Internacional ENTREVISTA / PRESIDENTE ENCARGADO DE VENEZUELA

Juan Guaidó: "Ya ni siquiera China apoya a Nicolás Maduro; se aísla cada vez más"

Acusa al líder chavista de complicidad con los disidentes de las FARC y el ELN, lo que pone en peligro la soberanía nacional

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Juan Guaidó: "Ya ni siquiera China apoya a Nicolás Maduro; se aísla cada vez más"
El presidente de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Juan Guaidó.

El presidente de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Juan Guaidó. EFE

Resumen:

Lleva “un año muy agitado” pero conserva la sonrisa. Si algunos todavía le llaman presidente autoproclamado lo atribuye a falta de comunicación y falta de conocimiento sobre lo que pasa en Venezuela y sobre lo que dice la Constitución. Juan Guaidó (La Guaira, 1983) tiene una fe inquebrantable en el pueblo venezolano. Está convencido de que la hoja de ruta planteada desde la Asamblea Nacional, basada en cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres, será un éxito, aunque entiende que haya gente decepcionada porque aún no se haya logrado derrotar al régimen chavista.

Recuerda cómo el chavismo lleva en el poder tanto tiempo que él era menor de edad cuando Hugo Chávez se convirtió en presidente de Venezuela. Desde joven se unió a Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López, quien fue su mentor político. En las imágenes de las protestas de 2014, por las que fue condenado y encarcelado López, se ve a Juan Guaidó en segundo término. En la Asamblea Nacional realizó una encomiable labor investigando la corrupción del régimen antes de ser elegido presidente y dar el paso el 23 de enero de jurar como presidente encargado.

Incluso quienes creen que su momento quizá ya ha pasado le consideran «una buena persona, quizá demasiado buena». Aún son muchos los que confían en que sea el hombre que abandere el cambio en Venezuela. Sabe que hacer política en Venezuela ahora es arriesgado, pero no menos peligroso es sobrevivir el día a día para miles de venezolanos.

La última acción del régimen chavista contra el presidente encargado consiste en acusarle de «traición a la patria» por su supuesta implicación «en una negociación ilegal para desistir del reclamo del territorio Esequibo», en disputa con Guyana desde hace un siglo, a cambio de mayor apoyo internacional, según informan los medios venezolanos. Desde Anzoátegui, Guaidó rechazó estas acusaciones y reafirmó que «el Esequibo es nuestro, es de Venezuela».  El presidente encargado dijo que se trataba de «una maniobra de distracción del fiscal usurpador (Tarek William Saab).

Es la tercera investigación que abre la Fiscalía chavista contra Guaidó desde que en abril pasado la Asamblea Nacional Constituyente del régimen de Maduro le quitara la inmunidad parlamentaria como parte de su campaña de persecución contra la disidencia.

Juan Guaidó está casado con Fabiana Rosales (Mérida, 1992), quien le está acompañando en el desafío contra el régimen chavista. Son padres de Miranda, de dos años y tres, meses, quien da sentido a su lucha. Está volcado en que la Venezuela en la que viva Miranda sea una Venezuela en libertad. Juan Guaidó ha conversado esta semana por teléfono con El Independiente desde el Palacio Federal Legislativo de Caracas.

Pregunta.- Han pasado casi ocho meses desde que juró en cabildo popular como presidente encargado de encaminar el proceso político hacia la democracia y aún no ha cesado la usurpación. Desde fuera parece como si el efecto Guaidó se hubiera desinflado, a pesar de que en la calle sigue siendo popular. ¿Por qué va tan lento el proceso? ¿Cree que han cometido errores importantes?

Respuesta.- Lo primero que nos enfrentamos a una dictadura sádica. No le importa en absoluto el ciudadano. Es una dictadura disfuncional, no hay agua, no hay luz, no hay servicios básicos en Venezuela. Estamos ante un proceso bien duro. Hemos estado construyendo capacidades desde el principio. Tenemos la mayoría en la Asamblea, una acción internacional sin precedentes, tenemos presión diplomática, sufrimos persecución, mi jefe de gabinete, Roberto Marrero, continúa secuestrado. Estamos en esta lucha. Soy un presidente encargado en dictadura (enfatiza) reclamando competencias del Ejecutivo para poder atender la emergencia humanitaria y que el país sea realmente libre.

P.- ¿Usted tiene datos sobre la situación en el ejército que haga pensar que el fin de la usurpación está más cerca?

