España

Los apuntes en las agendas del comisario Villarejo que acorralan a De Cospedal

El juez cree, tras analizar las anotaciones manuscritas del policía, que la participación de la ex secretaria general del PP y su esposo pudo ser "decisiva" en la captación del chófer de Bárcenas como confidente policial en la 'Operación Kitchen'

Montage de María Dolores de Cospedal, su marido, Ignacio López del Hierro y el excomisario, José Manuel Villarejo

Carmen Vivas

Los apuntes manuscritos incluidos en la última decena de agendas intervenidas al comisario jubilado José Manuel Villarejo han sido determinantes en la decisión del juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso Kitchen de llamar al procedimiento como investigados tanto a la ex secretaria general del Partido Popular María Dolores de Cospedal como a su esposo, el empresario sevillano Ignacio López del Hierro.

En el auto con el que cita a declarar a los dos imputados a finales de este mes, el magistrado Manuel García-Castellón hace constar «avances significativos» en las pesquisas que han permitido «ahondar en el conocimiento de los hechos y la participación de los investigados en la trama» con la que presuntamente se trató de robar al ex tesorero del PP Luis Bárcenas la documentación comprometedora que guardaba de dirigentes de la formación para que no llegara a la Justicia. En su opinión, ahora sí hay indicios para imputar a De Cospedal y López del Hierro y no el pasado 4 de septiembre, cuando la Fiscalía Anticorrupción se lo solicitó.

Uno de esos progresos en la instrucción es el oficio que la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional aportó al juzgado el pasado 8 de abril con el análisis de las agendas intervenidas el pasado 20 de octubre en la vivienda de Villarejo, que entonces continuaba en prisión preventiva. Dichas libretas contienen «aparentes referencias» tanto a la ex dirigente del PP como a su marido, citados con las siglas ‘MD’, ‘Cospe’ e ‘ILH’.

«La relevancia de estas agendas radica, especialmente, en su virtualidad para reflejar datos de los que se tiene noticia a través de otras diligencias de investigación. Su exposición ordenada de forma sucesiva permite, además, conformar un cronograma temporal de determinados acontecimientos y coadyuvan a situar en una concreta fecha los incidentes más relevantes que tuvieron lugar en el desarrollo de la Operación Kitchen«, razona el juez. Éste, con todo, advierte de que las anotaciones manuscritas no deben interpretarse como «hechos irrefutables» sino que deben revisarse «con cautela» y cotejándolos con otras fuentes de prueba.

La Fiscalía Anticorrupción mantiene que López del Hierro fue quien, en 2013, puso en contacto al entonces inspector jefe Andrés Gómez Gordo -responsable de la seguridad de María Dolores de Cospedal en la etapa de ésta como presidenta de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha- con Villarejo para que captara al chófer de la familia Bárcenas-Iglesias Sergio Ríos y accediera a colaborar con la trama Kitchen, a lo que el conductor se prestó a cambio de cobrar de los fondos reservados del Ministerio del Interior 2.000 euros al mes durante dos años. Gómez Gordo ha negado la implicación de Cospedal y Del Hierro en sede judicial, según repasa el juez en su auto de este martes.

«Charla breve. MD agradeció aviso de BARC»

El rastreo de las anotaciones en las agendas del antiguo agente encubierto que ha llevado a cabo la Unidad de Asuntos Internos arranca 15 meses antes de que empezara a desarrollarse el operativo bajo sospecha. El 23 de abril de 2012, Villarejo anotó en su libreta citando una mención a ILH [Ignacio López del Hierro]: «Charla breve. MD [María Dolores de Cospedal] agradeció aviso de BARC».

El magistrado García-Castellón llama la atención sobre tres apuntes que Villarejo consignó en su agenda entre el 18 y el 21 de septiembre de 2012 con alusión a ‘Oli’, nombre con el que se refería al comisario principal José Luis Olivera. «PIN [Eugenio Pino] le pide [a Olivera] apoyar a tope a Bárcenas», «PIN le encargó contactar con abogado Bárcenas» y «Reunión OK con abogado de Bárcenas. Buena predisposición. Escrito LB no es Luis el cabrón», se lee.

El juez cree que fue «decisiva» la participación de De Cospedal y su marido en la captación del chófer de Bárcenas como confidente

Según el juez, esta secuencia coincide «en gran medida» con lo que Luis Bárcenas declaró en sede judicial el pasado 20 de diciembre, por lo que considera «necesario» interrogar tanto a María Dolores de Cospedal como a Ignacio López del Hierro a fin de aclarar «su posible participación» en las citadas gestiones para «prestar ayuda» al ex tesorero del PP.

El titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional también quiere que comparezca la ex número dos del Partido Popular para preguntarle si fue ella la que le facilitó a Villarejo su dirección de correo electrónico y el número de teléfono de su secretaria, según se deduce de las anotaciones correspondientes a los días 26 de octubre y 27 de noviembre de 2012. El primero hace referencia a un supuesto encuentro del policía con «Cospe» y en el que también habría estado presente «ILH».

No habría sido el primer encuentro de los tres. De Cospedal, López del Hierro y Villarejo se reunieron en secreto en la sede nacional del partido en la madrileña calle Génova en la tarde del 21 de julio de 2009, meses después de que el juez Baltasar Garzón hubiera detenido a los cabecillas de la trama Gürtel y justo en la víspera de que Luis Bárcenas -senador en aquellas fechas- compareciera en el Tribunal Supremo como «imputado provisional» tras conocerse que había multiplicado por cuatro su patrimonio en cinco años y no había declarado 1,3 millones de euros en ingresos entre 2002 y 2003.

