Política

Génova, convencida de que Cospedal dejará el escaño “para no alargar más la agonía”

Temor entre los barones territoriales por el coste electoral de la primera crisis interna de la "era Casado"

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Génova, convencida de que Cospedal dejará el escaño “para no alargar más la agonía”
María Dolores de Cospedal, en un acto del PP de Castilla-La Mancha.

María Dolores de Cospedal, en un acto del PP de Castilla-La Mancha. EP

Resumen:

Ha sido el primer paso, pero Génova sabe que no será el último. La decisión de la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, de dejar su cargo en el comité ejecutivo es producto “de un proceso” que no dan ni mucho menos por finalizado. Porque aunque desde el cuartel general de los populares se intenta poner en valor que haya dejado la dirección del partido, son conscientes de que este capítulo no se cerrará hasta que salga del Palacio de la Carrera de San Jerónimo, donde tiene presidencia de la comisión de Exteriores y escaño. Desde la periferia, donde han asistido a las revelaciones de las conversaciones con Villarejo con enorme estupor, alertan sobre el riesgo de que “esto vaya camino de un Cifuentes que alargue innecesariamente la agonía”.

De momento, el líder el PP, Pablo Casado, ha dejado en manos de quien fuera su “benefactora” que administre los tiempos de su más que previsible marcha. Este lunes por la mañana se reunió Cospedal con el secretario general del PP y con el vicesecretario de Organización, Teodoro García Egea y Javier Maroto, respectivamente, en la sede nacional para afinar el contenido del comunicado en la que constituye la primera gran crisis interna que ha tenido que abordar Casado. En dicho comunicado admite el daño que se le está haciendo al partido y que no deja de hacer mientras tenga el escaño. Y eso lo sabe Génova, que vuelve a apelar al “proceso”, conscientes de que puede haber más tomas de los “encargos” que hicieron a Villarejo.

Hasta el pasado miércoles, la bomba era susceptible de desactivarse. El contenido de las conversaciones con el ex comisario todavía no habían terminado por eclosionar, cosa que pasó el viernes cuando se conoció que uno de los objetivos de “investigación” de Villarejo era el entonces vicesecretario de Política Territorial y Autonómica del PP, Javier Arenas, defensor, en su momento, del tesorero Luis Bárcenas. Con las nuevas revelaciones de este lunes, el secretario general popular, Teodoro García Egea, no podía comparecer ante la prensa sin nada en las manos. De ahí que una hora antes de su comparecencia Génova repartiera el comunicado de Cospedal.

Temor entre los barones territoriales por el coste de la primera crisis de la “era Casado”

El nerviosismo del partido es más que palpable sobre todo entre los barones territoriales, que deberán someterse al veredicto de las urnas en mayo del año que viene. Para el reto andaluz tampoco ayuda, aunque los populares recuerdan que la ministra de Justicia y notaria mayor del Reino, Dolores Delgado, sigue sentada en su escaño como si cualquier cosa. Va a ser esa ahora la línea de actuación. Al menos, aducen, Cospedal ya ha dado algún paso, cosa que no ha hecho Delgado. Lecciones del PSOE, las justas, añaden.

Abandono “en diferido”

Pero este abandono a medias -o “en diferido” como bromean algunos diputados populares parafraseando aquello del “despido en diferido” que pronunció Cospedal para intentar explicar por qué Bárcenas seguía cobrando del PP cuando supuestamente le habían puesto de patitas en la calle- sigue siendo “insostenible” para muchos dirigentes y parlamentarios del PP, algunos de los cuales se sientan en los escaños del Senado, con los que Casado se reúne este martes. Será la primera ocasión en que hable a los suyos tras la renuncia a medias de Cospedal.

La ex secretaria general explicó por la noche, en la fiesta de aniversario de La Razón, que su intención era “ayudar” al PP, aunque insistió en su convencimiento de que no había hecho “nada malo” porque cumplía con su “responsabilidad”, esto es,  “intentar conocer lo que podía ocupar o preocupar” al partido. Además negó reiteradas veces que tuviera intención de dejar el escaño y que Casado no se lo había pedido.

Cospedal está “muy disgustada”

La que fuera también presidenta del ejecutivo de Castilla-La Mancha se confiesa “muy disgustada” entre las personas de su entorno. “Ella barajaba dejar la política, pero no por Villarejo”, dice una antigua colaboradora. Y otra añade: “Es todo muy injusto. Ha hecho mucho por España, por el PP, por Rajoy y por Castilla-La Mancha. No se merece este trato”.

Carrera entre PP, Cs y Vox por movilizar a los ciudadanos contra el “procés”

Por lo pronto, a Casado le está costando hacer llegar sus mensajes en mitad de las revelaciones en torno a Cospedal, sin descartar que el serial que está publicando moncloa.com contenga nuevos capítulos. El comité de dirección popular acordó ayer convocar para el miércoles de la próxima semana a los representantes de los partidos constitucionalistas “para trabajar juntos en defensa de la igualdad y la unidad de España”, según ha explicado el secretario general del PP en la rueda de prensa que sigue a las reuniones del comité de dirección de todos los lunes. En un principio se incluyó al PSOE en dicha convocatoria, cosa que después desmintieron fuentes populares.

Casado se pondrá en contacto con Albert Rivera además de con UPN, Foro Asturias, Coalición Canaria y Nueva Canarias. Hay una escalada de actuaciones entre PP, Ciudadanos y Vox en defensa de la unidad de España y de las FSE que les está arrastrando a una auténtica competencia. Si la formación naranja convocó este fin de semana el acto de Alsasua (Navarra) en respaldo a la Guardia Civil; el líder de Vox, Santiago Absacal, ha aprovechado este lunes su presencia ante el Tribunal Supremo para invitar a populares y naranjas que se unan a una concentración el 1 de diciembre contra la “impunidad” del procés. Ahora es Casado quien propone esa cumbre constitucionalista en una carrera por atraer a una misma base electoral.