Antonio López-Istúriz (Pamplona, 1970) celebrará este viernes su 52 cumpleaños en Sevilla, adonde se desplazará para asistir al congreso que entronizará a Alberto Núñez Feijóo como líder nacional del PP. La última vez que acudió a la capital hispalense fue a finales de septiembre, con motivo de la celebración de la convención nacional en la que él intervino moderando un encuentro en el que se debatió acerca de los retos de la seguridad y la defensa. «Ya entonces hablamos de la necesidad, para España y para Europa, de vigilar su flanco Sur y de tener las mejores relaciones con los países del Mediterráneo», recuerda López-Istúriz, eurodiputado y secretario general del Partido Popular Europeo (PPE) desde hace dos décadas.

Han cambiado muchas cosas desde entonces. Pablo Casado está a punto de entregar el relevo a Núñez Feijóo tras una traumática crisis interna y Vladimir Putin ha invadido Ucrania, algo difícilmente imaginable hace sólo unos meses. En conversación telefónica con El Independiente, López-Istúriz analiza la respuesta de la Unión Europa a la guerra provocada por el Kremlin, las consecuencias económicas que ha desatado el conflicto y cómo el Gobierno de Pedro Sánchez está gestionando esta crisis.

Pregunta.-¿Ha hecho la Unión Europea todo lo que está en sus manos para cercar a Vladimir Putin?
Respuesta.-Es una buena pregunta. Yo tengo la duda de si, tras la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, hicimos lo suficiente para apoyar la incipiente democracia en Rusia. No sólo Europa, el mundo occidental. ¿Por qué esa reflexión? Porque es fundamental que apoyemos a la oposición democrática en Rusia para desbancar a Putin. Yo creo que no estuvimos a la altura de las circunstancias de un país que durante toda su historia no había vivido ni un minuto democrático y que aspiraba a ello. Se produjo una enorme corrupción, surgieron los populismos y apareció Putin como salvador de la patria. Ésta es una lección que todos tenemos que aprender. Una Rusia democrática podría tener una magnífica relación con la Unión Europea.

P.-Permítame que le insista por el presente. ¿Se ha hecho todo lo posible tras la invasión de Ucrania para frenar a Putin o la respuesta, en su opinión, tendría que haber sido más contundente?
R.-Yo creo que por ahora la respuesta ha sido contundente, unitaria y efectiva. Se está empezando a sentir en Rusia, los oligarcas… Ya empieza a haber grandes dudas sobre esta guerra provocada, como están confirmando los servicios de Inteligencia. Tenemos que seguir por la línea en la que estamos. Si sigue martirizando al pueblo ucraniano habrá que seguir aumentando las sanciones.

Sánchez no puede ir al Congreso con todo hecho y pensando que todo el mundo le va a decir ‘amén»

P.-¿Cómo se le pone el cascabel al gas ruso, con cuyas ventas a Occidente se está financiando la guerra?
R.-Se ha demostrado que ha habido un error estratégico, no por parte de la UE sino de países europeos. Me refiero a la distribución energética. Había poco coordinación. Faltaban las conexiones entre España y Francia por el bloqueo constante de los franceses, los alemanes de repente renuncian a la energía nuclear y pasan a depender del gas ruso… Ahora lo que hay que hacer es reconstruir y crear una estrategia energética. Y en ello están las instituciones europeas. 

P.-¿Cuál es la gran lección que debe aprender la UE de la situación que se está viviendo?
R.-Que unidos vamos a algún sitio y separados en materia energética, de defensa o de agricultura no vamos a ningún lado. Ya la lección la tenemos muy asimilada todos los europeos. Unidos podemos vencer. Ante los grandes retos no se puede actuar de otra manera.

P.-¿Hay verdaderamente una mínima posibilidad de que Rusia acepte el alto el fuego o cree que Putin sólo busca un reposicionamiento de su Ejército por la resistencia que ha encontrado para avanzar en Ucrania?
R.-Sabemos que lo de Ucrania surge porque Putin estaba en números rojos en cuanto a popularidad. Así es como reaccionan los regímenes autoritarios frente a la posibilidad de perder el poder. El problema es que no veo que haya alcanzado ninguno de los objetivos que se propuso para recuperar el liderazgo perdido dentro de la sociedad rusa. Es todo lo contrario. Los reveses que está sufriendo en el frente ucraniano me llevan a ser muy cauto con la posibilidad que me plantea. Tengo enormes ganas de que esto acabe y se llegue a un acuerdo, pero el Kremlin no tiene nada que presentar ante la sociedad rusa. Quiero recordar que lo que pasó en Afganistán en los años 80 provocó al final la caída del sistema soviético. Putin se enfrenta a lo mismo. Desgraciadamente, no veo en este momento posibilidades de que Putin pueda aceptar una paz tal como está el tablero y ante la increíble e inesperada resistencia ucrania. La Inteligencia norteamericana le daba 96 horas a Kiev para resistir un embate ruso y vamos ya camino de un mes y medio.

