Stan Lee, impulsor de Marvel y creador de personajes míticos como Spiderman, Hulk, los X-Men o Los Vengadores, ha muerto este lunes a los 95 años, según ha adelantado la cadena estadounidense TMZ.

 

Una ambulancia acudió rápidamente a su domicilio en la mañana de este lunes, desde donde fue trasladado al centro hospitalario Cedars-Sinai, donde ha fallecido. Lee había sufrido varias enfermedades en los últimos años y sufría una neumonía crónica y problemas de visión.

Lee ingresó en el ejército de los Estados Unidos a principios de 1942 y sirvió dentro del Cuerpo de Señales, reparando telégrafos y otros equipos de comunicación. Posteriormente fue trasladado a la Training Film Division del ejército, donde trabajó escribiendo guiones, eslóganes e incluso dibujando a personajes animados. En el último tweet publicado en su vida, recordaba precisamente aquella etapa.

El trabajo de Lee (nacido Stanley Martin Lieber) fue decisivo para expandir Marvel, desde un pequeño sello independiente (Timely Comics) a la enorme multinacional en la que después se convirtió. El dibujante comenzó a trabajar en la compañía en los años 40, como editor, aunque sin demasiado éxito hasta la década de los 60.

Fue en ese momento, cuando estaba decidido a dejar la compañía, cuando su mujer le convenció para que antes escribiera el cómic que a él verdaderamente le apetecía. De ese último reto nacieron Los Cuatro Fantásticos y toda la producción posterior, que se bautizó como la Edad de Plata del cómic estadounidense.

Junto a un legendario equipo completado por Jack Kirby, Steve Ditko, John Romita y Jim Steranko, Lee creó a un auténtico ejército de celebridades del cómic: Hulk, Spider-Man, Thor, Iron Man, los X-Men o los Vengadores, por nombrar sólo a algunos.

Lee, además, fue clave para el desarrollo del negocio de Marvel a la gran pantalla, y tras su traslado a Hollywood en 1980 contribuyó a los grandes éxitos cinematográficos de las películas de superhéroes. El propio Lee se ha convertido en un habitual de la pantalla y ha aparecido realizando cameos en infinidad de sus propias producciones.