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Casado se atrinchera en Navarra para descartar su abstención a Sánchez

Celebra reunión de su Junta Directiva en la que sopesa nombrar a Maroto portavoz en el Senado para ser sustituido en Organización por González Terol. El Congreso se dirime entre Álvarez de Toledo o Gamarra

Pablo Casado

Pablo Casado EFE

El pacto de los socialistas navarros con Geroa Bai, Podemos e Izquierda Unida es el argumento definitivo que necesitaba el líder del PP, Pablo Casado, para cerrar la puerta a los «cantos de sirena» que desde Moncloa y otros ámbitos económicos, sociales y hasta mediáticos les lleguen para que faciliten la investidura de Pedro Sánchez mediante su abstención. Primero, porque los socialistas no han respetado en la Comunidad Foral el principio de la lista más votada y, con mucha distancia, sobre la segunda. Pero sobre todo porque el pacto necesita del concurso indispensable de Bildu, quien con su abstención condicionada a la categoría de «interlocutor prioritario», dinamita cualquier posibilidad de acercamiento del PP con los socialistas por muy remota que ésta sea.

Casado reúne hoy al máximo órgano de su partido entre congresos, la Junta Directiva Nacional, para establecer las líneas estratégicas de los próximos meses, marcados por la aún pendiente investidura de Pedro Sánchez tras su intento fallido de gobierno de coalición con Podemos y la posibilidad, nada remota, de una repetición electoral. Conforme avance el mes de agosto y se entre en septiembre sin que Moncloa haya desbrozado una salida al laberinto en que se encuentran, arreciarán las presiones y eso es lo que quiere cercenar el líder del PP.

Hasta FAES ha salido en «auxilio» de Casado al señalar en un análisis bajo el título «Ongi etorri» («Bienvenido», en euskera) que el pacto navarro «ciega toda posibilidad razonable que pudiera existir» de que el PP se abstuviera. Considera la fundación de José María Aznar que «entregar la llave del Gobierno navarro a Bildu, un partido que sigue sin condenar el daño causado por ETA cuya injusticia no reconoce, es un acto de profunda deslealtad que marca una grave quiebra política del socialismo».

El núcleo duro de Génova no contempla la abstención

Aunque no son pocos los dirigentes que temen que si Sánchez hiciera una oferta programática seria «nos pondría en una situación difícil», el núcleo duro de Génova no contempla la abstención, más habida cuenta de que, sin otros apoyos, tampoco serviría de mucho. El secretario general del PP, Teodoro García Egea, adelantó en un muy buena medida el que será el hilo argumental del discurso de su jefe de filas este martes. «Sánchez y el PSOE ya han elegido a sus socios y se está comprobando en Navarra, donde en vez de dejar gobernar a los constitucionalistas que han ganado las elecciones, quieren gobernar ellos pactando claramente con Bildu», señaló en sendas entrevistas con Telecinco y Antena 3.

Y agregó que la petición de abstención que lanza Sánchez no es seria ni creíble «porque cuando uno busca los socios que ha buscado el PSOE ahora no puede buscar al PP». En definitiva, «todos los miembros del partido tenemos claro que Sánchez no es de fiar y no podemos abstenernos porque al día siguiente el PP en su conjunto pagaría todo lo que éste pudiera hacer». El problema del jefe del Ejecutivo en funciones, a decir del «número dos» de Génova, es que si bien hace un año «tenía infinidad de apoyos que le permitieron ser presidente» un año después «ha dinamitado la confianza de todos sus socios».

Además de marcar las líneas de su «no» a Sánchez, la Junta Directiva está expectante respecto a los nombramientos y anuncios «de personal» que pueda hacer en esta cita. Aunque durante meses sostuvieron la teoría respecto a lo innecesario de nombrar nuevos portavoces parlamentarios ante la ausencia de nuevo gobierno, parece que la opinión ha mutado una vez que la situación parece alargarse y aunque no haya una febril actividad parlamentaria, todos esperan que se produzcan dichas designaciones para acabar con alguna situación de interinidad.

Álvarez de Toledo «versus» Gamarra

Para empezar, en el Congreso está de portavoz en funciones el que era secretario general del Grupos, José Antonio Bermúdez de Castro, una vez que Dolors Montserrat tomó el camino de Bruselas. Se barajan para esta determinante responsabilidad el nombre de dos mujeres, el de Cayetana Álvarez de Toledo, y el de Cuca Gamarra, ex alcaldesa de Logroño y vicesecretaria de Política Social. Figura en ascenso en el PP, sobre quien está descansando en muy buena medida parte del protagonismo post debate de investidura, apoyó en primarias a Soraya Sáenz de Santamaría. Habrá que ver si eso es óbice para una responsabilidad «en la que Pablo necesita a alguien de su más estrecha confianza aunque, como líder de la oposición, el auténtico portavoz será él». Por su parte, la figura de Cayetana Álvarez de Toledo, a la que nadie discute su formación, es más controvertida, pero hasta los más críticos con ella consideran que «cada vez suena más y habrá que esperar que lo haga bien», señala un dirigente del ala más moderada.

En cambio, para el Senado pocos dudan de que será Javier  Maroto el elegido tras haber sido designado senador por el parlamento de Castilla y León, no sin polémica por carecer de vínculos con esta tierra y verse obligado a empadronarse en un municipio de la Comunidad. Lo hizo en la localidad segoviana de Sotosalbos.

Terol en sustitución de Maroto

Además, tanto su hipotética marcha al Parlamento como la de Cuca Gamarra dejaría libre en Génova dos vicesecretarías, una de ellas capital, la de Organización, que convierte a su «poseedor» en el «número tres» del partido, tras el propio Casado y García Egea. Surge con fuerza el nombre de Antonio González Terol, ex alcalde de Boadillla, «casadista» de primer hornada y del PP de Madrid, organización que constituye germen del poder del hoy presidente del primer partido de la oposición. Obligado a no volver a concurrir a las elecciones municipales tras sacar su acta de diputado, Terol, que ha tenido un papel fundamental a la hora de desbloquear la negociación en Castilla y León, es otro nombre emergente con el que Casado puede reforzar el partido.

Y todo ello sin olvidar que Andrea Levy, secretaria de Estudios y Programas, en concejala de Cultura de Madrid, con lo que no es descartable que sea relevada al frente de esa responsabilidad en Génova, además de otros segundos y terceros niveles para tener al partido preparado tanto en caso de que Sánchez consiga ser finalmente investido presidente del Gobierno como si se va a una nueva confrontación electoral.

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