España Por la reforma del Código Penal

Rivera defiende su 'no' a Sánchez en 2019: "Me pueden reprochar mucho, pero advertí lo que iba a pasar"

El exlíder de Cs denuncia que la derogación de sedición o la rebaja por malversación no puede hacerse "a la medida" de Sánchez y sus socios, que debe ser un "debate de país" | Niega que vaya a volver a la política: "Es una decisión ya tomada"

Albert Rivera, durante su intervención en el Club Siglo XXI.

Albert Rivera, durante su intervención en el Club Siglo XXI. EFE

El fundador y expresidente de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, ha reaparecido este miércoles en un coloquio organizado por el Club Siglo XXI en el Hotel Eurobuilding de Madrid, un lugar icónico para el partido naranja en sus primeros pasos en política nacional. Allí, en diciembre de 2015, el grupo celebró su irrupción en el Congreso de los Diputados con 40 escaños, algo que, no obstante, quedó mermado a 32 representantes con la repetición electoral de junio de 2016. El expolítico catalán ha sido presentado como socio-fundador de la consultora RV+ -que creó tras su abrupta salida del despacho de abogados Martínez-Echevarría- y ha acudido para defender la participación de la sociedad civil en los asuntos políticos, en búsqueda de un espacio intermedio entre los partidos y los medios de comunicación que «copan casi todo el espacio».

Rivera ha vuelto a entrar en escena en un momento en el que Cs empieza a recuperar cierta relevancia a raíz de la petición al PP de moción de censura a Pedro Sánchez a consecuencia de la decisión del Gobierno de suprimir el delito de sedición y sustituirlo por otro de desorden público agravado, que a su vez reduce las penas. Sobre la reforma que quiere emprender el Ejecutivo junto a sus socios, así como en lo que se refiere al planteamiento de tocar malversación, se ha pronunciado el exlíder naranja. En el coloquio, Rivera ha defendido su ‘no’ a Sánchez en 2019, cuando decidió rechazar la vicepresidencia del Gobierno y conformar la primer coalición nacional. «Me pueden reprochar mucho, pero advertí lo que iba a pasar», ha destacado, aludiendo los pactos con el separatismo o la reforma del Código Penal que estos días copa la actualidad política. También los acuerdos con Unidas Podemos, con cuestiones como la ley de libertad sexual, en foco de la polémica.

El expresidente de Cs ha relatado en su intervención en el Club del Siglo XXI los momentos de negociación de investidura hace ya más de tres años. Ha defendido su rechazo a otorgar la confianza a Sánchez, precisamente por ello, por no tenerla. Rivera ha trasladado que el presidente del Gobierno rechazó alejarse de ERC y EH Bildu en Cataluña y Navarra -en las negociaciones para conformar el gobierno autonómico-, y que le esgrimió que no buscase condicionar sus políticas. Es por ello, por lo que el representante naranja, afirma, decidió no dar el paso y asumir las consecuencias. «Algunos no lo entendieron», ha señalado, justificándose al mismo tiempo por no querer traicionar las ideas que le habían llevado a esa posición: «la lucha contra el independentismo y el nacionalismo», principalmente.

«En su momento hubo quien pensó que había que sacrificar lo habido y por haber para que Sánchez fuese presidente. Y otros que por defender el constitucionalismo y apoyarle después, te dirían que habrías traicionado todo» por lo que se había trabajado. «Preferí no hacerlo». «Me he equivocado en muchas cosas, pero esto ha sido así. No dije nada que no se estuviese produciendo ya: acuerdos con ERC en la diputación de Barcelona o preferencias por EH Bildu en Navarra», ha argumentado, asegurando que le gustaría haber errado en su predicción. Tras ello, ha criticado las reformas planteadas después de tramitarse los Presupuestos Generales de Estado (PGE) en el Congreso.

Considera que «modificar la sedición, la malversación u otro delito» es un propósito muy serio que no puede hacerse «a medida» o por confrontación de bloques o de «unas mayorías contra otras». «Háganlo con expertos, con un debate serio. Sin admitir demandas de políticos corruptos o sediciosos», ha apuntado, indicando que se tratan de «debates de país que merecen una reflexión». Principalmente, porque no afecta únicamente al Estado, sino «a la imagen en el extranjero» también. Después de ello ha preguntado: «¿Se imaginan una reforma a este nivel de Rajoy a petición de Bárcenas? Imagino lo que diría el Gobierno si estuviera en la oposición».