«Todo va según lo previsto»

Las menciones a De Cospedal también salen a relucir en los apuntes referidos a José Luis Ortiz Grande (‘Orti’ o ‘JL’), ex jefe de gabinete de la ex dirigente popular en su etapa de presidenta castellanomanchega a quien también ha decidido citar como investigado. Refiriéndose a ILH, Villarejo escribió el 8 de enero de 2013: «(…) Propone que llame a JL, aunque él le recordará a MD la conveniencia de vernos lo antes posible». Una semana después, el policía anotó junto a las siglas ‘Orti’: «Aviso de que todo va según lo previsto. Se encarga de transmitirlo a Cospe».

Tampoco pasa por alto los investigadores el apunte fechado el 29 de abril de 2013, cuando a Villarejo le quedaban aún más de tres años para jubilarse. «Aviso de problemas sobre el último informe de Moroc», en alusión al agente de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que había liderado la investigación de Gürtel por encargo del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional (Manuel Morocho).

En relación con el trabajo que realizaba este policía hay otras «entradas significativas» en las agendas analizadas. El 13 de mayo de 2013, junto a las siglas ILH, Villarejo redactó: «Dice que MD hablará con Chisco y con Oli y si puede también conmigo. Muy decidido a todo».

‘Chisco’ es el apodo con el que el antiguo agente encubierto se refiere a Francisco Martínez, en esa época secretario de Estado de Seguridad y hoy imputado en el caso Kitchen. Según el juez, los mensajes revelan la «importancia» que para aquél tuvo el operativo, al asumir «de forma directa la obtención de información de forma diaria». «Resulta especialmente sorprendente que el secretario de Estado se involucre hasta ese nivel en un asunto de esta naturaleza», detalla.

Según José Manuel Villarejo, «Chisco [estaba] muy mosca porque Cospe le dio gran bronca» (23 de mayo de 2013). En las semanas posteriores hay otras dos anotaciones sobre «Morocho-Lisboa», posiblemente en alusión a la posible concesión de una agregaduría de Interior en la capital portuguesa. De ello no dijo nada cuando el agente de la UDEF -responsabilidad que compaginó con su adscripción a la DAO por orden de Eugenio Pino- prestó declaración como testigo en febrero de 2019.

«Vistas las anotaciones resultaría necesario escuchar de nuevo al testigo para preguntarle sobre las referencias que se hacen en la agenda en relación con Lisboa por si puede aportar alguna aclaración al respecto», considera el magistrado. Manuel Morocho tendrá que comparecer nuevamente el próximo 15 de junio.

El «nacimiento de la operación», en julio de 2013

El análisis de las agendas lleva a García-Castellón a situar «el nacimiento de la llamada Operación Kitchen» el 11 de julio de 2013, día en que Villarejo anota una «charla de 45 minutos» con Francisco Martínez: «Plan contra LB [Luis Bárcenas]. Interv. comunicaciones, registros y citación de mujer e hijo». El juez llama la atención la «fluida relación» que el secretario de Estado de Seguridad mantenía con el polémico comisario incluso antes de ocupar dicho puesto, para el que fue nombrado el 11 de enero de 2013.

Es a partir del 11 de julio de 2013 cuando se produce una serie de anotaciones que «permiten inferir la participación de la sra. Cospedal y el sr López Hierro en la captación de Sergio Ríos», chófer de la esposa de Bárcenas -éste se encontraba entonces en prisión preventiva por el caso Gürtel– que colaboró con la trama Kitchen y que posteriormente ingresó en la Policía Nacional, supuestamente como pago por los servicios.

«[Chisco] quiere plan estratégico para salir del caso LB», escribió el 15 de julio de 2013. «Problemática por posibles grabaciones de LB», registró al día siguiente. Existía el convencimiento de que el ex tesorero del PP tenía grabadas conversaciones con dirigentes del partido, entre otros con Mariano Rajoy. A ello alude Villarejo en algunas de las grabaciones que se le intervinieron tras su detención en noviembre de 2017.

López del Hierro y la captación del chófer

Las anotaciones dejan constancia de cómo Sergio Ríos contactó con Gómez Gordo para informarle de que se le habían acercado -en una primera ocasión fue el comisario principal Enrique García Castaño, como éste ha reconocido- y que ILH se encargaría «de hablar con Gómez Gordo. Ésta es una de las cuestiones que la comisión de investigación constituida en el Congreso ha tratado este miércoles de aclarar aprovechando la comparecencia de López del Hierro, si bien éste se ha negado a contestar esgrimiendo que el caso se investiga en la Audiencia Nacional y que está parcialmente secreto.

El juez cree que Villarejo se reunió el 19 de julio de 2013 con el inspector Gómez Gordo (‘Andy’), en situación administrativa de servicios especiales entre el 6 de octubre de 2011 y el 9 de marzo de 2015 al ocupar la Dirección General de Documentación y Análisis de Castilla-La Mancha. «Se trataba, por tanto, de una persona cuya trayectoria profesional se había desarrollado en gran medida junto a la sra. Cospedal, tanto en la Comunidad de Madrid como en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha», observa el magistrado.

Las anotaciones evidencian la «cercanía» entre De Cospedal y Gómez Gordo y el «recelo» de Villarejo hacia éste -añade el juez- y ponen de manifiesto la «implicación» de Eugenio Pino y cómo el chófer de Bárcenas pasa de «desconfiado» a «receptivo» tras los primeros contactos con el antiguo agente encubierto.

«Resultaría conveniente escuchar a María Dolores de Cospedal y a Ignacio López Hierro sobre su participación en la captación de Sergio Ríos Esgueva en la trama, pues su intervención, a través de Andrés Gómez Gordo, al parecer pudo ser decisiva para que éste se decidiera a participar», razona García-Castellón.

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