La miel es un alimento de textura viscosa y dulce producido por las abejas a partir del néctar de las flores. Se asocia tradicionalmente con diversos beneficios para la salud: desde ayudar a mejorar la digestión y proporcionar energía, hasta sus propiedades antibacterianas, que ayudan a combatir infecciones.

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Además de sus beneficios, este néctar está compuesto, en su mayoría, por azúcares naturales. La miel puede utilizarse como alternativa al azúcar blanco, aunque sigue siendo una fuente de azúcares simples. Por eso mismo, las personas que sufren afecciones como la diabetes suelen preguntarse si realmente es un buen sustitutivo para ellos o puede ser perjudicial para su salud.

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Composición de la miel natural

Si bien la miel tiene su origen en el néctar que las abejas recogen de las flores, su composición final depende de varios factores como el tipo de flor y el clima, entre otras cosas.

La miel natural es más que un edulcorante. Se trata de un alimento con buenas propiedades y compuesto mayoritariamente por un 38 % de fructosa y un 31 % de glucosa, dos azúcares naturales; entre un 17 % y un 20 % de agua, según el tipo de miel; y otros azúcares como la maltosa y la sacarosa, aunque en menor proporción.

Además de los azúcares, la miel también contiene:

  • Antioxidantes naturales que ayudan a combatir el estrés oxidativo en el cuerpo.
  • Vitaminas del grupo B, como B2, B3, B5 y B6.
  • Minerales como el calcio, magnesio, potasio, hierro y zinc, aunque en pequeñas cantidades.
  • Enzimas activas que las abejas agregan al néctar y que tienen propiedades antibacterianas.

Miel natural vs miel industrial

Es importante diferenciar entre los tipos de miel que hay. La miel natural y la miel industrial no tienen la misma composición. En muchos supermercados la miel no es siempre pura, algunas mieles incluyen entre sus componentes jarabe de glucosa o de maíz, lo que puede aumentar su índice glucémico. En cambio, la miel natural conserva sus propiedades antioxidantes, sus enzimas y propiedades beneficiosas.

¿Cuál es el índice glucémico de la miel?

El índice glucémico (IG) mide la rapidez con la que un alimento eleva la glucosa en sangre. La miel tiene un IG que puede variar entre 50 y 70, dependiendo de su procedencia y de cómo haya sido procesada. En contraposición, otros edulcorantes como el azúcar refinado tiene un IG de alrededor de 65 y otros como la glucosa pura puede alcanzar un IG de 100.

Sin embargo, cabe aclarar que no todas las mieles afectan igual a la glucemia. Existen mieles crudas que pueden tener un índice más bajo dependiendo de si contiene mayor proporción de fructosa o de glucosa, ya que este equilibrio influye en su índice glucémico. Saber esto es clave para entender si es recomendable o no que una persona con niveles de azúcar en sangre altos consuma miel.

¿Puede comer miel una persona con diabetes?

Por ello se puede decir que, en términos generales, las personas diabéticas pueden consumir miel. Aún así no hay que olvidar que aunque la miel es un alimento natural, no deja de ser un tipo de azúcar. Por eso para alguien con diabetes puede ser motivo de preocupación.

Algunos estudios señalan que, en cantidades pequeñas, la miel puede tener menos impacto glucémico que el azúcar refinado. Sin embargo, endocrinos y nutricionistas indican que su consumo debe hacerse en dosis controladas; acompañada de alimentos ricos en fibra para ralentizar la absorción del azúcar; y siempre bajo supervisión médica.