El bipartito andaluz (PP y Ciudadanos) se encamina a prorrogar los presupuestos ante la más que probable opción de que Vox, que votó a favor de la investidura de Moreno Bonilla en 2019 para poner fin a 37 años de gobiernos socialistas en la comunidad y que ha sido decisivo para la estabilidad del Ejecutivo más allá de escenificar algunos amagos, termine presentando una enmienda a la totalidad a las cuentas para 2022. De confirmarse ese escenario, el reloj para las elecciones autonómicas se pondría definitivamente en marcha.

Juan Bravo (Palma de Mallorca, 1974), funcionario del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado y hoy consejero de Hacienda y Financiación Europea de la Junta de Andalucía, reconoce que las opciones son escasas pero sigue tendiendo la mano a los grupos de la oposición para sacar adelante un presupuesto que -asegura- podría votar tanto el PSOE como Vox. «No aprobarlo sería un grave daño a los andaluces, no al Gobierno», defiende.

El consejero atiende telefónicamente a El Independiente mientras viaja en coche a Almería, donde tenía programados este viernes varios actos. Problemas de cobertura en algunos tramos de la autovía A-92 dificultan la conversación, pero no alteran el discurso de este experto en derecho tributario especialmente vinculado a Jaén por su etapa como jugador del equipo de División de Honor de fútbol sala ‘Paraíso Interior’. Bravo critica el reparto del déficit acordado por la ministra María Jesús Montero para las comunidades autónomas y advierte del riesgo de que los ‘Fondos Next Generation’ terminen convirtiéndose en un nuevo ‘Plan E’ si no se acomete la transformación que espera Bruselas.

Pregunta.-Sé que me contestará que hasta el mismo 24 de noviembre, cuando se voten las enmiendas a la totalidad, hay tiempo para negociar. Con la mayor sinceridad, ¿qué porcentaje de posibilidades hay hoy de que el Gobierno andaluz pueda sacar adelante su proyecto de presupuestos para 2022?
Respuesta.-A día de hoy tenemos cero apoyos; todas las formaciones están diciendo que no ven posible el acuerdo. Esta situación ya la hemos vivido, incluso Vox llegó a presentar enmienda a la totalidad y el día mismo de la votación la retiró. Como bien comenta, hasta el día 24 hay tiempo. Ahora mismo hay un porcentaje pequeño de posibilidades de que pueda haber presupuesto, pero nuestra obligación es seguir negociando y tendiendo la mano para intentar llegar a un acuerdo.

P.-¿Por qué tendría que apoyar el PSOE estos presupuestos? ¿Qué guiños incluye la propuesta de presupuestos hacia esta formación?
R.-El 1 de octubre, cuando tuvo lugar la primera reunión con el presidente, ya nos hicieron llegar cuáles eran sus peticiones y en éstas aparecían lo que todos vemos como elementos fundamentales: la educación, la sanidad y las políticas sociales. En estos presupuestos, el poco dinero disponible que ni son fondos europeos ni vienen con nombre y apellidos es para sanidad, educación y políticas sociales. Eso por un lado. También porque algunas cosas de las que nos piden ya las estamos haciendo.

Hay un porcentaje pequeño de opciones de que haya presupuesto, pero nuestra obligación es seguir negociando»

P.-¿Por ejemplo?
R.-El Plan de Salud Mental. Es que ya hay un plan que se ha elaborado en este tiempo. Eso no quita que se pueda seguir negociando para mejorarlo. Hablan también de un plan de industrialización. Perfecto. Ya hay un trabajo que se está haciendo. Y así varias cosas. O piden unas inversiones de 40 millones en sanidad cuando las que hay superan los 400. Hablaban de rehabilitación de espacios degradados. Sin ningún problema, tenemos recursos para ello. El presupuesto no lo hemos convertido en un zoco de negociación, sino en algo en lo que nos podamos encontrar y que se puedan sentirse cómodos para votarlo. Esto lo puede votar Vox, Adelante Andalucía y PSOE. Muchas de las peticiones que nos pueda hacer cualquier partido están ya reflejadas. Seguimos con la mano tendida.

