Política

Hernando pide a Santamaría y Cospedal que no trasladen su guerra al PP del Congreso

Casado, con más de 5.000 avales, supera los 3.336 de Cospedal. Soraya Sáenz de Santamaría se guarda la cifra: "Muchos"

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Hernando pide a Santamaría y Cospedal que no trasladen su guerra al PP del Congreso
Hernando, Cospedal y Santamaría, en el hemiciclo.

Hernando, Cospedal y Santamaría, en el hemiciclo. EFE

Resumen:

La primera batalla por la presidencia del PP se ha producido con las cifras de los avales, en los que ha destacado Pablo Casado. El hasta ahora vicesecretario de comunicación asegura haber presentado “más de 5.000”. 3.000 de ellos en la sede central y el resto en sedes provinciales, que los irán mandando por correo. Por su parte, María Dolores de Cospedal ha registrado 3.336 y José Manuel García Margallo algo más de 500. Soraya Sáenz de Santamaría no ha querido especificar su cifra, aunque ha asegurado que son “muchos”.

El portavoz del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando, ha trasladado a las dos principales candidatas a la sucesión de Mariano Rajoy como líder del PP, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores del Cospedal, que no extiendan su particular rivalidad al grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados. Hernando contactó este martes tanto con la secretaria general del partido como con la ex vicepresidenta del Gobierno, llevado por la preocupación porque la campaña de ambas aspirantes pueda afectar a la imagen y los trabajos de los 137 parlamentarios de su grupo en el Hemiciclo.

Hernando insistió especialmente en que las candidaturas no presionen individualmente a los diputados. Fuentes cercanas al grupo popular explican que hay activistas de las aspirantes que buscan uno a uno el voto en las primarias populares. Uno de los ejemplos explicados a El Independiente es el de Alfonso Alonso, quien se ha mostrado muy activo en el intento de recabar apoyos entre los diputados para su apuesta, que es Soraya Sáenz de Santamaría.

La ex vicepresidenta ha asegurado que «no le duelen prendas en hablar con quien sea» por el futuro del partido y que los distintos candidatos están conversando mucho entre ellos «en privado». En todo caso, sobre sus supuestas «controversias» con la otra candidata, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha indicado que el PP es un partido «serio». Un partido en el que «algunos hemos estado sentados en la misma mesa del Consejo de Ministros y hemos tomado decisiones juntos muy difíciles», ha recordado.

Por eso se ha mostrado partidaria de trabajar por la unidad y la integración y hablar con todos los candidatos para hay que quien tome las riendas a partir del 21 de julio lo haga «de un partido lo más unido posible» y ha destacado que no ve a ninguno de sus compañeros «echando por la borda eso».

Por su parte, la secretaria general ha asegurado que la suya va a ser una candidatura que apueste por la integración y la unidad, y ha avanzado que si gana este proceso tendría en cuenta tanto a Soraya Sáenz de Santamaría como a Pablo Casado para participar de su proyecto. «Rotundamente sí», ha respondido a esa pregunta Cospedal.

La exministra de Defensa ha considerado que cuanta más «inteligencia y experiencia» haya en el partido, «y más ganas de luchar, mejor».

«No tenemos que prescindir de nadie de los que hemos estado trabajando, tenemos mucho que ofrecer y también savia nueva; si me presento a la Presidencia es para un proyecto integrador», ha insistido Cospedal en la Cope.

Margallo, los Montesco y  los Capuleto

Al hilo de lo que en muchos ámbitos se siente como una pelea a dos, otro de los candidatos el ex ministro Jose Manuel García Margallo ha salido al paso para advertir que si se plantea el Congreso extraordinario del partido «como una guerra de las Dos Rosas o una entre los Montesco y los Capuleto» entonces se conseguirá una «fragmentación» del partido. En declaraciones a los periodistas antes de presentar los avales para plantear su precandidatura en la sede del PP, García-Margallo ha asegurado que tiene cerca de 500, de todas las partes de España, aunque sobre todo de su tierra, Alicante, y que cuenta también con el apoyo de algunos exministros, sin especificar quiénes.

Ha dicho que lo tienen que decir ellos «si quieren», pero ha aclarado que cuenta con un grupo de amigos en este ámbito «relativamente numeroso, bastante inteligente y muy reformista».