España

Nuevo cisma interno

De la Asamblea exprés a las dudas con el manifiesto crítico: la incertidumbre golpea dentro de Vox

Sectores del partido atribuyen el manifiesto a leales a Ortega Smith como respuesta al adelanto del cónclave, aunque otros no descartan que haya salido del propio CEN | Falta conocer si la reelección de Abascal supondrá un nuevo giro ideológico

El vicepresidente de Vox y líder del partido en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, durante un pleno en el Palacio de Cibeles EFE/ Mariscal

El adelanto de la Asamblea General de Vox, que tendrá carácter extraordinario para poder desarrollarse en menos de treinta días -según estipulan los estatutos- el último sábado de enero, ha levantado ampollas entre las filas del partido que lidera Santiago Abascal. Que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), a petición de éste, haya dado luz verde para adelantar los plazos fijados para finales de marzo bajo la premisa de fortalecimiento frente a los retos políticos, ha sido considerado por el sector crítico como una maniobra para cortar de raíz cualquier posible frente alternativo que pudiera gestarse en este comienzo de año y así garantizar otro mandato del político de Amurrio. A tal escala que el viernes, tal y como publicó El Independiente, se promoviera un manifiesto entre las bases que quieren más aperturismo pidiendo un Congreso Refundacional para volver a los orígenes previos al atrincheramiento de poder vigente.

Silencio al respecto ha mantenido toda la entidad, el oficialismo de Vox, hasta este lunes, cuando en su comparecencia semanal desde la sede nacional de Bambú, el secretario general, Ignacio Garriga, echaba balones fuera por la ausencia de firmas que sostengan lo trasladado. El documento "podría salir de Ferraz o de la sede de cualquier sindicato", apuntó el dirigente, que ensalzó el compromiso que existe en torno las siglas y la "conversación fluida" entre dirección y territorios. Tras reivindicar la operatividad de la "democracia interna" en Vox, dijo que "si hay alguno [un militante o cargo] que tenga una inquietud la puede comunicar a través de los cauces internos". La "disposición" a atenderlas "es absoluta", reiteró Garriga.

Sobre la autoría del texto compartido entre la militancia, que ha corrido como la pólvora estos últimos días, desde Bambú están al corriente de su procedencia, aunque prefieren mantener la discreción y solo aluden a que proviene del ámbito político local. Consultadas por El Independiente diferentes fuentes vinculadas al partido profundizan más al respecto, aunque abonan mucho más las dudas que genera la propia situación. Por un lado, se señala a afines del exsecretario general y ahora vicepresidente 'honorífico' -tras Jorge Buxadé- Javier Ortega Smith. Concretamente, se dice que "la sensación es que detrás de esta maniobra están los orteguistas frente a los abascalistas como reacción a la enésima trampa de Abascal en sus propios solitarios internos y externos de la política española: el adelanto de una Asamblea que era para marzo y que ha dejado fuera de juego al posible candidato".

Sectores de Vox atribuyen a afines de Ortega Smith la difusión del manifiesto que pide la refundación. Otros se lo adjudican al propio CEN"

El líder de Vox en la ciudad de Madrid, si bien es cierto que ha pedido públicamente un mejor reparto de poder interno tras las generales para que el grupo no se convierta en una "agencia de colocación de amigos", algo que reivindica el documento, fue juzgado desde varias provincias, antes de su destitución como secretario general, de ejercer un liderazgo poco democrático, durante años. La propia Macarena Olona, tal y como pudo saber este medio, lo experimentó a través de subalternos de Ortega Smith que la presionaron tras la declive en Andalucía. Por lo que, en círculos del partido, ven un poco incongruente que proceda de las provincias como se refleja en el escrito. "No puede venir ahora de salvapatrias después de todo lo que ha pasado en los últimos años". De ser así, vendría de personalidades muy cercanas al concejal que sí confían en él desde posicionamientos duros como los vigentes pero con ansias de romper el cerco cimentado por Buxadé. No se descarta que salga del propio Ayuntamiento, donde él se ha bunkerizado junto al resto de concejales.

Entre ellos está Carla Toscano, mano derecha del madrileño. De ella se dice que "ha salido muy enfadada" del Congreso y tras recibir presiones y ver cada vez menos afinidad con la dirección. Que se haya ido de la cámara baja y no del consistorio evidencia que ha sido por diferencias con las altas esferas y no por una cuestión de incompatibilidad personal, se sostiene igualmente. Desde Madrid Ortega Smith tiene su propio altavoz, independientemente del partido, que desconecta de polémicas como la reciente con el concejal de Más Madrid Eduardo Rubiño, a quien lanzó una botella tras golpear con la carpeta sobre su escaño.

Por otro lado, hay un relato alternativo que ronda como comidilla entre sectores del partido. Se comenta que el manifiesto ha podido ser lanzado desde la propia dirección de Vox con el intento de generar confusión y evitar que se produzca una avalancha de dimisiones como la de Toscano, Iván Espinosa de los Monteros y otros cargos reticentes con la deriva de control de la formación que ya han salido [Garriga, preguntado por la decisión de Toscano, eludió profundizar haciendo solo mención de los "magníficos recuerdos" al compartir escaño y afirmó que ésta seguirá dando guerra desde Madrid].

Las fuentes consultadas indican que "es una estrategia para que no se vayan en aras de dejar constancia de la existencia de un movimiento democratizador fuerte" y que las "cosas pueden cambiar" en el futuro. Una actuación, dicen, en definitiva, de "poli bueno y malo". La justificación tiene un móvil lógico, pero hay que destacar que a la dirección cotidianamente le interesa sobre todo la ausencia de cualquier ruido que descentre a las filas.