R.- Lo primero y central es el rol de las Fuerzas Armadas. Hemos visto el descontento de los sargentos de Cotiza, los militares en Cúcuta, Carlota, y gente cercana a Maduro. Y también el descontento de la tropa, y de todos los venezolanos. La petrolera china CNPC ya ha suspendido las operaciones en Venezuela. Maduro se aísla cada vez más del mundo, incluso de los que decía que eran sus aliados. Estamos buscando mecanismos para seguir comunicando directamente con las Fuerzas Armadas.

P.- Efectivamente la petrolera china CNPC, uno de los principales socios de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) acaba de paralizar sus actividades con el régimen de Maduro para no violar las sanciones impuestos por Estados Unidos. ¿Ese respaldo de China y de Rusia sería fundamental para el éxito de su lucha? ¿Están trabajando en ese sentido?

R.- No hay una sola fórmula. Internacionalmente la presión es necesaria y fundamental para terminar la dictadura. También es básica la presión interna. Hoy ha habido cinco protestas solamente en Caracas, de empleados públicos, por falta de salarios. Es importante la presión de calle, la presión diplomática, tiene que ver con las Fuerzas Armadas, con establecer garantías. No hay una única fórmula. Hemos insistido con todas.

P.- Pero Maduro sigue ahí, en el Palacio de Miraflores. ¿Será posible que Maduro deje el poder por medio de la negociación? ¿Qué estaría dispuesto a negociar con el líder chavista?

R.- No tiene que ser necesariamente con Maduro. Es la fuerza necesaria para producir la transición. Lo que sí necesitamos que algunos sectores que le sostienen dejen de hacerlo. Pudiera ser que él dé el paso pero no partimos de la buena fe de un dictador. Sería un error. Es un dictador y hay que verlo de esa manera.

Por primera vez en 20 años hay un gran desorden comunicacional. Hay muchos indicios de la división del régimen chavista y eso hace difícil la toma de decisiones»

P.- ¿Cree que Nicolás Maduro querría dejar el poder pero no le dejan?

R.- Eso puede ser un análisis. Que su entorno no sienta que hay garantías para ellos en este momento. O que él no las sienta para él. Lo que sí es evidente hoy es que por primera vez en 20 años hay un gran desorden comunicacional. No se ponen de acuerdo. Vemos a Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, de gira por Rusia, por Nicaragua, actuando como si fuera canciller o presidente. Vemos a Diosdado Cabello (presidente de la Asamblea Constituyente), que no hizo su programa de los miércoles de chismes políticos, alejado de la toma de decisiones. Hay muchos indicios de la división y eso hace difícil la toma de decisiones. 

P.- Pero no es solo Maduro es el sistema creado por el chavismo. ¿Es posible acabar con un sistema después de 20 años y tantos beneficiarios que se han enriquecido con el narco y la corrupción? Es complejo acabar con todo ello y aún puede durar mucho tiempo.

R.- Ya ha durado más de lo que todos queremos, 20 años. Cuando llegó al poder este régimen, yo ni siquiera votaba, era menor de edad. Ha durado tanto que tenemos una situación humanitaria compleja sin precedentes en la región. Tanto ha durado que tenemos el flujo migratorio más alto de Latinoamérica.

Es un sistema que han tratado de experimentar pero debo decir que no triunfó: hoy tiene un 93% de rechazo. Hoy tiene una oposición mayoritaria movilizada, tiene un presidente encargado, un Parlamento que le arrebatamos construyendo mayoría, partido político, defendiendo los votos a riesgo de vida, amenazas de muerte… En mi circunscripción tuve que defender votos a riesgo de vida de muchos testigos, amenazas de muerte… Para vencer al sistema hay que tomar el poder y así transformarlo.

Hay que tener en cuenta que llamar gobierno al régimen de Maduro es un sinsentido. Es un dictador. Tortura a los presos políticos hasta la muerte, como ocurrió con el opositor Fernando Albán o con el capitán Acosta Arévalo. Utilizan la comida con fines políticos. Hay corrupción en el sistema de alimentación. Recurre a grupos de exterminio. Es una dictadura.

P.- Iván Márquez, ex número dos de las FARC, ha anunciado recientemente su vuelta a las armas con un grupo de disidentes de este grupo guerrillero. ¿Tiene datos que apunten a que actúa en consonancia con el chavismo? ¿Qué grupos terroristas actúan en suelo venezolano? ¿Cuentan con el aval de Maduro?

