España | Política

Álvarez de Toledo estalla: "Mi libertad es incompatible con la autoridad de Casado"

La ya ex portavoz ha pronunciado un duro discurso contra el presidente y ha criticado que se quiera convertir al PP en "una secta": "Es una forma de esclavitud formar parte de un partido en el que no te puedes expresar con libertad"

Cayetana Álvarez de Toledo, en el Congreso. EFE

Durísima intervención de Álvarez de Toledo tras conocerse la decisión de la dirección de cesarla como portavoz parlamentaria del PP. No ha habido medias tintas en su discurso, que ha comenzado cargando directamente contra el presidente del PP, Pablo Casado, en una decisión que ha tildado de «perjudicial para el grupo parlamentario, para el PP, para España y para la causa que defendemos los ciudadanos libres» y sobre la que ha expresado su «total y profundo desacuerdo».

En una intervención que ha durado algo más de media hora, Cayetana Álvarez de Toledo ha contado todos y cada uno de los detalles sobre la reunión que ha mantenido en Génova con el jefe de filas del PP esta misma mañana, y ha referenciado que el motivo principal de su destitución es el siguiente: que «Pablo Casado considera que mi concepción de la libertad es incompatible con su autoridad». En este punto, ha referenciado que ha sido la entrevista concedida al diario El País este domingo, en la que la dirigente denunciaba una «invasión de competencias» de Génova sobre el Grupo Parlamentario, el detonante de su cese, al considerarlo Casado todo un «ataque» sobre su jurisdicción como líder del partido.

«La acción y la unidad nacen del debate, no de la imposición», lamentaba la ya ex portavoz de las filas populares en el Congreso quien, por el momento, no ha renunciado a su escaño, aunque se prevé que termine haciéndolo en las próximas horas. «Es una forma de esclavitud formar parte de un partido en el que no te puedes expresar con libertad», afirmaba.

Álvarez de Toledo ha descargado duramente contra el presidente del PP, al que ha criticado por considerar que tener «pensamiento propio» constituye un «ataque a la libertad», y ha lanzado una dura advertencia tanto a Casado como a su sustituta, Cuca Gamarra, afirmando que la formación lo que «necesita» son «personas con criterio propio» y no gente que «repiten las consignas fabricadas por las sedes de los partidos políticos» como «si fuesen una secta», despachaba la todavía diputada por Barcelona.

El día en que Cayetana colmó la paciencia de Casado

Cayetana Álvarez de Toledo fue una apuesta personal de Pablo Casado el pasado año, en contra del criterio de dirigentes de peso del partido, entre ellos del secretario general, Teodoro García Egea. Muchas han sido las ocasiones en que el jefe de filas del PP ha defendido públicamente a su portavoz cuando esta se ha salido de los márgenes que imponía el partido en muy diferentes cuestiones. Pero esos días han llegado a su fin.

Hasta cuatro han sido los motivos que, en su densa intervención, ha referenciado la ex portavoz del PP como causas que le ha esgrimido personalmente Pablo Casado para justificar su cese. Y de todos ellos ha discrepado.

Es una forma de esclavitud formar parte de un partido en el que no te puedes expresar con libertad»

El primero, como se referenciaba anteriormente, Casado la ha cuestionado por «atacar su autoridad» en la entrevista publicada en el diario El País, una causa que la dirigente ha relacionado con la afirmación comúnmente utilizada de que «Cayetana va por libre, es un verso suelto», expresión con la que no comulga. «Estos meses he dicho cosas que a muchos no les gustaron, pero jamás he dicho nada que vaya en detrimento de la autoridad de Casado ni de los intereses del centro derecha español», pronunciaba.

Recordaba que, en su condición de líder del Grupo Parlamentario, dio a todos los diputados libertad de voto en «asuntos morales» en el Congreso, asunto por el que asegura que también se la criticó a nivel interno. «Se consideró como una amenaza de la cohesión interna. A mí nunca me lo pareció. La homogeneidad sólo hace a las cosas más pobres», confesaba.

La destitución de Elorriaga, el detonante

Tal y como informó El Independiente, la fulminante destitución de Elorriaga, persona de confianza de la diputada, y la imposición de un cargo de la órbita de Pablo Casado fue entendida por el entorno de Álvarez de Toledo como el primer intento de Génova de controlar el Grupo Parlamentario y como una maniobra de presión para que ella cayese por su propio pie.

Desde el minuto uno, el secretario general del partido intentó restringir al mínimo la autonomía del grupo parlamentario»

Lo que no sabían en Génova es que, aunque de puertas para adentro se conocían las sensaciones de la dirigente con el cese de Elorriaga -afines a la diputada lo vieron como un intento de Teodoro García Egea de «cargarse» a la portavoz y como un nuevo capítulo en la campaña de «acoso y derribo» contra ella- Álvarez de Toledo hablaría alto y claro en una entrevista sobre esta cuestión.

«Lo que dije, lo sostengo», ha afirmado. Y es que, mientras Génova sostenía que el cese de Elorriaga se produjo siguiendo a rajatabla los estatutos y aducía la decisión a una cuestión de «incompatibilidad», ella lo desmentía publicamente denunciando una «invasión de competencias» de Génova sobre el Grupo Parlamentario porque la normativa del PP establece que «el nombramiento del jefe de Asesoría se realiza a propuesta del portavoz».

«Desde el minuto uno, el partido intentó restringir al mínimo la autonomía del Grupo Parlamentario», una operación de la que ha responsabilizado públicamente al secretario general del partido, Teodor García Egea.

Critica a Casado por «repartirse» los jueces con Sánchez

Los últimos reproches a Casado han venido a cuenta de las diferencias en cuanto a la propuesta de crear un Gobierno de concentración con PSOE y Ciudadanos para hacer frente a la crisis del coronavirus y la intención del PP de «repartirse» los cargos del CGPJ y del Tribunal Constitucional con Sánchez, algo en lo que ella discrepa. «El PP tenía una oportunidad muy importante para levantar la bandera de la regeneración», comentaba.

Por último, ha lamentado que a Casado «no le interesa la batalla cultural» que para Álvarez de Toledo resulta «imprescindible» en cuestiones como la ley de memoria histórica o el feminismo radical. «Lo que está en juego son los valores esenciales de las sociedades plurales. Yo seguiré dando esa batalla», sentenciaba.

Comentar ()