P.-Zelenski ya ha renunciado a que Ucrania entre en la OTAN pero difícilmente aceptará la soberanía rusa de Crimea y la independencia de la región de Donbás, las otras exigencias rusas. ¿No le parece?
R.-Es que Putin no puede ceder ahí, porque ha sido la excusa -como Hitler con los Sudetes- para poder llevar a cabo las acciones de invasión. No hay genocidio, ni persecución de rusos. Es todo propaganda inventada, fake news… Es difícil que pueda renunciar tanto a Crimea como al Donbás.

P.-El paquete de medidas que ha aprobado esta semana el Consejo de Ministros, ¿es suficiente para corregir la situación económica que se vive en España por la guerra y el encarecimiento de la energía?
R.-Si a los dos días la inflación se ha disparado, tenemos claro que los datos que maneja el Gobierno no son realistas. Una vez más se demuestra que las medidas son insuficientes e incorrectas. Se niega a asumir las reformas absolutamente necesarias para poder sacar a España de esta crisis económica que atribuye a la guerra de Ucrania, cuando lleva dos o tres años sucediendo. El PP de Mariano Rajoy había saneado las cuentas con un gran sacrificio. También pasó con Aznar. Desgraciadamente vamos a por la tercera. Mi esperanza es que Alberto Núñez Feijóo, cuando sea presidente del PP y haya elecciones en 2023, le dé una vuelta a esta España. Esta situación empieza a ser insostenible.

Alemania le ha permitido un titular a Sánchez, pero lo va a rebajar al máximo para que no todos tengan su excepción»

P.-Feijóo se ha quejado de que Pedro Sánchez no ha bajado impuestos, como se comprometió en la conferencia de presidentes de La Palma. ¿Debe apoyar el PP la convalidación de este decreto-ley?
R.-Si el presidente del Gobierno miente en el margen de una semana, ¿cómo podemos suscribirlo? En temas internacionales jamás se ha producido una llamada. Antes había fluidez de comunicaciones con el jefe de la oposición. Eso no ocurre actualmente. El presidente del Gobierno no llama nunca y encima, cuando hace los anuncios, al cabo de una semana cambia radicalmente. Y miente con total desparpajo. Pone en una situación muy difícil a Alberto Núñez Feijóo, que está lanzando unos mensajes correctísimos para ayudar a solucionar la crisis de este país. Pero, claro, cómo puedes actuar cuando te están mintiendo constantemente. Difícil situación.

P.-¿Se equivocó Pablo Casado por su cerrazón a la hora de negociar con el Gobierno acuerdos de Estado? La no renovación del CGPJ, por ejemplo…
R.-No ha habido cerrazón. A Pablo Casado le pasó lo mismo que le puede pasar al próximo presidente del PP. Es que el presidente del Gobierno se niega a compartir información para alcanzar pactos de Estado. En vez de eso acude al Congreso con el real decreto y espera la colaboración de todos. Lo hemos visto con la cuestión de Marruecos. No había llamado a nadie y nadie sabía nada. Y ahora va al Congreso y pide unidad nacional. ¿Es una broma o qué? No te puedes presentar en el Parlamento con todo hecho y pensar que todo el mundo va a decir ‘amén’. ¿Qué tipo de régimen es éste? Así no se pueden alcanzar consensos. En la última comparecencia parlamentaria, todos los partidos de la oposición han estado en contra de lo que presentaba el señor Sánchez. Ha conseguido unir a Vox, a Podemos, al PP, a los nacionalistas…

P.-A su juicio, ¿cuál debe ser la estrategia que debería seguir Núñez Feijóo con Pedro Sánchez una vez sea proclamado presidente?
R.-Yo no puedo hablar por él. Imagino que estará decidiendo cuál debe ser la estrategia y su estilo de oposición. Son decisiones cruciales porque nos van a llevar a un gobierno del PP en 2023, heredando una situación económica muy grave y de desprestigio internacional evidentísimo. Esos dos frentes hay que canalizarlos muy bien y estoy convencido de que Alberto Núñez Feijóo va a poner mucho énfasis en estas cuestiones.

P.- ¿Cuándo se notará en el recibo de la luz la bajada en los precios de la energía en virtud de la excepción ibérica que ha negociado España con la Unión Europea?
R.-Complicado lo veo. Quienes seguimos la prensa alemana empezamos a intuir que Alemania ha cedido algo en ese Consejo de cara a la galería, pero en el complicado sistema europeo se van a encargar de rebajar mucho esta iniciativa. Alemania no va a facilitar esta supuesta victoria en el pasado Consejo. Los que conocemos bien los apartaderos europeos sabemos que no es tal. No lo van a permitir. Significaría que luego habría la excepción de los griegos, la excepción balcánica… Lo van a rebajar al máximo para que no todo el mundo tenga su excepción. Le han permitido unos titulares de un día pero, a mi juicio, no creo que eso llegue a buen puerto.