R.- No tenemos duda de que fueron amparados y está dicho por el mismo Maduro. Recientemente lo hizo en el llamado Foro de Sao Paulo, que fue un fracaso para ellos. Los  vitorearon. Han ido varias veces al Palacio de Miraflores. Se está trabajando para detectarlos y hacerles frente porque es una amenaza venezolana, colombiana y regional. Están amparados y financiados directa e indirectamente por el gobierno de Maduro. El ELN está extrayendo metales preciosos para financiar sus operaciones.

Al amparar y financiar a los disidentes de las FARC y el ELN, Maduro está haciendo daño a la soberanía nacional de Venezuela»

P.- ¿Vincula esa vuelta a las armas de la disidencia de las FARC con la estrategia de Maduro de hostigar al gobierno de Iván Duque?

R.- Seguramente entra en el esquema de Maduro de distraer el foco. Se hace daño porque estos grupos tienen complicidad con grupos irregulares. Le hace daño a la soberanía nacional. La frontera venezolana hoy está absolutamente tomada por grupos irregulares.

P.- El chavismo está intentando adelantar las elecciones legislativas a principios de 2020, cuando deberían ser a finales de año. ¿Qué consecuencias tendría esa medida? ¿Estarían dispuestos a aceptar si también hay presidenciales en 2020?

R.- Es muy grave lo que trata de hacer el régimen porque vayamos a los hechos. Ya lo trataron de hacer en 2018 y estamos aquí, en una situación inédita en Venezuela y para la región. El mundo los desconoció. Agravaron la crisis, agravaron la emergencia humanitaria. Si tratan de intentarlo de nuevo, el resultado sería peor aún. Sería un crimen de lesa humanidad porque agravarían la crisis aún más. Debemos prevenir esta locura. No participaríamos en esa locura, como no lo hicimos en la farsa de las presidenciales de mayo de 2018. No participaremos hasta que no haya elecciones libres y justas en Venezuela.

P.- ¿Ni siquiera lo aceptarían si hubiera presidenciales a la vez?

R.- Es una discusión que se pudiera dar. Pero lo importante es que no vamos a participar en ninguna elección que no sea libre y justa orientada a la resolución del conflicto una vez que cese de la usurpación y vinculada a la transición en Venezuela.

Que Maduro sea candidato a las presidenciales dependerá de su partido, pero es el peor valorado del régimen. Hoy ganaríamos por 83% frente al 17%

P.- ¿Iría a elecciones con Maduro en el poder? ¿Y con Maduro como candidato?

R.- Sería una decisión del partido PSUV (Partido Socialista Unificado de Venezuela). Maduro es el candidato peor valorado del régimen. Según Datanálisis, si hubiera ahora presidenciales, ganaríamos por 83% frente al 17%. Sería una decisión del régimen, siempre y cuando no esté usurpando funciones.

P.- ¿Sería usted candidato en unas presidenciales?

R.- Es una decisión de la coalición unitaria que normalmente tomará la decisión por consenso o en primarias. Pero tendremos un solo abanderado una vez que logremos resolver la crisis política y el cese de la usurpación.

P.- Sobre la presión internacional, ¿sigue usted siendo respaldado por 54 países? ¿Considera a Estados Unidos su principal valedor?

R.- Tenemos detrás a 54 países, casi 60 porque se van sumando. Hemos conseguido una alianza muy importante en esta etapa de la lucha. Es el respaldo a una causa justa, no a Juan Guaidó. Estados Unidos, el Grupo de Lima, la Unión Europea han sido importantes.

P.- ¿Está satisfecho con el apoyo de la Unión Europea o le gustaría que hubiera sido tan contundente como Estados Unidos y el Grupo de Lima?

R.- Tenemos una oportunidad para que la Unión Europea ejerza más presión, una vez presentado el informe de la Alta Comisionada de Derechos Humanos (Michelle Bachelet). Es un claro diagnóstico para los que dudaban aún. Es un momento importante para avanzar con la presión.

Que vean en Podemos si tienen ánimos de apoyar a un dictador; políticamente no les ha traído beneficios»

P.- ¿Cómo es su interlocución con el gobierno de Sánchez? ¿Teme que si Podemos entra de alguna manera en el gobierno sean más difíciles las relaciones?

R.- Estoy seguro de que España tiene un diagnóstico muy claro sobre lo que está pasando en Venezuela. Hemos tenido buenas relaciones y el presidente Sánchez tiene mucho interés de apoyar y respaldar lo que está pasando en Venezuela. Podemos tiene sus propios problemas como agrupación político. Que vean en Podemos si tienen ánimos de apoyar a un dictador, políticamente no les ha traído beneficios.