«Segundas partes nunca fueron buenas»

Al inicio del coloquio, la vicealcaldesa de Madrid Begoña Villacís, que ha presentado a Rivera, ha cortado en seco cualquier expectación: «Albert no vuelve a la política». A ello se ha referido posteriormente el expolítico: «Las segundas partes nunca han sido buenas, y yo ya tomé una decisión». Rivera ha descartado cualquier interés en regresar en un momento de crisis, que ha descrito de manera general. Asimismo, ha destacado que ahora su papel está en el ámbito privado, y que esa etapa, no obstante, le enseñó a «unir a gente diversa con un propósito y una visión». «No voy a renegar de ello. Eso lo aprovecho ahora en la actividad privada», ha recalcado.

Rivera ha hecho una lectura rápida sobre la actualidad, aludiendo a las dificultades económicas que vienen por delante. «Que nadie piense que si se acaba la guerra vamos a volver a la situación anterior», ha mencionado, expresando, además, que las relaciones con países como Rusia o China ya no volverán a ser como antes. «Se buscará superar la dependencia de gas, como Alemania, o en lo que se refiere a la producción manufacturera china», ha añadido. Ha expresado preocupación por la pérdida de posición global de la UE en beneficio del eje del Pacífico, y el avance de los populismos. Su receta para combatirlos: «ser autocríticos con aquellos problemas que generan esos movimientos», no complacientes. «Hay que aportar soluciones y cambiar lo que no funciona».

Vamos a una legislatura larga. El poder une y eso lo demuestra el Gobierno a pesar de las diferencias que se ven a diario»

Albert Rivera, expresidente de Cs

A nivel nacional, considera determinante lo que pase en las elecciones de mayo, especialmente en comunidades como la valenciana, Castilla-La Mancha o Aragón. Porque «si el PSOE pierde» esos feudos, podrá verse «un cambio de tendencia». Preguntado por si cree que el actual Ejecutivo aguantará, Rivera no tiene ninguna duda. «Vamos a una legislatura larga a no ser que las encuestas vayan bien a Sánchez», a quien también motiva la presidencia europea rotativa para permanecer en La Moncloa. Cree que «el poder une», a pesar «de las diferencias que se ven a diario» entre socialistas y morados.

Uno de los principales reproches que ha hecho a la política actual es la renuncia a una agenda reformista. A la voluntad real a cambiar el CGPJ, a una reforma profunda de la administración o a la renovación del sistema de pensiones, algo que, como Cs, considera insostenible. «Vamos a volver a una especie de acordeón, donde todo queda reducido a polarización o voto útil. No va a haber un profundo debate de país», sugiriendo un retorno a un escenario parecido al sistema bipartidista.

Refundación de Cs

Consultado por la refundación de Cs y la propuesta de establecer una bicefalia, Rivera ha querido marcar distancias. Incluso ha llegado a decir que hasta hace poco desconocía la celebración de la sexta Asamblea General del partido en enero, que culminará la renovación de la marca. «Ahora lo vivo como cualquier otro ciudadano, no recuerdo ya siquiera cómo eran nuestros estatutos y organigrama. No sé los modelos que se están hablando, ni me interesa», ha expresado. Sí ha hecho hincapié en que los mecanismos del partido eran «profundamente democráticos, donde había primarias».

Rivera tampoco ha querido aconsejar al partido sobre cuál es la mejor propuesta para Madrid, si listas conjuntas con el PP o de manera individualizada, como parece que finalmente se hará. «No me he ido para seguir aquí, no soy Pablo Iglesias«, se ha escudado.

La intervención de Rivera en el Club del Siglo XXI ha estado respaldada por antiguos compañeros de partido como el exportavoz parlamentario Juan Carlos Girauta, el diputado Marcos de Quinto o su exsecretario general José Manuel Villegas, que han acudido al acto. Pero también lo han hecho miembros de la actual dirección nacional, caso de el coordinador de la refundación y parlamentario Guillermo Díaz, o el diputado Miguel Gutiérrez. También Melisa Rodríguez, la exportavoz adjunta del partido en la cámara baja. Inés Arrimadas, actual presidenta de Cs, ha atribuido su ausencia a problemas de salud. En la ponencia también han participado los periodistas Marta Robles y Álvaro Nieto.

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