España La recta final de la legislatura, en la entrevista en La Sexta

Sánchez señala a Maroto y Darias como candidatas y avisa a Podemos y Díaz de la "amenaza" de perder el Gobierno

Las dos ministras son "dos buenas gestoras con capacidad de liderazgo y que pueden garantizar solvencia a los proyectos políticos allá donde estén", subraya, sin confirmar todavía su postulación | Pide a su izquierda que trabaje por el "bien mayor" de preservar las políticas de progreso

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto (i) y la ministra de Sanidad, Carolina Darias (d), en una sesión de control al Gobierno en el Senado, a 5 de octubre de 2021, en Madrid, (España). El Senado celebra este martes una nueva sesión de control al Gobierno, donde los ministros deben responder a varias cuestiones relativas a la crisis por la erupción del volcán en la isla de La Palma, en concreto sobre las ayudas previstas para los afectados por la erupción del volcán de Cumbre Vieja, que desde el 19 de septiembre expulsa lava; sobre las ayudas para paliar los daños del suceso, y qué medidas se están poniendo y se pondrán en marcha para ayudar tanto a los afectados como a La Palma. Asimismo, vuelve a ser objeto de debate la subida del precio de la luz, que el próximo miércoles se disparará hasta un nuevo máximo histórico.

Las ministras de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto (i), y de Sanidad, Carolina Darias (d), el 5 de octubre de 2021, durante la sesión de control al Gobierno en el Senado. EUROPA PRESS / A. PÉREZ MECA

Roma locuta, causa finita. Habló Pedro Sánchez, y su palabra en su partido (y obviamente en el Ejecutivo) es ley. El presidente dio este jueves en una entrevista en La Sexta un espaldarazo explícito a sus ministras Reyes Maroto y Carolina Darias, empujón definitivo que servía para lanzarlas ya con nitidez, a falta de la confirmación de ellas mismas, como candidatas socialistas a las alcaldías de Madrid y Las Palmas.

Porque el PSOE ya tiene el modo electoral on. Y esta era una de las principales incógnitas en cuanto a cabezas de cartel que faltaban por saber en este largo año que tendrá su primera estación en las autonómicas y municipales del 28 de mayo y que seguirá con las generales de finales de 2023. Comicios en los que el Gobierno se juega todo. Absolutamente todo. De ahí que Sánchez lanzara una advertencia nítida a Podemos desde la tele en la semana de mayor tensión con Yolanda Díaz: si no se unen, si no resuelven sus diferencias, el Ejecutivo de coalición progresista puede verse derribado por la suma de PP y Vox. Y esa «amenaza«, dijo con todas sus letras, está ahí. Existe.

Reclama a los morados y a Díaz que pongan por delante el «interés del país» a sus «discrepancias políticas o personales»

Sánchez, obviamente, no podía confirmar al 100% que Maroto y Darias son sus elegidas para competir en Madrid y Las Palmas, porque lo han de hacer ellas y porque decidirán los militantes socialistas en ambas federaciones, pero asfaltó la pista de aterrizaje para ambas de manera inequívoca: «Son dos extraordinarias ministras, comprometidas con su trabajo, buenas gestoras, con capacidad de liderazgo y que pueden garantizar solvencia a los proyectos políticos allí donde estén». Sus palabras despejaban el camino e indicaban cómo serán ambas presentadas, como buenas gestoras frente al PP. Ante la afirmación de su entrevistador, el periodista Antonio García Ferreras, de que estaba poniendo a las dos «más cara de candidatas», Sánchez se limitó a expresar que hay que esperar al 21 de noviembre, cuando arranca el plazo reglamentario para lanzarse a la carrera en ambas ciudades, para responder a esa pregunta.

Respecto al choque de Podemos (propiciado por Pablo Iglesias) y Yolanda Díaz, los socialistas habían sido muy cautelosos en los últimos días, intentando no interferir en la vida interna de sus socios. Pero ya este jueves su mano derecha, Félix Bolaños, manifestó el deseo de su partido de que los morados y la plataforma patrocinada por la vicepresidenta segunda, Sumar, acudan «unidos» a las elecciones. Sánchez fue más allá en La Sexta, aun advirtiendo de que quiere ser «muy respetuoso» con el proyecto de sus socios, igual que le afectó, «y mucho», cómo «se intentó intervenir en la autonomía del PSOE» en el bienio negro de 2016-2016.

Balance «francamente positivo»

El presidente reconoció que había conversado de esto con Díaz, porque tiene «muy buena relación» con ella. Y dirigiéndose a los electores progresistas —no era baladí que él hablara desde La Sexta—, les dijo que dado que la hoja de servicios del Gobierno es «francamente positiva«, «sería bueno que las políticas de progreso se consolidaran cuatro años más, de 2024 a 2028″.

Avisa a UP de que el PSOE hará valer su criterio en la Ley Trans para «reforzar las garantías» sobre los menores y también en el fin de la ‘ley mordaza’

Por eso todos los partidos de la izquierda han de remar. Pidió a Podemos y Díaz que trabajen a favor de «un bien mayor«, «el interés general de la mayoría social de este país, que merece cuatro años de políticas progresistas», independientemente de cuáles sean sus «discrepancias personales o políticas». Porque existe «una amenaza real» de que el actual Ejecutivo bipartito sea sustituido por un Gobierno de PP y Vox tras las generales previstas para finales de 2023. Un Gabinete que traiga «políticas reaccionarias y regresivas». Sánchez ratificó su voluntad de agotar la legislatura, aunque no confirmó por completo si él será el candidato del PSOE, ya que lo tiene que decidir formalmente su partido. No porque tenga «otros planes», ni aspire a un cargo internacional, si bien es un «orgullo» para él ver cómo España, con su Gabinete, «está pesando en muchas de las políticas que se están diseñando en Europa», como lo ha puesto de manifiesto, adujo, la excepción ibérica.

El jefe del Ejecutivo fue preguntado por la Ley Trans, la que separa a los dos socios de la coalición. Él espera llegar a un acuerdo con ellos en este asunto, y también sobre la derogación de la ley mordaza o de la ley de vivienda, pero los socialistas, avisó, tienen su «criterio». Así, sobre la primera, esgrimió que con sus enmiendas el PSOE busca «reforzar las garantías» sobre los menores, y sobre la segunda, la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, recordó que hay consenso en los aspectos «más controvertidos» de la norma.

«La cuestión es que hay grupos parlamentarios que están incorporando en enmiendas otros debates, algunos ajenos a la Ley de Seguridad Ciudadana y otros que a nuestro juicio desequilibran la balanza porque pueden dejar sin protección a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y eso no es aceptable». El punto de fricción es el uso de material antidisturbios como las pelotas de goma, que los socios rechazan. «Si encontramos un equilibrio, por supuesto que la habrá [la ley]». Sánchez recordó que el grupo mayoritario de la Cámara es el suyo, y por tanto, «algo tendrá que decir» en estos debates.

Sobre el indulto a José Antonio Griñán, no anticipó el fin del expediente: el Ejecutivo respetará «los procedimientos judiciales» —la Fiscalía insistió este jueves en que el expresidente ha de entrar en prisión—, aunque reconoció que la sentencia es «controvertida» porque cuenta con dos votos particulares. «La respetamos y acatamos», concluyó, sin avanzar más escenarios.

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