Vox fue la primera formación política en notar los efectos del Covid-19. El partido informó del contagio de Javier Ortega Smith el pasado 10 de marzo, anuncio al que le precederían los positivos de Santiago Abascal y de otros diputados, como Macarena Olona. En su vuelta al ruedo mediático, el presidente se rodeó de sus habituales -Iván Espinosa de los Monteros y Jorge Buxadé-, pero no estuvo su número dos. En su lugar, la formación optó por ensalzar la figura del ya conocido como ‘médico de Vox’, el diputado Juan Luis Steegmann, que ha cobrado protagonismo mediático desde los primeros compases de la crisis, entre otras cuestiones por sus intervenciones en la Comisión de Sanidad donde comparece Salvador Illa. «Ustedes no han sido un escudo, han sido un coladero», espetaba este mismo jueves al ministro.

Como cuenta a El Independiente, el reconocido hematólogo y científico lleva semanas advirtiendo del alcance que tendría la crisis para España, incluso cuando los casos no llegaban al centenar –hoy son más de 110.000-. Por eso, afirma no comprar la teoría de que nadie hubiese podido predecir esta situación hace un mes porque «ya había advertencias por parte de la oposición, y se ignoraron». Mantiene que la reacción de parte del Ejecutivo en la crisis es «tardía» y, por tanto, «negligente». «Yo no predije el futuro, simplemente me mantuve informado», alega.

P.- Afirma que lo vio venir y que lo advirtió. ¿En el Gobierno no se supo, o no se quiso ver?

R.- Lo vi no por ser un experto en nada, sino por sentido común. Cualquier persona con dos dedos de frente y con ausencia de prejuicios políticos hubiese dicho, ¿qué está pasando en China si se está cerrando una región de 11 millones de personas? Si se decreta una cuarentena de esas características es porque lo que ocurría era muy peligroso, porque no se actúa de ese modo por una simple gripe, como defendían algunos. Yo no predije el futuro. Sólo analicé cómo se iban comportando los países limítrofes y cómo establecían una serie de medidas de contención tremendas, inimaginables. Y ya teníamos la experiencia con el SARS. Por eso semanas antes de que explotase en España en Vox iniciamos una acción política basada en un razonamiento predictivo.

P.- ¿A qué escenario se enfrenta España si no se logra reducir los contagios en breve?

R.- En toda predicción matemática se debe contar con unas variables de las que te puedas fiar. Y nosotros desconfiamos con razón del Gobierno, porque no nos han aportado las variables que nos permita inferir qué es lo que está pasando. Imagina que una persona le ha mentido muchas veces a lo largo del último mes. ¿Cree que se puede hacer una predicción fiable del comportamiento de esa persona? El lunes la duplicación de casos parecía haber disminuido, y el martes tuvimos un nuevo repunte. No podemos hacer predicciones. Sólo nos queda asumir la realidad: el enemigo está dentro, por lo que habrá que cerrar todas las fronteras para que no vengan más enemigos. Es de sentido común, de Barrio Sésamo.

Estamos mandando a nuestros soldados sin casco ni fusil a una guerra, peleando con manos desnudas»

P.- Conoce de primera mano, por compañeros de profesión, cuál es la situación en hospitales y UCIs. ¿Qué le comentan?

R.- Sí, recibo información de compañeros médicos que me dicen que la situación es desastrosa, con realidades dantescas. Una compañera del Hospital Universitario de la Princesa me decía que no saben cómo es posible que no se les haya explicado cómo aplicar los protocolos, que no tienen medidas de protección, que les han llevado mascarillas de buceo de Decathlon para protegerse. Que hacen esfuerzos terribles por salvar vidas, con turnos interminables. Llamaba el New York Times en su portada a los sanitarios españoles «kamikazes». Un kamikaze era un soldado que sabía que en la lucha se iba a suicidar. Y estamos mandando a nuestros soldados sin casco ni fusil a una guerra, peleando con manos desnudas. Es intolerable, una situación de emergencia nacional.

P.- ¿Debe blindarse el país por completo, incluido el espacio aéreo?

R.- Mucho están tardando. La paradoja es que China cierra sus fronteras después de habernos exportado el virus, y nosotros seguimos abriendo. Pasa como con las pestes. Hasta que no se consiga frenar la epidemia, lo lógico es el confinamiento, la limpieza y las medidas de protección.

P.- ¿Es el confinamiento casi total una medida suficiente para aplanar la curva?

R.- Todos los españoles que estaban obligados a acudir al trabajo se les debiera haber obligado también a acudir con mascarillas, pero tampoco se hizo. Un mantra, casi una letanía siniestra que repetía el doctor Simón es que no servía de nada proponer medidas que no se podían implementar. ¿Qué quería decir con esto? Que sé que se necesitan mascarillas, pero como no hay, no las recomiendo. Que se necesitaban test diagnósticos, pero como no tengo ni idea de cómo, no tenía sentido implementarlos. Lo lógico hubiese sido haber hecho todo lo posible por conseguir mascarillas y comprar al precio que fuese los test con mucha antelación, pero es mucho más cómodo decir a la población que se confinen como conejos a esperar el zarpazo final.

P.- Madrid sigue siendo la región más afectada. ¿Cómo valoraría la gestión que está realizando Isabel Díaz Ayuso?

R.- Podrá haber cometido errores, pero el culpable de todo esto es el Gobierno de España. Yo no soy del PP, pero me parece obsceno y de una vileza tremenda echar la culpa a Ayuso de lo que está pasando. El Gobierno tendría que pedir perdón de rodillas, porque es el responsable de la salud pública, máxime en una situación de alarma, y de haber consentido, autorizado y alentado las manifestaciones del 8-M. Pero el PSOE y Podemos echarán la culpa a la derecha, ¿cómo no? No tienen vergüenza.

Si en la guardia de Sánchez e Iglesias ha pasado esta desgracia, ¿cómo no vamos a decir que son culpables?»

P.- ¿Considera al Gobierno responsable último del montante de contagiados y víctimas mortales?

R.- Si gracias al Gobierno todos viviésemos 120 años y fuésemos ricos y felices, ¿no le felicitaríamos? Pues si en la guardia, como se dice en medicina, de la coalición socialista y comunista de Sánchez e Iglesias ha pasado esta desgracia teniendo en cuenta que contaba con los avisos de los dos partidos de la oposición, ¿cómo no vamos a decir que es culpable? Es de sentido común. No sé si habrá responsabilidades penales, pero políticas por supuesto.

P.- ¿Se está infravalorando el número de contagios?

R.- Creo que sí. También el número de muertos, ya que hay casos que no se están contando porque no se hacen las pruebas, y tampoco estamos contando los muertos indirectos, al que, por ejemplo, ante este drama le da un infarto. Me gustaría pensar que hay más contagiados, porque esto significaría que hay mucha gente que está superando el ataque del virus. Por eso era y es tan importante hacer test masivos. Pedimos desde el principio que se hiciesen test a los contactos estrechos asintomáticos, como el señor Illa respecto al doctor Simón.

P.- ¿Ve posible que pueda llegar a producirse una segunda ola de coronavirus en unos meses, cuando hayamos superado la primera?

R.- Los coronavirus, lamentablemente, no dejan una inmunidad permanente. A estas alturas sería estúpido pensar que no habrá una segunda ola. No soy un experto en coronavirus, pero lo que sí sé es que ya han venido tres pandemias de Oriente: el SARS, el MERS y el SARS-CoV2. La próxima vez debemos estar tan preparados como lo estuvieron Hong Kong, Singapur y Corea y que todos tengamos en casa nuestro kit de guantes y mascarillas para prevenirlo.