al telepronter donde se contenía su intervención inicial- ha afirmado que «no hay ganancia posible en el fracaso», en alusión a la necesidad de tener unos Presupuestos Generales del Estado para 2021. «Es responsabilidad de todas las fuerzas políticas arrimar el hombro». Ha llamado a todos para aprobar en el próximo semestre unas cuentas de «recuperación y de cohesión social». «Nos quedan meses duros pero saldremos adelante».

«No tiro la toalla porque el reto merece la pena. Si hay un momento que exige y justifica ese pacto es ese», ha concluido.

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