P.-El PSOE ha pasado en cuestión de semanas de abogar por acuerdos con el Gobierno andaluz más allá de las cuentas a marcar distancias. ¿Cómo valora la estrategia que ha seguido el principal partido de la oposición?
R.-Sobre este cambio de posición yo no debo entrar. Cuando alguien quiere llegar a un acuerdo con otra persona no debe criticarla. Así lo entiendo y así lo vamos a mantener. Lo que sí puedo decir es que, cada vez que nos han pedido una reunión, la hemos tenido y cuando nos han pedido un documento se les ha remitido. A partir de ahí, la posición está abierta. Le hemos dado los presupuestos y todos los papeles que nos pidieron. Ellos nos hicieron unas propuestas y le hemos contestado… Con el presupuesto en la mano tendrá que decir qué es lo que quieren. También digo que piden 853 millones de euros sólo con lo que está cuantificado en el documento que nos facilitaron. Evidentemente el presupuesto no tiene hueco para ese dinero y si lo tuviese sería quitándolo a sanidad, educación y políticas sociales. Nos tendrán que decir qué quieren poner y a quién se lo quieren quitar.

P.-¿Por qué el PSOE tendría que apoyar el presupuesto en Andalucía y no el PP de Casado el de Pedro Sánchez en el Congreso?
R.-Creo que la situación no es comparable y me preguntará que por qué. Que hoy estemos hablando de que quizá se puede abstener el PSOE es por la relación de confianza que hemos provocado. Cuando llegamos al gobierno prometimos que íbamos a admitir enmiendas de los partidos de la oposición, a diferencia de lo que ocurría antes. Yo no he visto que eso se haya producido en Madrid. No creo que Sánchez se haya querido sentar con Casado para enseñarle los presupuestos antes de llevarlo al Congreso. Cuando se han sentado se han alcanzado acuerdos, como con la renovación del Tribunal Constitucional. Claro que si los presupuestos fueran buenos para España Pablo Casado los tendría que apoyar, pero para que los pueda apoyar tienen que querer escuchar. Nosotros hemos hecho prueba en este presupuesto de querer escuchar y seguimos con la mano tendida con el PSOE, Unidas Podemos y Vox.

P.-¿Entenderían que Vox consumara su anuncio y presentara enmienda a la totalidad?
R.-Vox ha sido una parte muy útil y necesaria para que este gobierno tenga los resultados que hemos logrado hasta la fecha. Nos ha permitido aprobar presupuestos y leyes y rebajar impuestos. A Andalucía han venido casi 80.000 personas en los años 2019 y 2020, cuando anteriormente se perdía población. Algo bueno se estará haciendo cuando la gente quiere venir a vivir aquí. Me gustaría convencer a Vox para que continúe apoyando los presupuestos, que permitirían dar estabilidad a la comunidad y poder acabar este primer proceso. El cambio está funcionado pero no ha acabado. Por tamaño, estamos convencidos de que Andalucía tiene que ser una locomotora en este país. Pero para eso hace falta tener presupuestos y estabilidad.

Las propuestas del PSOE se cuantifican en 853 millones de euros; nos tendrán que decir a quién se lo quieren quitar»

P.-¿Hay alguna razón más allá del tacticismo político para que Vox no respalde estas cuentas?
P.-
Por ser justos, ellos plantean que no se han cumplido todos los puntos de los acuerdos. Cuando firmamos con ellos acordamos 2019 y 2020. En 2020 nos plantearon mejorar y cambiar ese acuerdo y no tuvimos ningún problema. Al final hay más de 100 puntos y más del 90 % está cumplidos. Respecto al resto les hemos remitido la información para que vean cuál es el problema técnico o de gestión que pueda haber. No es por falta de voluntad política o por escurrir un bulto. Nadie en este país ha hecho acuerdos tan amplios para aprobar presupuestos y eso también hay que ponerlo en valor. Pone de manifiesto nuestro compromiso y nuestra voluntad de ser transparentes.

