España

Madrid pide incluir la tercera dosis en el Plan Nacional de vacunación y abre un nuevo frente con Sánchez

El gobierno regional insiste en aprobar una inyección de refuerzo entre la población "inmunodeprimida" y pacientes con patologías, como ya han anunciado Francia, Alemania o Austria

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EUROPA PRESS

Prácticamente desde que comenzó la pandemia, el equipo de Isabel Díaz Ayuso se ha jactado de ir «un paso por delante» frente a la «inacción» de Pedro Sánchez por las evidentes diferencias entre ambos ejecutivos en la gestión de la crisis del coronavirus, lo que ha dejado un rosario de desencuentros entre ambos dirigentes que se han sucedido durante año y medio. El foco público se sitúa ahora sobre tres cuestiones: utilización -o no- del ‘pasaporte Covid’; el debate sobre la vacunación obligatoria; y la idoneidad de la implantación de una tercera dosis, un camino en el que ya están avanzando algunos países europeos. Y Madrid no sólo ha decidido mojarse ya en esta última cuestión, sino que intenta marcar el camino en la estrategia sanitaria gubernamental.

Fuentes autonómicas ratifican la necesidad que ven de comenzar «ya» a dirigir el foco a esta cuestión y trabajar en la implantación general de una tercera dosis de la vacuna sólo para aquellos sectores poblacionales sobre los que existe una «evidencia científica» que sostenga un tercer pinchazo, pero no «mirar para otro lado», como aseguran que está haciendo el Gobierno central en pleno período estival. Descartan en todo caso la vía unilateral y trabajar por su cuenta y riesgo en esta cuestión, pero prometen que presionarán al Ministerio de Sanidad en las próximas semanas para que se abra a incluir una inyección de refuerzo en el Plan Nacional de vacunación, previa discusión con el resto de comunidades autónomas. El otoño está a la vuelta de la esquina y, a juicio del gobierno autonómico, «no hay tiempo que perder».

Las críticas contra el Gobierno arreciaban ya hace unos días por parte del consejero de Presidencia y responsable jurídico del PP, Enrique López, quien instaba a Sánchez a «coordinar y no estorbar», en este caso en el debate de la implantación de la tercera dosis para la población «inmunodeprimida» siguiendo el ejemplo europeo. Y recordaba, además, que una decisión de estas características no se puede llevar a cabo de manera autónoma, sino que corresponde a la autoridad sanitaria nacional ponerla en marcha.

La posición de la Comunidad de Madrid es la de abrir la vía a la tercera dosis de la vacuna contra el Covid más pronto que tarde a pacientes trasplantados; pacientes con cáncer; personas con algún tipo de tratamiento inmunodepresor o pacientes renales crónicos, sobre los que «sería recomendable» un nuevo pinchazo en los próximos meses. «Esa es nuestra recomendación médica», avanzó ayer mismo el número dos sanitario de la región, Antonio Zapatero. «Sabemos que dos dosis no producen una respuesta inmunitaria suficiente en este tipo de pacientes», suscribía.

La Comunidad de Madrid ha realizado recientemente un estudio de investigación Serovac, coordinado desde la Viceconsejería de Asistencia Sanitaria y Salud Pública para evaluar la respuesta de anticuerpos en sectores poblacionales como los trabajadores de centros sociosanitarios o los propios residentes. Del mismo modo que el ejecutivo de Díaz Ayuso defiende la implantación de la tercera dosis para pacientes con «una respuesta inmunitaria insuficiente», la Consejería de Sanidad advierte que aún es pronto para incluir a las personas mayores entre los receptores de un tercer pinchazo por la falta aún de soporte científico. El citado estudio concluyó que, al menos en la Comunidad de Madrid, los anticuerpos entre residentes persistían cuatro o cinco meses después de vacunarse en el 97% de los casos. No obstante, desde el gobierno regional aseguran que propondrán formalmente al Ministerio de Sanidad que acepte una tercera inyección para pacientes con patologías, sin perder de vista a la población más mayor, el sector más vulnerable de la pandemia.

La OMS recomienda no adelantar la tercera dosis hasta que al menos el 10% de la población de cada país esté completamente vacunada

Desde la Consejería de Sanidad madrileña descartan de plano, al menos de momento, la posibilidad de implantar un tercer pinchazo para la población en general, y citan en este punto el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde cuyo organismo instan a postergar la distribución de una dosis adicional contra el Covid hasta que al menos el 10% de la población de cada país esté completamente vacunada, para no perjudicar así a los países más pobres donde el acceso a los viales es residual.

Algunos países, sin embargo, han decidido desoír a las OMS y ya han anunciado la distribución de viales para la población más mayor. Así, Israel ya ha puesto en circulación la tercera dosis para personas mayores de 60 años; Alemania, Francia y Austria la pondrán en marcha a partir de septiembre para el sector poblacional más vulnerable; y tanto Estados Unidos como Reino Unido se plantean aprobarla en el corto plazo.

Mientras tanto, España aún no ha dado un paso claro en este sentido. Hace unas semanas, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, aseguraba que «todo apunta» a que sí será necesaria una tercera dosis contra el coronavirus, pero tanto la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón; como el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, cerraban la puerta a plantear este debate al menos en el corto plazo hasta no contar con una «mayor evidencia científica» como hace la «mayoría» de países, pese al aumento de contagios registrado especialmente en las residencias de nuestro país.

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