P.- ¿Qué le diría al presidente del Gobierno español? ¿Qué necesita Venezuela de España?

R.- Le agradezco lo que han hecho por los migrantes venezolanos. Ha liderado tradicionalmente la posición de Europa en Iberoamérica. Es un momento de unir esfuerzos más que nunca por Venezuela y por la región. Otros países hermanos están sufriendo el embate de la dictadura. Reciben el flujo migratorio, ven que Maduro ampara grupos terroristas. Es un gran momento para trabajar por la consolidación de la región y apoyar una causa justa.

Zapatero representa una página pasada para Venezuela, para nosotros como país. Es otro momento político. No llegué a hablar con él en estos meses»

P.- ¿Cómo valora los intentos mediadores de Zapatero? ¿Se ha encontrado alguna vez con él?

R.- Zapatero representa una página pasada para Venezuela, para nosotros como país. Es otro momento político. No llegué a hablar con él en estos meses.

P.- ¿Cree que Venezuela puede tomar como referencia el proceso de transición en España?

R.- Lo primero que hemos de hacer es retomar el Estado de derecho, es central, el respeto a la norma, a la institución. Hemos tenido una gran carencia y debemos reforzarlo. También hay que reconstruir el tejido social, la fortaleza de los gremios, sindicatos, asociaciones estudiantiles, que ha dañado la dictadura. Hemos de avanzar rápido.

P.- Usted acaba de nombrar comisionados presidenciales, una especie de ministros en la sombra. Leopoldo López está al frente. ¿Qué capacidad de acción tiene Leopoldo López desde la embajada española? El gobierno español le instó a no realizar actividades políticas.

R.- Hemos nombrado comisionados presidenciales para temas específicos: internacional, economía, plan país, ayuda humanitaria… Julio Borges está a cargo de Internacional.  No son nombramientos simbólicos. En economía hay mucho que hacer. Lamentablemente la nación está endeudada de forma indiscriminada e irresponsable. Estamos trabajando para proteger CITGO (empresa que comercializa derivados del petróleo en EEUU).

Leopoldo López está coordinando este centro de gobierno. Hay mucha de las labores en remoto que se pueden acometer. Obviamente actuamos en dictadura. La mitad de la gente de los partidos está en el exilio, presa, o asiladas, estamos trabajando en una dictadura.

P.- El presidente de EEUU, Donald Trump, y Nicolás Maduro han reconocido contactos. Usted ha dicho que estaba al tanto y el fin era el cese de la usurpación. ¿Quiénes están negociando y qué están negociando? ¿Llevan a algún puerto las conversaciones que ha promovido Noruega?

R.- Hay un sobreesfuerzo en lograr la solución a la crisis venezolana que pasa por el gobierno encargado de Venezuela y por la unión de todos los factores en el país. Hay diferentes elementos para lograr esa solución, que tiene que ver con la mediación de Noruega, que es una de las aristas, con la presión en la calle, con la presión internacional, con la presión económica a la dictadura, la presión diplomática que ejerce el Grupo de Lima… Todo forma parte de una estrategia que es la solución al conflicto y poner fin a la dictadura.

P.- El asesor de Donald Trump, John Bolton, ha reconocido que están evaluando la posibilidad de una amnistía a dirigentes chavistas. ¿Sería una salida viable? ¿No provocará indignación a las familias de las víctimas?

R.- Todos los funcionarios que no hayan violado los derechos humanos pueden beneficiarse de una ley de garantías si se ponen del lado de la Constitución y colaboran con la restitución del orden constitucional en Venezuela.

P.- Ustedes lo han intentado todo. Han intentado la presión de la calle, la presión con militares y gente del régimen, y la presión internacional. Pero Maduro permanece. Mucha gente está decepcionada. ¿Qué pasó realmente el 30 de abril cuando liberaron a Leopoldo López? Creían que contaban con Padrino López, jefe de las Fuerzas Armadas, y finalmente no fue así. ¿Les engañaron?