No veo opciones de que Putin pueda aceptar la paz; no tiene nada que presentar a la sociedad rusa»

P.-¿Cómo se rebajaría entonces el precio de la luz?
R.-Ya sabe el señor Sánchez lo que tiene que hacer y lo que se niega a hacer: bajar impuestos y fomentar la economía. Eso es lo que habría que hacer en estos momentos críticos. Pero, claro, yo entiendo que necesita muchos millones para mantener a los 67.000 asesores que tiene en Moncloa…

P.-España no conocía una inflación del 10 % desde mediados de la década de los años 80. ¿Hay motivos para pensar que con las medidas que se están tomando se controlará el incremento desbocado de los precios?
R.-En un país con una economía saneada, esas medidas podrían ser adecuadas. Pero España ya tenía inflación antes de que empezara la guerra. La inflación no está provocada por la invasión rusa; éste es un mensaje que hay que repetir constantemente ante los engaños y las fake news del señor Sánchez. Viene de antes y no se hizo nada. Las medidas que se están tomando no son suficientes para paliar este mal. Otros países europeos están aplicando medidas porque la inflación aparece ahora a raíz de la guerra, pero no es el caso de España.

P.-¿Cómo se ha visto en Bruselas el paro de los transportistas españoles?
R.-Pues con entendimiento debido a que en Bruselas se conoce la situación económica española. Se entiende que haya estas reacciones populares frente a la falta de medidas. La economía española es la peor de la UE, por detrás de Grecia y de países que fueron rescatados hace diez años. Irlanda, Chipre… Esto no escapa a nadie en Bruselas. No son tontos.

P.- El Gobierno presume de su gestión de los fondos europeos. ¿En Bruselas se ve igual?
R.-Yo quiero esperar un tiempo a ver cómo se van aplicando. Lo que ha habido hasta ahora han sido planes, una lista de deseos. ¿Cómo se va a aplicar eso? Numerosas son las pequeñas y medianas empresas que están absolutamente alarmadas por la falta de información y porque no les está llegando el dinero prometido. Hay en este momento un cierto caos organizativo en torno a los fondos. Y se entiende. Mientras en Grecia y Francia ponían a Premios Nobel a crear los programas de aplicación de estos fondos, en España se ponía al señor Iván Redondo. Comprobaremos, conforme pasen los semestres y se emitan los informes fiscalizados por el Parlamento europeo, qué ha pasado con estos fondos en España. Que no intente el señor Sánchez escaparse a algún puesto europeo para librarse luego de lo que venga.

La respuesta contra Putin ha sido unitaria, contundente y efectiva; tenemos que seguir por esta misma línea»

P.-¿A qué se refiere concretamente?
R.-Siempre hay rumores de que busca algún puesto europeo. El señor Sánchez, el señor Antonio Costa de Portugal… No hay que escapar de la realidad que crean.

P.-En España nos hemos enterado del cambio de posición sobre el Sáhara por Marruecos. ¿Se revertirá ese posicionamiento si Feijóo llega a La Moncloa?
R.-Él irá detallando la estrategia. Indudablemente lo estará pergeñando y lo estará pensando, pero es pronto para hablar de eso. Insisto, es difícil trabajar si el Gobierno no te proporciona la información. Lo que yo me pregunto es dónde está el beneficio para España de esta cesión que rompe seis décadas de diplomacia de distintos gobiernos. ¿Puede explicar cuál es el resorte oculto que se nos escapa a todos? Porque encima nos crea una situación insoportable con Argelia, que casualmente es la que nos provee el gas y eso hace que los precios no sean mucho más altos de lo que son.

P.-¿Y cuál es su respuesta?
R.-No tengo ni idea. Por mucho que he buscado, y tengo mucha experiencia en política internacional, se me escapa en este momento cuál es el beneficio. Nadie lo sabe, ni siquiera lo ha explicado en sede parlamentaria. Podemos hacer conjeturas, pero eso no nos lleva a ninguna situación beneficiosa para España.

P.-¿El acuerdo con Marruecos blinda la españolidad de Ceuta y Melilla?
R.-Ahí quería llegar yo. ¿Qué garantías hay sobre ese particular? Yo no veo ninguna. No he visto ningún compromiso más allá de una carta filtrada desde Marruecos para gran sonrojo de la diplomacia española. ¿Ahora nos tenemos que enterar de este tipo de noticias por otros países? Tiene que ser una prioridad absoluta para cualquier gobierno del PP en el futuro retomar una agenda internacional ambiciosa. Estábamos a punto de ser la cuarta potencia dentro de la Unión Europea y ahora somos la cola en economía y política internacional.