Los ánimos en el PSOE llevan en las últimas semanas por los suelos. Y aunque los malos días, en los que más aprietan las noticias adversas de los casos judiciales, son la mayoría, se alternan con algunos en los que los dirigentes atisban un pequeño rayo de luz, como cuando el sábado pasado el juez Juan Carlos Peinado "se pasó de frenada" e impuso la retirada del pasaporte y la comparecencia quincenal en el juzgado a Begoña Gómez, mujer del presidente. La preocupación entre los cuadros socialistas es más que evidente, pero opera en ellos, y más aún en las bases, la autoridad que indiscutiblemente atesora el secretario general y jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. Para otros exdirigentes críticos, como los exdiputados Eduardo Madina e Ignacio Urquizu, o el senador y exlíder del PSOE madrileño Juan Lobato, sin embargo, la sensación es de mayor pesimismo, de mayor pesadumbre y escepticismo. Este sector describe un ambiente negro, de "fin de ciclo" imparable, y su gran duda es si el partido podrá recuperar el vuelo en el futuro.
De entre las voces más distantes a Ferraz y la Moncloa, siempre despunta la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Pero él está activo, orgánica y políticamente. Y no se muerde la lengua. De hecho, lo esperable es que este sábado, 27 de junio, cuando se reúna en Ferraz el cómite federal, vuelva a levantar la mano y exprese sus discrepancias. Lo ha hecho en innumerables ocasiones.
Dentro del partido, las posiciones de Page son, hoy por hoy, minoritarias. La alcaldesa de Palencia y él fueron quienes elevaron su queja en el comité federal de hace un año, tras la caída de Cerdán
Hace justo un año, cuando Santos Cerdán se precipitó a los infiernos por un devastador informe policial y hasta el propio Sánchez, como él mismo confesó, se planteó de nuevo dimitir, el barón regional pidió cuestión de confianza o elecciones, reclamación que renovó el mes pasado tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, como respuesta a la acumulación de frentes. García-Page es el único presidente socialista que disfruta de mayoría absoluta en su comunidad y además controla orgánicamente su federación. Sin embargo, en el conjunto del PSOE, y como él mismo ha reconocido en numerosas ocasiones, sus posiciones son, hoy por hoy, minoritarias, con el eco, más débil, de la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés. Ambos fueron los que elevaron su queja en el comité federal de julio de 2025.
Pero fuera de las estructuras del PSOE sí se escuchan más posiciones beligerantes con la dirección. La que resuena más siempre en los medios —con declinante impacto interno— es la del expresidente Felipe González. Ayer mismo, en un acto junto a Page en Toledo, pidió elecciones. Recordó que el exministro José Luis Ábalos, condenado por el Supremo a 24 años de cárcel y tres meses por nueve delitos de corrupción, subió a la tribuna del Congreso en 2018 para presentar la moción de censura a Mariano Rajoy que lideró (y ganó) Sánchez. Para que el jefe del Ejecutivo "se fuera por responsabilidad política por lo que había pasado", la condena al PP a título lucrativo por el caso Gürtel. "Hay un momento en que hay una responsabilidad política y yo creo que hay que asumirla. En eso consiste el liderazgo, el liderazgo no mercenario o el liderazgo que se hacer cargo del estado de ánimo de los otros", dijo el patriarca socialista. Para González, Sánchez tenía que "haber convocado ya" las generales.
González vuelve a pedir elecciones, que se asuma la "responsabilidad política" por la condena a Ábalos. "En eso consiste el liderazgo no mercenario o el que se hace cargo del estado de ánimo de los otros"
Por la mañana, en la tertulia de Hoy por hoy, en la SER, Edu Madina fue el que habló de la sentencia contra Ábalos. Primero, para precisar que el foco debe estar en él y en su mano derecha, en Koldo García, y no despistarse con la rebaja de pena a Víctor de Aldama y la suspensión de ejecución de la misma, como han hecho Gobierno y Ferraz. "Debo estar en otro planeta, porque lo último que me preocupa aquí es el señor Aldama", verbalizó durante El abierto del programa líder de la radio en España. El ex secretario general del Grupo Socialista recordaba que el artículo 66 del Código Penal recoge las atenuantes y las formas en las que la colaboración con la Justicia puede ser premiada. La sentencia, incidió, ha sido adoptada por unanimidad de los siete magistrados de la Sala, lo que le da solidez, sin "ningún voto particular", sin "ningún juez" que haya matizado el fallo. Para el exdiputado, lo significativo es la severísima pena impuesta a quien llegó a ser uno de los hombres más poderosos del PSOE y del Ejecutivo. "24 años de cárcel a la persona que más poder tuvo, tras el presidente del Gobierno, durante un ciclo político muy significativo dentro del partido que hoy sigue siendo el partido de Gobierno", subrayó. Que le "hubiera gustado" ver a Aldama en la cárcel, "claro", pero "el asunto mayor", cree, son esos 24 años para el exministro.
