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Malestar en el PSOE-M por el paso atrás del partido en las protestas contra Ayuso

Desde las filas socialistas de Madrid lamentan que la decisión del delegado del Gobierno, José Manuel Franco, "no se entiende" e insisten en que la participación del PSOE es "compatible" con el espacio de colaboración entre Sánchez y Ayuso

El portavoz del PSOE en la Asamblea, Ángel Gabilondo, junto al delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco. EFE

Sí habrá tregua entre Sánchez y Ayuso… al menos en la práctica. El secretario general de los socialistas madrileños y delegado del Gobierno en la región, José Manuel Franco, daba marcha atrás a lo que había suscrito tan sólo 24 horas atrás y anunciaba que el PSOE no participaría en la manifestación contra la gestión «errática, temeraria, insensible e incapaz» de la presidenta de la Comunidad de Madrid ante la segunda oleada del Covid, en la que sí estará presente Unidas Podemos, Más Madrid y sindicatos como UGT, CCOO o la Federación de Asociaciones por la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid.

«El partido no va a convocar manifestaciones (…) Lo responsable y serio es preservar la salud de los ciudadanos, y ahí vamos a estar todos», explicaba Franco en declaraciones para Telemadrid. El anuncio, entendido como una seña del armisticio que está dispuesto a firmar Sánchez en la batalla que mantiene con la líder del PP en Madrid, provocaba giros de cabeza también en las propias filas del PSOE madrileño, sobre todo porque apenas habían pasado unas horas desde que los socialistas rubricaran un manifiesto en el que, entre otros puntos, se convocaba una protesta para el próximo domingo 27 de septiembre contra Isabel Díaz Ayuso. El documento se publicó el lunes, el mismo día en que el Pedro Sánchez mantenía una reunión en la Puerta del Sol con la presidenta regional.

«No se entiende la decisión», se quejan desde la cúpula del socialismo madrileño, donde defienden además que el hecho de que el PSOE participe en una manifestación contra las políticas de Ayuso «cuando la situación en Madrid está desbordada» no es «incoherente» ni «incompatible» con el hecho de que se haya abierto un espacio de colaboración entre Gobierno central y regional para atajar la crisis sanitaria que vuelve a cebarse con Madrid. Sí admiten, no obstante, que no fue «oportuno» publicar el comunicado justo cuando se había producido un principio de acuerdo entre Sánchez y Ayuso pero que, «una vez nos hemos posicionado, no deberíamos dar marcha atrás».

Las mismas fuentes denotan la existencia de división en las filas del PSOE madrileño, con cargos y diputados alineados con la decisión del delegado del Gobierno «porque ahora no toca» y otros tantos «sorprendidos» con una noticia que aseguran no entender porque «hay motivos de sobra» para celebrar y participar en la concentración del domingo.

En cualquier caso, el delegado del Gobierno en Madrid sí quiso subrayar que el Partido Socialista suscribirá de todos modos el documento de los convocantes, «por el reequilibrio para los municipios y barrios del Sur», a pesar de afirmar que apoyaría unas medidas que en el documento califican de «inútiles» y «segregadoras». «Nuestra obligación es apoyarlas. Y como delegado tenemos que apoyarlas. Así lo ha dicho el presidente y así lo vamos a hacer», indicaba José Manuel Franco al citado medio de comunicación.

«Sánchez ha dejado solos a los madrileños»

La decisión causó también revuelo entre los partidos de la oposición en la Asamblea regional. «Solo hay una explicación para sumarse a una manifestación y retirarse de ella en menos de 24 horas», lamenta el portavoz de Más Madrid, Pablo Perpinyà, en declaraciones para El Independiente-, y es que «la foto de Sánchez con Ayuso tenía un precio: blanquear su gestión y dejar a los madrileños solos. Es difícil de comprender, y bastante decepcionante», suscribe el diputado regional, que se manifestaba también en redes sociales y denunciaba si el acuerdo entre ambas administraciones era una «tregua» o más bien un «trágala».

En el mismo sentido se han manifestado otros dirigentes como el también diputado por la formación, Emilio Delgado, quien ha culpado a través de Twitter a la oposición que ejerce el PSOE en la Comunidad de Madrid a que «el PP lleve gobernando 25 años en la región».

Por su parte, Podemos se ha puesto de perfil ante la noticia y, hasta ahora, ha evitado hacer declaraciones sobre el paso atrás del PSOE, aunque sí han reafirmado su compromiso con la manifestación del domingo, como subrayó ayer la dirigente morada, Isa Serra. También el portavoz parlamentario de Podemos, Pablo Echenique, evitó entrar en polémica y sostuvo en rueda de prensa que acudir o no a la convocatoria contra Ayuso es «decisión personal de cada uno». Con todo, recordaba que en los últimos meses se han convocado manifestaciones «de todos los colores» -en clara alusión a las caceroladas contra el Gobierno que comenzaron en el Barrio de Salamanca- por lo que «no puede ser que ahora se ataque» la convocada para el domingo porque esta vez vayan a salir a la calle «gente trabajadora».

El PP cree que el gesto no es suficiente

En el PP no han recibido la decisión del PSOE madrileño precisamente como un acto de buena fe, precisamente por el «doble rasero» de los socialistas de cancelar su asistencia a las protestas para reconocer un manifiesto «que es una barbaridad». «No es momento de activismo, sino de luchar todos juntos contra el Covid. La manifestación de la izquierda del domingo no tiene sentido. La unidad salva vidas, y eso lo dijo Sánchez», explican fuentes autorizadas del PP madrileño.

También se ha quejado públicamente la portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra quien llegó a lamentar en una rueda de prensa tras la Junta de Portavoces de este martes que Sánchez «no pasa la prueba del algodón de la lealtad y la responsabilidad», al tiempo que le invitaba a dejar atrás «la cosmética» de «retirarte de una convocatoria y después animar a la gente a que asista» a una manifestación «por no ser de tu color político», lamentaba.

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