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“Un becario de Deloitte descubrió 18 millones de deuda de iDental”

Así se frustró, según los socios mayoritarios de Weston Hill, la venta de la cadena dental a Cerberus, que pudo haber salvado la compañía de la quiebra.

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“Un becario de Deloitte descubrió 18 millones de deuda de iDental”
Centro de iDental en Alicante.

Centro de iDental en Alicante.

Resumen:

El negocio estaba casi hecho. En marzo de este año el fondo americano Cerberus había hecho una oferta para comprar por 75 millones de euros los negocios dentales de Weston Hill. Esto incluía iDental, con una situación económica insostenible, pero se compensaba con Instituts Odontològics (IO), la otra cadena de la compañía, con 25 años de solvencia económica y buenos resultados financieros.

Sin embargo, algo inesperado frustró la venta a última hora.

“El becario de Deloitte descubrió 18 millones de deuda de iDental que nosotros desconocíamos. Luis Sans lo había ocultado del balance e incluso implicó a la directora financiera para que cambiara las cuentas de la compañía con el fin de vender por más dinero”, acusa ahora al ex socio Juan Garrido, que junto a su hermano José María y Luis Sans tienen al 33% la propiedad del fondo.

Este extremo ya fue negado por Luis Sans, que aseguró en este periódico que la operación se paró porque él no quiso vender ya que creía que la compañía podía venderse por 350 millones de euros. “Luis Sans ha decidido, sin contar con el apoyo de sus socios, no dejar el futuro de la compañía en manos de un fondo buitre”, aseguró.

El negocio estaba casi hecho. En marzo de este año el fondo americano Cerberus, propietario entre otros de los activos inmobiliarios de BBVA, había hecho una oferta para comprar por 75 millones de euros los negocios dentales de Weston Hill. Esto incluía iDental, con una situación económica insostenible, pero se compensaba con Instituts Odontològics (IO), la otra cadena de la compañía, con 25 años de solvencia económica y buenos resultados financieros.

Sin embargo, algo inesperado frustró la venta a última hora. Y fue el descubrimiento de un becario de Deloitte, la compañía contratada por Cerberus para la due dilligence (el análisis previo económico y financiero a la venta). A través de un correo electrónico, el empleado en prácticas preguntaba por un documento de subrogación de 18 millones de deuda con uno de los proveedores de la compañía. Una deuda que realmente no estaba subrogada y que suponía un incremento de los números rojos que provocó que finalmente el fondo retirara la oferta, como ya publicó El Independiente.

“El becario de Deloitte descubrió 18 millones de deuda de iDental que nosotros desconocíamos. Luis Sans lo había ocultado del balance e incluso implicó a la directora financiera para que cambiara las cuentas de la compañía con el fin de vender por más dinero”, acusa ahora al ex socio uno de los hermanos Garrido. Juan y José María tenían, junto a Luis Sans, repartido el negocio dental de Weston Hill al 33% cada uno.

El becario preguntó por email dónde estaba el documento de subrogación de 18 millones de deuda. No existía”

Este extremo ya fue negado por Luis Sans, que aseguró en este periódico que la operación se paró porque él no quiso vender ya que creía que la compañía podía venderse por 350 millones de euros. “Luis Sans ha decidido, sin contar con el apoyo de sus socios, no dejar el futuro de la compañía en manos de un fondo buitre”, aseguró.

El inicio de los negocios dentales de Weston Hill

La venta fallida dio el pistoletazo de salida a las disputas del trío que han contribuido al desenlace de iDental y también a la paralización, al menos de momento, de planes de expansión de Instituts Odontológics.

La línea de negocios dentales había comenzado en 2015 con la compra de Weston Hill de Instituts Odontològics, momento en el que los dueños del family office, los hermanos José María y Juan Garrido, dieron entrada a Luis Sans, a quién el primero ya conocía de haber trabajado en otras empresas del sector como Vitaldent, Mapfre y Sanitas Dental. Dos años más tarde, en octubre de 2017, el fondo compraba iDental por 25 millones de euros en una compra que ahora Garrido tacha de “precipitada”.

No obstante, y aunque lo que encontraron en iDental era una situación económicamente insostenible, la dirección del fondo asegura que había un “plan B”. Dicho plan pasaba por la venta a Cerberus o a algún otro fondo, tal como habían hecho en su momento otras como Vitaldent. Sin embargo, la ocultación de datos que denuncian los Garrido – y Luis Sans alega que fue su negativa a vender desencadenó una guerra entre socios que está en los tribunales.

“A partir de ahí cesamos inmediatamente a Sans y él, que era el administrador de la compañía, nos bloquea toda la información y colapsa la compañía”, afirma Garrido. Lo cierto es que su hermano José María figuraba como director general junto a Sans y que este asegura que tenía el acceso a la información. “Él era el responsable directo de laboratorio, compras, jurídico, sistemas y expansión”, alega Sans para justificar el acceso.

Y entre abril y mayo, mientras iDental se hunde entre falta de liquidez económica y el aumento de las demandas de afectados, los Garrido y Sans se cruzan demandas. Sans por el cese ilegítimo en Weston Hill y los Garrido por las irregularidades en la gestión, una demanda en la que también incluyen a parte del equipo de Sans, como Domingo Bejarano (también administrador de Instituts Odontológics), José Luis González y la secretaria de Sans.

El destino de iDental, la liquidación

Mientras los ex socios esperan a verse las caras en los juzgados, Garrido asegura que en los últimos tres meses los socios mayoritarios de iDental han hecho “lo posible como accionistas” para encauzar la situación.

Asegura que lo “único” que han podido hacer es intermediar con las financieras para la derivación de pacientes. “Hace más de un mes que el concurso está en el juzgado número 2 de lo mercantil de Madrid pero estamos esperando que el titular, Andrés Sánchez Magro, lo admita a trámite, algo que esperamos sea rápido”, afirma el socio de Weston Hill. Garrido asegura que han pedido permiso al juez para la derivación de los pacientes, “única opción”, a su juicio, “para que se puedan concluir los tratamientos de forma viable”.

La que sí está avanzando es la investigación de la Audiencia Nacional, que el pasado viernes registraba 17 clínicas y la sede central de Weston Hill en busca de pruebas e historiales médicos. El juez de la Mata investiga a iDental por presuntos delitos de estafa continuada, apropiación indebida, falsedad documental, administración fraudulenta, lesiones, contra la salud pública, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales.

Por qué no derivar los pacientes a IO

Teniendo otra cadena dental con 27 clínicas en la península – la mayoría en Cataluña -, algunos se preguntan por qué los pacientes de iDental no pudieron derivarse a estos centros para culminar los tratamientos. Otro punto en el que Garrido apunta a Sans: “Si por nosotros hubiera sido hubiéramos hecho cupos para las cadenas dentales e Instituts hubiera acogido los de las zonas en que está presente. Pero Sans no quiso”.

Para Sans, “que haya socios comunes no es ningún motivo para establecer al relación entre ambas compañías y menos con una intención absolutamente perversa e injustificada” aunque alega que algunos expedientes “que no tenían dónde ser atendidos por la urgencia se derivaron a otras compañías, entre ellas en algún caso a Instituts Odontològics”.

En cualquier caso, en el acuerdo llegado hasta ahora con las financieras, la mayoría de los casos están derivándose a cadenas con modelo de negocio similar a iDental, especialmente a Dentix. Algo que los pacientes tienen la libertad de elegir o rechazar.