P.-¿Qué consecuencias tendría que el proyecto no salga adelante y haya que prorrogar las cuentas de 2021?
R.-En el presupuesto hay 5.899 millones de euros de fondos europeos. En Andalucía, por desgracia, se hizo una gestión muy mala en años anteriores. Prorrogar los presupuestos es tanto como tener que hacer un presupuesto mes a mes. Si estamos todo el día viendo cómo ajustamos mes a mes para intentar cumplir los objetivos nos va a quitar el foco de lo realmente importante, que es la ejecución de esos 5.899 millones de euros. No invertir esas cantidades se traduciría en menos empleo, menos actividad económica y menos crecimiento para Andalucía y para España. Independientemente de otras cuestiones de imagen que nos han permitido ganar estabilidad, seguridad y confianza. A día de hoy, para lo que más llaman los inversores a la Junta de Andalucía es para preguntar si va a haber elecciones y si va a haber presupuestos.

P.-¿El presupuesto tiene un ‘fondo fantasma’ de 1.000 millones como ha denunciado la ministra María Jesús Montero?
R.-No, lo que son fantasmas son las actuaciones que hace la ministra Montero.

P.-¿Qué quiere decir?
R.-Ella, cuando hace el reparto del déficit, nos perjudica a las comunidades autónomas. Ella se reduce el déficit mucho menos de lo que nos obliga a las comunidades. Con una derivada segunda: ella jamás cumple el déficit. De 2012 a 2018 bajó todos los años. En 2019 subió al 2,8 %, como puede usted comprobar. ¿Quién gobernaba ese año? La ministra Montero. ¿Sabe cuál fue la única comunidad que no cumplió las reglas fiscales en 2018? Andalucía, con Montero en el gobierno.

P.-¿Pero existe ese ‘fondo fantasma’, como sostiene la ministra de Hacienda?
R.-Nosotros ya le dijimos en 2020 que las consecuencias de la caída de ingresos que el Ministerio tenía entonces las sufriríamos las comunidades en 2022 por el sistema de financiación, que lleva dos años de decalaje. Le dijimos que era justo que ella utilizara entonces todo el déficit, pero que nos dejara más déficit en 2022 y 2023 porque sufriríamos lo que ella había sufrido entonces. No sólo no ha hecho eso sino que nos ha perjudicado más: nos obliga a pasar del 2,2 al 06 %. Y ella, sin embargo, del 5,7 % al 3,9 %. Se ha quedado con un 66 % de lo que tenía anteriormente y a las comunidades nos ha dejado con un 27 %. ¿Por qué está ese ‘fondo fantasma’? Porque la Airef ha dicho que los gastos se van a consolidar. Hemos puesto el 40 % del gasto covid que hemos tenido. El plan presupuestario que ha enviado a Bruselas también dice que hay esos ‘gastos covid’ en educación y sanidad. Sin embargo, no lo dota presupuestariamente.

P.-Si el Estado no transfiriere finalmente esos 1.000 millones, ¿cómo lo cubriría Andalucía? ¿De dónde saldría ese dinero?
R.-Lo tendrá que dar, como ha hecho con el resto de comunidades autónomas. En el propio documento que manda a Bruselas reconoce que Valencia viene poniendo una cantidad aproximadamente de 1.300 millones por infrafinanciación. ¿Cuál puede ser el problema? Que ella no nos lo quiera financiar de salida. Si no lo hace en 2022 lo financiará vía FLA [Fondo de Liquidez Autonómico] en marzo de 2023. Nosotros, con nuestro ahorro de recursos, vamos a poder llegar sin ningún compromiso hasta marzo de 2023 para que nos los financie el Estado. Hemos hecho bien los deberes y hemos calculado para no poner en riesgo ni el pago a proveedores, ni el abono de nóminas, ni el cumplimiento de nuestras obligaciones.

Más del 90% de los acuerdos con Vox están cumplidos. El resto es por problemas técnicos o de gestión, no por escurrir el bulto»

P.-Han proyectado 1.811 millones en Fondos Next Generation. ¿Hay plenas garantías de que llegará todo el dinero en 2022?
R.-El problema no es tanto que llegue el dinero, sino que nos permitan abrir las ventanas para poder ejecutar. El informe de la Airef dice que España ha ejecutado 104 de los 23.000 millones de euros que puso en el presupuesto. Montero debería ser más respetuosa cuando critica los presupuestos de otros porque su gestión precisamente no le avala de la mejor manera. La clave es ejecutar, por eso es tan importante tener presupuesto. Nosotros creemos que inyectamos ese dinero o vamos a tener un problema muy grave en este país. Meter 50.000 millones de euros en la actividad económica daría un gran impulso. Ojo, con el riesgo de que lo convirtamos en un Plan E. Porque si lo dedicamos solamente a ahorro de eficiencia energética o a hacer coches eléctricos habremos dejado de hacer la transformación que nos está pidiendo Europa.

