El plazo para presentar la Declaración de la Renta de este año se extiende hasta el 30 de junio. Como sucede desde hace años, el límite fiscal para no estar obligado a presentar la declaración, si solo se tiene un pagador, es de 22.000 euros brutos al año. En el caso de más de un pagador, el límite son 15.876 euros brutos anuales, siempre que la suma percibida del segundo y restantes pagadores no supere los 1.500 euros.
Aunque pueda parecer una ventaja no presentar la Declaración cuando no existe obligación, en algunos casos puede salir caro. El Ministerio de Hacienda anunció el pasado febrero que había ampliado la deducción en el IRPF para las rentas bajas desde los 340 euros del año pasado hasta los 591 euros actuales. Además, extendió la medida a un rango mayor de beneficiados. Si en 2025 solo se podían beneficiar los trabajadores que cobraban el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), este año se ha ampliado a los trabajadores que perciban hasta 20.000 euros brutos anuales, lo que equivale a, aproximadamente, unos 1.100-1.200 euros mensuales netos en 14 pagas.
Es decir, los contribuyentes con ingresos por debajo del umbral de 20.000 euros y que, por tanto, no están obligados a presentar la Declaración, pueden perder dinero si no la hacen. Hacienda podría haber aplicado retenciones a lo largo del año en los ingresos de estos trabajadores. Y, solo si se presenta la Declaración y se aplica esta deducción, podrán ser devueltas estas retenciones.
El salario más frecuente
No se trata de un detalle menor. El Salario Mínimo Interprofesional se ha ido consolidando como el salario más frecuente entre los españoles a medida que el Gobierno lo ha ido incrementando, lo que ha ampliado el número de contribuyentes potencialmente afectados por esta situación.
En 2017, el SMI se situaba en los 736 euros brutos y, en 2026, escaló hasta los 1.221 euros mensuales brutos en catorce pagas, una revalorización del 66% desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa. Unas subidas que han reconfigurado progresivamente la estructura de los salarios en España.
De acuerdo con la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), la proporción de trabajadores que perciben el 125% del Salario Mínimo Interprofesional ha pasado del 7,9% de los asalariados en 2018 al 16,6% en 2019 y ha seguido aumentando de forma sostenida hasta alcanzar al 22,8% en 2023, último ejercicio con datos disponibles. De esta forma, tomando de referencia este último dato, esto significa que en 2026, el 22,8% de los trabajadores perciben una nómina en el entorno del 110% del salario mínimo, ya que cada vez más trabajadores se han ido concentrando en el entorno de los 1.221 y los 1.350 euros mensuales.
Esta concentración creciente de trabajadores en torno al salario mínimo —y en tramos próximos donde no existe obligación de declarar— hace que cada vez más contribuyentes puedan estar dejando dinero sobre la mesa. En este sentido, Ana Piqueras, experta fiscal de TaxDown, recomienda en declaraciones a El Independiente que, aunque no exista la obligación, se revise: "Puedes no tener obligación, pero que te sea favorable hacerla porque el resultado salga a tu favor".
Errores más comunes
Asimismo, desde TaxDown advierten de que, más allá de la obligación de declarar, existen errores recurrentes que pueden tener un impacto directo en el bolsillo del contribuyente. El más habitual es aceptar el borrador sin revisarlo, confiando en que Hacienda lo tiene todo correcto. El borrador puede contener datos desactualizados o información incompleta: un cambio de domicilio, una situación familiar que no se ha actualizado o rendimientos de capital que no aparecen son algunos de los fallos más habituales. "Confirmar sin revisar puede suponer perder deducciones a las que se tiene derecho o, peor aún, declarar datos incorrectos que generen una sanción que puede ir del 50% al 150% de la deuda", señalan desde TaxDown.
También es frecuente no declarar todos los ingresos. Muchos contribuyentes creen que solo deben incluir las nóminas, pero también deben declarar rendimientos bancarios, prestaciones por desempleo, retribuciones en especie, rescate de planes de pensiones, premios, ayudas públicas o ingresos por alquiler, entre otros. No hacerlo podría suponer tener que realizar una liquidación complementaria o incluso una sanción económica.
Otro de los fallos más relevantes es que el 77% de los contribuyentes desconoce las deducciones autonómicas que puede aplicar en su declaración, lo que se "traduce en que cada año los españoles dejan de ahorrarse miles de millones de euros de forma colectiva", según explica TaxDown. Y por último, a estos errores se suma no valorar la opción de tributación conjunta, una decisión que en determinados casos —como en unidades familiares con un único perceptor de ingresos o con grandes diferencias salariales— puede reducir de forma significativa la factura fiscal y mejorar el resultado de la declaración.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado