España El titular de Interior, cada vez más señalado por el PP y por los socios de Gobierno y de investidura

El Gobierno cierra filas con Marlaska y no contempla su imputación por la tragedia de Melilla

El presidente vuelve a mostrar su respaldo total a su ministro, igual que hacen en público y privado sus compañeros socialistas de Gabinete | En la Moncloa entienden que es "imposible" que la Justicia pueda acusarle por lo ocurrido el pasado 24 de junio en el puesto fronterizo de Barrio Chino

Alegría, Sánchez, Marlaska y Montero, el Día de la Fiesta Nacional.

Los ministros Pilar Alegría, Raquel Sánchez, Fernando Grande-Marlaska y María Jesús Montero, durante el desfile militar por la última Fiesta Nacional, el pasado 12 de octubre de 2022, en Madrid. EUROPA PRESS / EDUARDO PARRA

Fernando Grande-Marlaska ha atravesado ya innumerables crisis desde su nombramiento como ministro del Interior en junio de 2018. Desde los diversos episodios emigratorios hasta la destitución del coronel Diego Pérez de los Cobosavalada por ahora por la Audiencia Nacional, aunque falta por conocer la sentencia del Supremo—. Pero ahora la tierra vuelve a temblar bajo sus pies. Fuertemente. Por la tragedia en Melilla del pasado 24 de junio, cuando murieron al menos 23 inmigrantes al tratar de acceder por el puesto fronterizo de Barrio Chino. La Fiscalía mantiene abiertas las diligencias y el cerco político se estrecha sobre él, con la amenaza de que el Congreso impulse una comisión de investigación para estudiar qué ocurrió en aquellas horas críticas.

Pero Pedro Sánchez no lo dejará caer. No entra en sus planes, al menos por ahora. Él lo ha respaldado públicamente con ahínco. La última vez, este jueves en una entrevista con el periodista Antonio García Ferreras en La Sexta. Fue rotundo: «No» lo cesará y mantiene «absolutamente» su confianza en él. Pero el ministro también tiene el apoyo cerrado sus compañeros socialistas del Gabinete, como han venido apuntando en público y, sobre todo, como manifiestan en privado. Y no creen que sea posible una eventual imputación de Marlaska. No ven ese escenario. «No hay tema«, zanjan con rotundidad en la Moncloa.

Sánchez mantiene «absolutamente» la confianza en Marlaska, que dará «las respuestas que sean precisas» en las Cortes Generales

El presidente adujo que su ministro, con el que ha podido conversar para trasladarse su «solidaridad», ha mostrado un «respeto escrupuloso por la legalidad democrática«, ha rendido cuentas ante el Parlamento y lo seguirá haciendo, prometió, ha demostrado «empatía» y ha «colaborado con todas las investigaciones abiertas». «Continuará dando las respuestas que sean precisas y que se requieran por parte de las Cortes Generales», rubricó ante el periodista Antonio García Ferreras, con el ánimo de apaciguar a los grupos. El Ejecutivo, ratificó, no tiene «nada que ocultar«. «Puedo garantizar a los españoles que se ha aportado toda la información disponible, todas las imágenes, en bruto, no como ocurrió por ejemplo en el año 2014 con Mariano Rajoy en el Gobierno con la desgracia del Tarajal en Ceuta», contrapuso. Recordó que el 24-J se vivió una tragedia «de múltiples dimensiones» en la que también fueron heridos 51 guardias civiles. Si hay un responsable, siguió, son las mafias que trafican con los series humanos.

«Apoyo» es la palabra que distintos ministros de primer nivel consultados por este diario proclaman cuando se refieren al responsable de Interior. Incluso aquellos que se reconocen más distantes en lo personal de él subrayan que es un ministro «querido» por sus colegas socialistas. Quizá con la salvedad, apunta un miembro del Gabinete, de José Luis Escrivá (Inclusión), que ha tenido «algunos roces con él» en el pasado. Precisamente en el equipo de este, aun reconociendo esas diferencias por temas puntuales de sus áreas de gestión, remarcan su respaldo inequívoco, que también él ha repetido ante los medios. La versión de los colaboradores de Marlaska coincide: «Tenemos competencias que chocan en algunas ocasiones —Escrivá es responsable de Migraciones— y alimentar esta enemistad por parte de terceros viene bien para desgastar al Gobierno». Desde Ferraz lo explican así: «Opera un sentimiento de solidaridad entre ellos, porque a fin de cuentas todos los ministros tienen problemas al frente de sus departamentos».