P.-¿El Gobierno andaluz va a compartir con diputaciones y ayuntamientos la gestión de dichos fondos?
R.-Nosotros somos meros gestores administrativos de lo que marca el Gobierno de España, pero tenemos la firme voluntad de compartirlo. Los 151 proyectos que mandamos al Gobierno de España, que nunca nos ha contestado, fueron los que nos hicieron llegar ayuntamientos y diputaciones. Hay que saber que nosotros no tomamos las decisiones sobre el Next Generation, sino el Gobierno de España.

P.-¿Cuántos de los profesionales sanitarios contratados para reforzar el sistema por la pandemia no seguirán en 2022?
R.-Hicimos un refuerzo en la pandemia de 19.500, por delante de los 14.000 de Cataluña. Ese dato da una idea del esfuerzo que hizo Andalucía para contar con los mayores recursos. De los 19.500 se va a renovar a 12.000: todos los médicos y dos de cada tres enfermeros. Hay un colectivo importante que no va a renovar porque las necesidades de la covid-19 hoy no son las mismas que cuando el proceso de vacunación, por ejemplo. Ahora vamos a concentrar el 75 % de los refuerzos en atención primaria y el 25 % en hospitalaria. Vamos a reforzar que eventuales se conviertan en interinos, vamos a consolidar 10.000 personas. Además, este año va a haber 1.100 personas más con plaza fija en la sanidad pública. Eso significa que, en lo que llevamos de legislatura, hemos incrementado el número de sanitarios en más de 7.000. Hay una dotación presupuestaria para refuerzo covid de 246 millones de euros y más de 400 millones en inversiones. Hemos incrementado en 3.057 millones con respecto al presupuesto del PSOE. Fíjese si hay inversión decidida por la sanidad pública. Lo que sorprende es que esos que hicieron los mayores recortes de la sanidad ahora se alarmen.

Para lo que más llaman los inversores hoy a la Junta de Andalucía es para preguntar si va a haber presupuestos y elecciones»

P.-El presupuesto que han enviado al Parlamento tampoco ha despertado entusiasmo entre los rectores de algunas universidades andaluzas. ¿Están justificadas esas críticas?
R.-Yo creo que no. Agradeciendo el esfuerzo que vienen haciendo las universidades durante la pandemia, se dice que el presupuesto ha subido un 9 % y que a las universidades sólo se destina un 3 % más. No, hay áreas que han bajado porque hemos puesto mucho en sanidad, educación y dependencia. Desde que llegamos hasta el presupuesto 2022 se ha incrementado la financiación de las universidades en 190 millones de euros. También se les han activado remanentes que no podían utilizar por más de 100 millones y se les ha dotado de fondos covid. ¿Es necesario más dinero para las universidades? Por supuesto, pero también para otras muchas áreas. Los rectores exigen con razón, pero seguro que están convencidos de que donde más falta hace ahora mismo es en sanidad, educación y políticas sociales. Admitiendo y respetando la crítica, estoy seguro de que ellos también entienden que el incremento de más de 40 millones es suficiente y que van a hacer el esfuerzo necesario para pasar el año 2022, que ya sabíamos que iba a ser complicado.

P.-¿El veto a las cuentas determinaría definitivamente el adelanto electoral en Andalucía?
R.-La competencia de convocar elecciones es del presidente, a mí no me corresponde. El presidente y el vicepresidente han manifestado en numerosas ocasiones que se quiere agostar la legislatura. Es verdad que es mucho más complicado generar esa actividad, ese crecimiento, esa inversión y esa gestión de los fondos europeos con un presupuesto prorrogado, por eso mi insistencia y la voluntad de tender la mano a todas las formaciones políticas. No aprobar el presupuesto sería un grave daño a los andaluces, no al Gobierno. Esa inversión generaría muchísimos empleos. Eso es lo que nos tiene que mover por encima de todo.