Y frente a los que precisan que Ábalos era el número tres, Madina remarcó que él era, de facto, y como jefe del aparato, el dos. Más aún, reivindicó la figura de Adriana Lastra, vicesecretaria general del PSOE de 2017 a 2022, a quien conoce muy bien porque comparten militancia desde hace décadas y a la que conoce "desde hace más de 30 años". "Ojalá hubiera sido la número dos, porque sé que nada de esto hubiera pasado con ella", sostuvo. Ella apoyó a Sánchez en las primarias de 2014 y en las de 2017. Igual que Ábalos, con la diferencia de que él era el jefe del partido en Valencia, la segunda provincia con más militantes en aquellos días. Ya entonces ambos chocaban. "Ábalos fue elegido. Yo no le elegí, yo elegí tenerle enfrente y defender un PSOE donde esto no fuera posible, y perdí. Perdí contra él y su mano derecha". "Dejé la política activa, en parte muy importante, para no convivir con este señor y con lo que le rodea", aseveró Madina en la SER, que en anteriores ediciones de El abierto ha reiterado que había mayoría de investidura de Sánchez, pero no mayoría de gobernabilidad por las jugadas constantes de Junts.
La mayor dureza de José Carlos Díez
Enseguida le respaldó en redes sociales Ignacio Urquizu, exdiputado por Teruel y exalcalde de Alcañiz: "Completamente de acuerdo con Edu Madina. En 2019 y en 2023 obtuve las dos veces el apoyo del 90% de la provincia de Teruel para ser candidato al Congreso. La primera vez me apartó de las listas Ábalos y la segunda vez Santos Cerdán contra el criterio de la militancia de Teruel".
Madina pide no poner el foco en Aldama, como han hecho Gobierno y Ferraz, sino en los 24 años de pena que el Supremo ha impuesto al hombre que fue dos del PSOE y al que él tuvo siempre enfrente
Mucho más allá fue el economista José Carlos Díez, que colaboró con la gestora que pilotó el PSOE tras la defenestración de Sánchez en 2016 y hasta las primarias de 2017. Este martes subrayaba que todo "comenzó" ahí, en aquellas elecciones internas en las que el hoy presidente se impuso con rotundidad frente a Susana Díaz, a la que él apoyaba (igual que Madina y Urquizu). "Este sábado, comité federal del PSOE. ¿Van a tragar con con toda esta mierda? ¿Van a pedir explicaciones? ¿Habrá regeneración y un nuevo liderato del partido que no les avergüence? Veremos". Días atrás, el senador Juan Lobato apoyó al exministro Ramón Jáuregui en su petición de congreso extraordinario, formulada al socaire del caso Leire Díez. El exjefe de los socialistas madrileños también veía necesaria una conferencia municipal para preparar el trabajo de las locales de mayo de 2027.
Completamente de acuerdo con @EduMadina En 2019 y en 2023 obtuve las dos veces el apoyo del 90% de la provincia de Teruel para ser candidato al @Congreso_Es La primera vez me apartó de las listas Ábalos y la segunda vez Santos Cerdán contra el criterio de la militancia de Teruel https://t.co/wIPtkWPCua
— Ignacio Urquizu (@iurquizu) June 23, 2026
Los exdirigentes que están muy lejos de la Moncloa y de Ferraz coinciden en dibujar un clima de hartazgo, de negrura. "Hace ya mucho que se percibe agotamiento y hartazgo, pero para mí el PSOE es algo ya ajeno, que no sé muy bien cómo ha podido terminar así. Y no veo recuperación posible, ni siquiera con el proceso interno de relevo de liderazgo en caso de que Sánchez pierda la Moncloa en las próximas generales", asegura uno de estos exresponsables consultados, que está convencido de que muy probablemente el sucesor del hoy presidente pueda ser el titular de Transportes, Óscar Puente, cada vez con más protagonismo público y con un evidente apoyo entre las bases.