«El apoyo a Marlaska es total», «todos con él», señalan dos ministras relevantes del Ejecutivo. «Es un señor impecable. Ya está», zanjan en la Moncloa

No se escuchan por tanto señales, al menos por ahora, de división en el ala socialista del Ejecutivo. Unidas Podemos sí es beligerante y exige una investigación de lo ocurrido, aunque no ha reclamado por ahora el cese o la dimisión del ministro, que sí demanda el PP. Lo resume así una ministra del núcleo duro del presidente: «El apoyo a Marlaska es total«. «Todos con él«, glosa otra. Es lo que ocurrió en todas las crisis anteriores, cuando estuvo en el punto de mira. Y desde la cúpula del Gobierno y del partido hacen la misma reflexión: es «imposible» que la Justicia acabe imputándole, «no hay delito suyo», «no contemplamos ese escenario», «si fuera por una cuestión de cadena de responsabilidad, el propio presidente estaría imputado todas las semanas, y obviamente no es así». «Ya está. Marlaska es un señor impecable. Y está colaborando con toda la transparencia que nunca tuvo el PP en el Gobierno. Ya está», completan tajantes en el equipo directo de Sánchez en la Moncloa.

«No me parapeto en la Guardia Civil»

«No me he planteado dimitir en modo alguno«, señalaba el propio titular de Interior este jueves, antes de asistir a la toma de posesión de la nueva presidenta del Consejo de Estado, Magdalena Valerio, un acto que no figuraba en su agenda. Y de nuevo defendió su actuación. «Yo no me parapeto tampoco en la Guardia Civil, porque yo soy el que da la orden de que todo ataque violento a la frontera española debe ser contrarrestado en parámetros de legalidad, proporcionalidad y necesidad y en política basada en el respeto absoluto a los derechos humanos», esgrimió, informa EFE.

Marlaska promete «transparencia máxima», se reitera en su versión y se manifiesta «tranquilo»

«Estoy tranquilo y mantengo las mismas consideraciones que hice en su momento y las vuelvo a repetir porque es una creencia basada en hechos», subrayó el ministro, quien aseguró que tanto la Fiscalía como el Defensor del Pueblo disponen de todos los vídeos «sobre los hechos verificados en esas horas del ataque violento». Marlaska prometió «transparencia máxima», porque es la que ha tenido «siempre» y seguirá teniendo, y se mostró de nuevo dispuesto a comparecer en sede parlamentaria «todas las veces que sean necesarias» y se lo pida el Congreso porque es su «responsabilidad».

Al mismo acto en el Consejo de Estado acudió el titular de la Presidencia, Félix Bolaños, mano derecha del presidente, que contestó con un rotundo «» cuando los periodistas le preguntaron si el jefe del Ejecutivo mantiene su confianza en su responsable de Interior. Bolaños insistió en la voluntad de «transparencia» del Gabinete, razón por la que se ha facilitado «toda la información y toda la documentación» disponible a la Fiscalía y al Defensor del Pueblo, las dos instituciones que están investigando los hechos.

El Ministerio Público demandó este miércoles más imágenes del salto de la valla de la ciudad autónoma, y el órgano que dirige Ángel Gabilondo también solicitó en octubre a Interior más información. Interior informó de que la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla remitió este jueves por la tarde a la Fiscalía un «informe ampliatorio» en el que daba respuesta a las cuestiones que planteaba en su escrito, mientras que la Secretaría de Estado de Seguridad, unas horas antes, respondió a las recomendaciones que le había dirigido el Defensor.

Las vicepresidentas primera y tercera, Nadia Calviño y Teresa Ribera, así como la titular de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, prestaron también este jueves respaldo público a Marlaska. Calviño enfatizaba que la gestión de las fronteras es «muy compleja» y ha de basarse en los derechos humanos, sin dejar de proteger a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, «que se juegan también la vida en este tipo de situaciones». «Tengo el mejor concepto del ministro Marlaska y me consta que, en estos momentos, está analizando la información disponible con respecto a aquel episodio y, por lo tanto, habrá que esperar para ver cuáles son los resultados que salen de ese análisis», señaló Ribera desde Lugo. También la titular de Industria, Reyes Maroto, expresó en Vitoria su «máximo apoyo» a su compañero de Gabinete.

«Preocupación» por la comisión parlamentaria

Montero indicó que no ve necesaria la creación de una comisión parlamentaria porque ya la Fiscalía está estudiando lo ocurrido aquel fatídico 24 de junio. En el Gobierno hay cierta «preocupación» —no alarma, precisan— por si finalmente la petición de investigación en el Congreso prospera, y solo podría suceder si el PP se suma a la solicitud de Unidas Podemos y los socios de investidura.

En el Gobierno no creen que el PP apoye una comisión de investigación: «Bastante tiene que callar el PP. Decir que la Guardia Civil lo ha hecho bien y Marlaska mal es ridículo»

Si los populares, que están redoblando la presión sobre Marlaska, presentan su propio escrito, apoyándose en que cuestionan la gestión del ministro, pero no de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, necesitaría a la izquierda parlamentaria para apuntarse el tanto, un escenario más complejo. En la Moncloa creen que Génova se acabará frenando, porque puede gobernar en el futuro y porque no puede manchar la imagen de los efectivos policiales, a quienes defiende sin rodeos: «Bastante tiene que callar el PP con todo lo que hizo en el pasado —indican en el círculo cercano del presidente—. Además, decir que la Guardia Civil lo ha hecho bien y Marlaska mal es ridículo. Marlaska es el responsable de la Guardia Civil, que según el PP lo ha hecho bien».

Por el momento, no obstante, el PP tampoco ha desvelado qué pasos más dará. Su número dos, Cuca Gamarra, volvió a acusar este jueves a Marlaska de mentir y de ocultar información, y le exigió a comparecer en la Cámara baja y, de no hacerlo, que Sánchez le cese y rinda cuentas él mismo. En el Ejecutivo dan por sentado que habrá nuevo examen parlamentario, y probablemente muy duro, para el ministro.

No caerá: Sánchez necesita «muros de contención»

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, se alineó con los suyos al pedir este miércoles una «profunda investigación» sobre la muerte de esos al menos 23 migrantes en la frontera entre Melilla y Nador porque «con los derechos humanos no se juega», «no son relativizables«.

El ministro no está preocupado ni tiene temor por ningún tipo de investigación. Es más, mejor que se investigue para cerrar todo tipo de dudas», dicen en Interior

En el equipo más cercano a Marlaska insisten en que lo ven «tranquilo». «Hemos toreado otras tormentas antes. No vemos recorrido judicial porque la actuación de la Guardia Civil, más allá de lo dramático de los hechos y que por supuesto hay que lamentar profundamente, fue adecuada. El ministro no está preocupado ni tiene temor por ningún tipo de investigación. Es más, mejor que se investigue para cerrar todo tipo de dudas», subrayan. Añaden, no obstante, que si hay pesquisas judiciales «afecta a la relaciones internacionales», a los lazos recién renovados con Marruecos, y eso es, para el Ejecutivo, el punto más delicado. Y recelan de una comisión parlamentaria porque «no aportará nada», aunque «sí show«.

Quienes conocen bien a Sánchez recalcan que el presidente no cederá la cabeza de Marlaska. Interior es un ministerio clave, pero además opera que el presidente ha aprendido del pasado, cuando destituyó a la primera a dos miembros de su Ejecutivo al poco de llegar al poder, a Màxim Huerta, por fraude fiscal, y a Carmen Montón, por haber plagiado parte de su trabajo de fin de máster. Sánchez necesita «muros de contención», explican estas fuentes, cortafuegos que le protejan, y sabe que si los fulmina el que queda a merced de los disparos de la oposición es él mismo. El líder socialista tendrá que hacer reajustes en su Gabinete si se confirma la salida de las ministras Reyes Maroto y Carolina Darias para las candidaturas por Madrid y Las Palmas, pero no está claro que aproveche el movimiento para una remodelación más profunda de su equipo en el último año de legislatura. En su entorno no lo creen posible por ahora, ya que los cambios se acometieron ya, y los hizo en el partido. Pero Sánchez maneja sus tiempos y sus decisiones.

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