Podemos ha sido uno de los grandes damnificados de la noche electoral catalana. Los comunes de Xavi Domènech y Ada Colau no sólo han perdido tres diputados en el Parlament, sino que tampoco consiguen hacer valer los 8 asientos conseguidos en la Cámara. El objetivo marcado por el partido no consistía tanto en el resultado en sí mismo, sino en posicionarse como fuerza “clave” para la formación de Gobierno. En este punto han centrado toda su campaña. Su gran aspiración era un gobierno junto a ERC apoyado por PSC, pero la suficiencia de las fuerzas independentistas, que obtienen mayoría absoluta, les hace completamente irrelevantes. Un batacazo en todas sus lecturas que no se limita a Cataluña. En los últimos meses, Podemos ha orientado su proyecto a Cataluña y los malos resultados desgastan al partido. Los resultados arrojan, además, un dato preocupante: los comunes pierden Barcelona, bastión de Ada Colau, que queda en manos de Ciudadanos.

Los malos resultados de Domènech salpican hacia arriba y hacia abajo, y afectan a los dos grandes liderazgos de la formación. Por arriba está Pablo Iglesias. El líder de Podemos ha empleado su figura para avalar una vía intermedia en Cataluña entre el Gobierno central y el Govern soberanista. Su estrategia de “ni DUI ni 155” trajo a Podemos una de las mayores crisis desde su fundación, con críticas dentro y fuera del partido y una importante caída en las encuestas. El fracaso en las urnas afecta además, y de manera directa, al partido estatal. La polarización ha empujado a los morados al limbo político, y la falta de nitidez sobre un tema clave como Cataluña ha dejado de lado a un gran número de seguidores que, si bien comparten el perfil social de Podemos, no ven con buenos ojos la  incursión soberanista que supone un referéndum pactado.

Por debajo, Ada Colau. La alcaldesa de Barcelona se ha volcado en la campaña de Domènech, en un intento por darle impulso y ganar en visibilidad. La ambigüedad ante el desafío independentista que ha mostrado Colau, hasta ahora considerada un emblema en Podemos, no ha servido para mejorar los resultados de los comunes, sino para arrastrar la ciudad de Barcelona a manos de Ciudadanos. La Ciudad Condal, en la que Colau obtuvo un  25% de los votos en las municipales de 2015, está ahora controlada por la formación de Inés Arrimadas, que obtiene un 23,92%, seguida de ERC y Junts per Catalunya. El partido de Ada Colau pierde un 60% de apoyos y sólo en cuarta posición encontramos a los comunes, que alcanzan un 9,3%.

Tras conocerse los resultados, ni Iglesias ni ninguno de los primeros cuadros de Podemos han comparecido, aunque la cúpula del partido sí participó en la campaña electoral. El motivo, según explican desde el partido, es ceder el “protagonismo” al candidato, Xavi Domènech. La ejecutiva morada tampoco ha seguido los resultados en la sede del partido en la madrileña calle Princesa: lo han hecho de forma individual, aunque en comunicación continua con el resto del equipo. El candidato Domènech ha puesto cara a la debacle electoral: ha comparecido en primer lugar, y sólo después ha intervenido un dirigente de la formación en Madrid.

Domènech llama a la reflexión pero reafirma su estrategia

Siete minutos. Esa fue la duración de la intervención del candidato de los comunes, Xavi Domènech, tras conocerse los resultados. En la comparecencia, el ya ex diputado del Congreso de los Diputados se mostró serio y fue duro respecto a sus resultados. “No es el resultado que esperábamos y queríamos y tenemos que ser sinceros sobre esto”, comenzó el dirigente, que hizo un llamamiento a la reflexión para “el conjunto de las fuerzas progresistas y de izquierda”: “No sé hasta qué punto no han trabajado por un país que es evidentemente de izquierda, y donde la derecha suma mayoría”, ha advertido. Tras esta llamada a las fuerzas de izquierda, Domènech ha evitado cuestionar su propia estrategia y ha sacado pecho de las tesis defendidas en campaña: “Nosotros hemos trabajado incansablemente por superar la polarización y estos resultados muestran la necesidad de superar esta polarización y comenzar una nueva etapa”, ha advertido.

Domènech garantiza que su voto servirá “para superar la etapa del 155”

Hacia las ocho de la tarde, minutos después del cierre de las mesas electorales, el candidato reconocía que para él “un buen resultado sería será poder ser decisivos e inaugurar una nueva etapa”. Las expectativas se reducían a poder ser claves en la formación de gobierno, pero los resultados finales y la mayoría independentista han roto sus esperanzas de gozar de este protagonismo.

El discurso post-electoral de Domènech también ha ido encaminado a criticar de nuevo la aplicación del artículo 155, que ya recurrieron ante el Tribunal Constitucional. “El resultado tendría que hacer reflexionar a todos los que han impuesto el 155. Tendría que hacer reflexionar al Gobierno central. No se pueden hacer políticas basadas en el Código Penal”, ha reprochado Domènech. “En esta legislatura compleja, garantizamos que nuestro voto servirá para superar la etapa del 155 en la que el Gobierno puede actuar para una parte y dejar fuera a la otra”.

Después de la comparecencia del candidato de los comunes ha comparecido desde la sede en Madrid la portavoz de Podemos Noelia Vera; un perfil bajo para no dar excesivo protagonismo a la formación. La diputada por Cádiz ha insistido en el discurso de campaña, argumentando que “tanto la aplicación del 155 como la DUI lo único que han traído es más bloqueo y conflicto”. Sobre los resultados, “no estamos satisfechos”, puesto que el objetivo -según reconoció Vera- era “ser determinantes a la hora de romper ese bloqueo”. En este sentido, la portavoz de Podemos se ha mostrado “orgullosa” de la “honestidad” de los comunes, aunque ha reconocido que “por desgracia se han impuesto las tesis de quienes han azuzado para sacar rédito electoral”.