R.- El 30 de abril vimos la mayor manifestación de descontento de militares de alto rango de este año. Christopher Figuera, por ejemplo, quien fuera director de Inteligencia de Maduro, estaba ahí. Mayores, tenientes coroneles, comandantes de tropa, manifestaron su descontento. Evidentemente no fue suficiente pero es importante rescatar a un sector importante de las Fuerzas Armadas. Se hizo visible. Hacen falta más para lograr el cambio en Venezuela. Ese día contamos con parte de las Fuerzas Armadas, que se sumaron a los que se habían levantado en Cúcuta, Cotiza… Hay militares activos presos desde 2018. El papel de las Fuerzas Armadas es fundamental para ejercer soberanía y poner orden en el país.

P.- ¿De las Fuerzas Armadas depende en gran parte que cese la usurpación?

R.- Las Fuerzas Armadas tienen en este momento una gran carga de responsabilidad, tomando en cuenta la presencia de las ELN, disidentes de las FARC, grupos paramilitares y guerrilleros, y teniendo en cuenta que parte de la jerarquía sostiene a Maduro. Es de los pocos que lo hacen.

Habría que ampliar la ley de amnistía y explicarla mejor para que los militares se pongan del lado de la Constitución»

P.- ¿Cómo podrían atraerlos a su proyecto de país?

R.- Es lo que podríamos mejorar. Hablamos de una ley de amnistía y garantías que quizá no haya sido suficiente. Habría que ampliarla y explicarla mejor para que una gran mayoría de los militares se pongan del lado de la Constitución.

P.- Mucho se ha hablado de la posibilidad de intervención militar, y últimamente más sobre la intervención humanitaria de aliados regionales. ¿Esa vía sigue abierta?

R.- La vía que siempre ha estado presente es la máxima presión. Esto es una dictadura, insisto. No va a tener una epifanía hoy. No se va a dar cuenta de repente que se contrajo el 65% del PIB, que el venezolano está ganando dos dólares al mes, o menos, porque volvió a subir el dólar. La única forma de que reaccionen es a través de la presión.

P.- Su padre vive en Canarias. Usted tiene contacto con España. ¿Será su primer destino cuando cese la usurpación?

R.- Estaba pensando en La Guaira, mi tierra natal. Mi padre vive en Tenerife hace mucho tiempo. Espero poder visitarlo pronto.

P.- ¿Vería bien que Maduro se exiliara en España, como han hecho otros chavistas?

R.- Yo vería muy bien que se fuera de inmediato.

P.- ¿Le da igual dónde?

R.- Totalmente.

P.- Aunque Maduro se fuese, quedaría mucho sistema por desmantelar.

R.- Sí, sin duda, pero hoy de cara a reinstitucionalizar y realizar una elección libre, haría más fácil el proceso.

Hoy el ejercicio de la política genera muchísimos riesgos en Venezuela… A mi madre querían meterla presa, mi hermano tiene que vivir en el exilio por una orden de captura…»

P.- ¿Cómo es su día a día? ¿Cuánto tiempo hace que no para en casa?

R.- (Risas) Hoy el ejercicio de la política genera muchísimos riesgos en Venezuela. Genera muchísimas dificultades a todos. No se trata solo del riesgo de la persecución y de los atropellos del régimen, también de la dificultad de lo cotidiano. No hay agua, no hay energía eléctrica, difícil conseguir medicamentos para nuestros familiares… A mi madre querían meterla presa, mi hermano tiene que vivir en el exilio porque tiene orden de captura, entre otras cosas…Todos los venezolanos sufrimos todo esto.

P.- ¿Qué le dice su hija Miranda sobre su popularidad, que le conozca todo el mundo? He leído que repite “vamos bien”.

R.- Bueno, Miranda tiene dos años y tres meses. Está aprendiendo a hablar. Repite, muy emocionada. Se emociona cuando me ve en la televisión, o la bandera de Venezuela, y dice “la bandera de papi”. Es mi fuente de inspiración.

P.- ¿Se había imaginado alguna vez en la situación en la que está?

R.- Es difícil imaginar que alguien se imagine una situación como está, siendo presidente encargado o como ciudadano. Hemos logrado contar con las herramientas para que, a pesar de los embates de la dictadura y del sufrimiento, podamos renacer como país y reconquistar nuestras libertades.

P.- ¿Cómo ve Venezuela en cinco años?

R.- Veo un futuro pleno. Hoy Venezuela perdió su normalidad. Hoy caminar por las calles es una ilusión. Me imagino una Venezuela siendo faro de nuevo de democracia y libertad. Me gustaría que volvieran los migrantes y que vengan españoles, portugueses, colombianos… como en otras épocas. Venezuela es un país con gran potencial productivo y turístico. Veo una Venezuela próspera, libre y en paz.