Hace ya mucho que se percibe agotamiento y hartazgo, pero para mí el PSOE es algo ya ajeno, que no sé muy bien cómo ha podido terminar así. Y no veo recuperación posible", asevera un excargo
"La situación es que es terrible —apunta otro de esos excuadros críticos—. La gente está callada y si rascas un poco, avergonzada y agotada. Quieren que se acabe esto ya y pasar página. Solo los muy sanchistas están entregados a la causa, pero son minoritarios ahora. Y los concejales y alcaldes están asustados porque pasa el tiempo y esto no remonta".
Las reglas que han estallado
Otro miembro de este grupo distanciado de Sánchez cuenta que militantes y ciudadanos les piden que actúen, que hagan algo. Pero él les responde que tienen poco que hacer, porque además ni tienen sitio en los órganos de dirección, y que lo prudente es esperar a ver qué ocurre tras las próximas generales, que definirán si el partido se aboca o no a una renovación interna y a un eventual renovación de Sánchez. "Y nada se puede dar por hecho. Ni que con 120 diputados Pedro pueda tutelar el PSOE ni que no lo pueda hacer con 80. Lo que antes era A+B=C ya no es así. Yo lo que veo es desapego y pérdida de confianza. No veo revolución, pero sí ambiente de fin de ciclo, diría. Que es verdad que ya existía desde hace tiempo, pero cuando se cronifica, mal".
Para otro exresponsable, "la gente está callada y si rascas un poco, avergonzada y agotada. Quieren que se acabe esto ya y pasar página. Solo los muy sanchistas están entregados a la causa"
Entre los exresponsables no alineados con el presidente la crítica no viene tanto por su gestión al frente del Gobierno, que aplauden, más aún con todas las dificultades de una legislatura en precario, sino por el manejo orgánico, por el casting de equipos, por los errores evidentes de los fichajes de Ábalos y Cerdán, ambos secretarios de Organización y ambos encarcelados —el último, en libertad provisional desde el pasado noviembre—. La dirección socialista y el Gobierno repiten que, a diferencia del PP, ellos actuaron y apartaron a los dos jefes del aparato con los primeros indicios. "Y es verdad que se hizo, pero yo añadiría algo más de humildad, de pedir perdón por haberlos elegido", expresa una de estas voces distantes de Ferraz. Tesis las de estos críticos "no tan minoritarias, pero silentes", valora una veterana dirigente.
Entretanto, y más con vistas al pleno de este miércoles en el Congreso, otra vez monográfico sobre corrupción, seguirá coleando el impacto de la sentencia del Supremo. La que "suscita el mismo respeto que el que provocó la caída del PP con la moción de censura", decía este martes Page en el citado acto en Toledo con González. Él se "cuidaría mucho" de "poner tanto el dedo en la llaga de Víctor de Aldama", no sea que los españoles "terminen pensando que es que hay cierto miedo a otros posibles confidentes", informa Europa Press. El presidente castellanomanchego recordó que existe "una directiva europea que obliga a España a regular el papel del confidente", y en todo caso la resolución ha sido adoptada por unanimidad, lo que la hace "ejemplar". El barón autonómico alertó de que, para desgracia del PSOE, "quedan todavía varias sentencias" y "hay muchos posibles confidentes", por lo que deben de estar preocupados "los que hayan hecho algo malo o los que hayan robado".
El problema no pueden ser los demás. No puede ser siempre una conspiración planetaria de la derecha. Se tiene que explicar y tiene que haber alguna consecuencia", advierte García-Page
La suya, la de Page, será de las escasas voces críticas que se escuchen en el comité federal. Apenas cinco minutos, reprochó, cuando la anterior reunión del máximo órgano de poder fue el 5 de julio de 2025. Pero intentará que le cundan. "Tenemos derecho a saber y derecho a tener respuestas. El problema no pueden ser los demás. No puede ser siempre una conspiración planetaria de la derecha. Se tiene que explicar y tiene que haber alguna consecuencia, democráticamente hablando, pero el concepto de responsabilidad política está manoseado". Pero para este 27 de junio no se esperan revoluciones, ni giros, ni cambios de guion. Sánchez ya lo ha dicho: Presupuestos en 2026, elecciones en 2027. Seguir, en definitiva, "pese a las piedras del camino", como dijo él mismo a primera hora de la mañana en un acto público en Madrid.
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