Se deja a Espinosa fuera del juego

Se descarta la vía de Espinosa de los Monteros. Fuentes fieles al exportavoz dan cuenta a este periódico de que desconocen la autoría del manifiesto. La corriente liberal que aglutina al expolítico se mueve por un objetivo renovador pero también menos ultra. Y entre sus párrafos solo se apela a una mejor distribución del poder y a una refundación de acuerdo a los principios del partido. Sin singularizarlo en cuestiones ideológicas. No hay que olvidar, en todo caso, las reuniones periódicas en el restaurante madrileño Fortuny entre Espinosa de los Monteros y exdiputados que no han repetido de esa corriente como Rubén Manso, Víctor Sánchez del Real o Mireia Borrás.

La no inclusión de esta última, según ha podido saber El Independiente, provocó una discusión en el grupo de WhatsApp del CEN entre Abascal y Pedro Fernández, quinto vocal. Al conocerse las listas por Madrid para el 23-J, Fernández dijo que "no entendía que se eligiera a la hermana Rocío Aguirre [hermana de la expolítica popular] antes que a Borrás y que era necesario cuidar más a los nuestros". Según esta versión, Abascal habló mal de ella para justificarse y después borró sus comentarios del chat. Aunque ya era tarde y todos lo vieron. El propio Fernández podría ser una de las bajas que se produzcan tras la renovación orgánica que Abascal ha asegurado que emprenderá.

Una nueva crisis en plena ofensiva del PP

Independientemente de los intereses que guían al sector crítico, el ruido existente en torno a la organización, nuevamente, es una reacción al desgaste que se arrastra desde la noche de las generales. Vox perdió 19 escaños y la capacidad de promover en solitario herramientas esenciales en su ADN como las mociones de censura o la posibilidad de acudir al Alto Tribunal con recursos de inconstitucionalidad. En su mayor momento de poder territorial, los de Abascal acarrean el periodo de máximo desgaste nacional e incertidumbre interna. Una desconexión con perfiles que alumbraron o rodaron al partido en sus primeros años.

Como ya ha publicado El Independiente, los sectores críticos del partido achacan la celeridad para convocar por vía extraordinaria la Asamblea al deseo de Abascal y los suyos de blindarse para los próximos años. Y hacerlo antes de las elecciones gallegas, donde las encuestas siguen dejando afuera a Vox por segunda vez consecutiva. Y para que los resultados no diesen alas para que cualquier candidato alternativo aprovechase la falta de bonanza para competir a gran nivel. Y es que con un plazo dado de seis días para presentar la candidatura y más de 3.200 avales, cualquier oportunidad de disidencia queda sofocada.

Las previsiones tampoco son alentadoras País Vasco, y falta por ver si se mantienen los tres eurodiputados en junio con Buxadé como previsible cabeza de cartel. Ayer, por su parte, el CENTRA de Andalucía bajaba de dos a tres escaños al partido de sus actuales 14. También estimó 40dB para El País un descenso en porcentaje sin alusión a escaños de seis décimas respecto al estudio de diciembre: un 10,9% frente a los 12,4 puntos obtenidos en julio. En Cataluña, feudo que se ha caracterizado por el crecimiento de la entidad progresivo por encima del PP, con un balance de 11 escaños frente a tres, para el sondeo de IPCS Vox ahora no conseguiría representación. Frente a sus socios internacionales, como Le Pen, AfD o Meloni, que se mantienen fuentes en las mediciones, Vox se desinfla.

Las encuestas, en las que Vox no confía, no son alentadoras. Las previsiones en Galicia les dejan fuera nuevamente"

En medio de este panorama, y como ha publicado El Mundo, Génova plantea desplegar un "plan para engullir a Vox" este año. Para ello buscará capitalizar el descontento social con Sánchez para "dejar seco" al partido, con dureza en el tono y las formas, pero sin escorarse a la derecha. La información atribuye palabras de un barón popular en fuentes, que destaca que en todo caso el PP no va a 'matar' a Vox, sino que "se va a matar a sí mismo, políticamente hablando" como hizo Ciudadanos y está haciendo Podemos, se insiste. En vistas a esta información y abonando el cese de relaciones nacionales anunciado hace unas semanas por Vox, los de Abascal no participarán en la movilización de finales de enero del PP contra los pactos del PSOE. Un día después, el 28, de la Asamblea. "No vamos a participar en ninguna ceremonia de la confusión para blanquear a Sánchez", dijo Garriga.

El problema de discursos duales

Apunto de cumplir una década, Vox ha pasado por diferentes etapas de maduración. Lo ha intentado todo para atraer al electorado, desde escorarse a la religión y a la moralidad a imagen y semejanza de sus socios polacos y húngaros, a imitar a Donald Trump y a apelar al pasado histórico nacional. Pero desde sus inicios, el relato económico también a variado, y es una de las pruebas del giro proteccionista de la entidad que ha centrifugado a los liberales. Si bien al principio se rodeó de economistas que abogaban por austeridad y recorte de la deuda en un plano neoliberal, en ocasiones salen a relucir apuestas de bienestar social como la vivienda pública a imagen de la Reagrupación Nacional francesa.

También el nacionalsindicalismo con Solidaridad abogando por que Telefónica es de sus empleados ante el ERE planteado. En definitiva, una prueba y error que termine materializando la exponencial crecida de socios como el Partido de la Libertad en Países Bajos, quien predomina el discurso islamófobo ante todo.

Abascal, salvo sorpresa, revalidará su cargo como presidente el 27 de enero sin una candidatura con ideas claras con las que defenderse en el que como dijo será "un año difícil para España y Vox". Eso deja inmerso en la incertidumbre a parte de las filas de un proyecto que no ve claro su horizonte político.

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