Los socialistas lo veían venir. Creían que era más que probable que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama llegara a imputar a las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero. Y sucedió. Ocurrió este jueves. El magistrado decide investigar a ambas y también a la secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar. Esta vez, no se sintió conmoción en el partido, porque se asumía que era el paso natural dentro de una instrucción que consideran "garantista" y cautelosa.
Apenas 24 horas de que Zapatero declarase en la Audiencia, Calama avanzó en la investigación. En un nuevo auto, imputó a Laura y Alba Rodríguez Espinosa, administradoras de la mercantil Whathefav, y también a Gertrudis Alcázar, en los tres casos sin precisar el delito que se les atribuye y sin fijar todavía el día de su comparecencia judicial. El magistrado entiende que la operativa de la empresa de las hijas del expresidente "aparece vinculada indiciariamente" a la trama investigada y, dado que ellas son las administradoras formales de Whathefav, procede su citación como investigadas. Las pesquisas, escribe Calama, apuntan a esa sociedad un "papel instrumental en la canalización, ocultación o facilitación de operaciones relevantes" para los hechos que se indagan en este caso Plus Ultra.
El juez recuerda, en su auto de imputación del exmandatario socialista, el del 19 de mayo, que del análisis de las diligencias practicadas se desprenden "indicios sólidos, plurales y convergentes" de que Whathefav "constituye un elemento finalista y funcional" de la supuesta red. La documentación intervenida, los correos electrónicos analizados y los flujos de dinero detectados permiten afirmar, describió Calama, que la mercantil "no desarrolla una actividad empresarial ordinaria, sino que actúa como vehículo instrumental para la generación de facturación ad hoc, la redistribución de fondos y la dotación de cobertura formal a operaciones económicas vinculadas al entramado".
El juez entiende que Whathefav, la empresa de las hijas de Zapatero, no es una mercantil ordinaria, sino que actúa como "vehículo instrumental" en la supuesta red societaria delictiva
Whathefav recibió 239.755 euros de Análisis Relevante, la compañía de consultoría propiedad de Julio Martínez Martínez, Julito, amigo de Zapatero. Y también ingresó 561.440 euros de Inteligencia Prospectiva, una empresa sin apenas actividad ligada a los hermanos venezolanos Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón. Zapatero explicó ante el juez, como ya había hecho en la comisión Koldo del Senado, que propuso a su amigo Julio Martínez que la agencia de sus hijas prestara una "colaboración formal" con Análisis Relevante. "Sí, he apoyado a mis hijas [...]. Trabajan bien, tienen trabajadores y le quiero subrayar que por ser quienes son nunca han concursado a una administración pública, podían haberlo hecho, nunca han tenido un contrato con una administración pública, podían haberlo hecho", defendió.
Calama considera que el hecho de que Laura y Alba sean administradoras de una sociedad las coloca en el "círculo de personas potencialmente afectadas por la imputación", ya que ejercen la representación orgánica de la empresa y son responsables de su dirección jurídica. Esgrime el juez que la citación en calidad de investigado "no exige la existencia de un cuadro probatorio cerrado ni la acreditación plena del elemento subjetivo del delito". Indica simplemente que hay "indicios racionales de participación" en ese presunto delito. Y quienes ostentan la representación formal de una estructura societaria son, a su vez, responsables de su actuación y de las decisiones que se adopten.
Para Calama, llamar como imputadas a Laura y Alba es una decisión "necesaria para preservar sus derechos fundamentales" y para evitar el "riesgo" de citarlas como testigos y que luego las pesquisas las apunten más directamente
Para el magistrado, llamar como imputadas a las hijas de Zapatero "constituye la única vía compatible con las garantías constitucionales" que recoge el artículo 24 de la Constitución. Que declarasen como testigos las protegería menos, avisa. Sería "incompatible con su posición procesal potencialmente afectada", porque les impondría el deber de decir verdad y la prohibición de reservarse información, "comprometiendo de forma irreversible su derecho a no declarar contra sí mismas y a no confesarse culpables". Es decir, que citarlas como imputadas es una decisión "necesaria para preservar sus derechos fundamentales" y para "garantizar la validez de las diligencias". Si declarasen como testigos, remata, sería un "riesgo", porque en el curso de la investigación se les podrían atribuir delitos como partícipes o responsables.
En el caso de Gertrudis Alcázar, Calama se detiene menos y se limita a reflejar lo que ya decía en su auto de 19 de mayo, que jugaba un "papel operativo esencial dentro de una red organizada orientada al ejercicio ilícito de influencias". La secretaria es considerada por el magistrado, por tanto, como una "pieza" clave que desarrolla su actividad desde la oficina del expresidente en Ferraz, 35 —despacho que fue registrado ese día—, y que gestiona su correo oficial, lo que la convierte en un "nodo central de comunicación y gestión documental". Con la mano derecha de Julio Martínez, Cristóbal Cano, habría desempeñado "funciones de coordinación, elaboración y cobertura formal de la documentación que sustenta las actuaciones de la red —también denominada Finance Boutique—, recibiendo instrucciones directas para articular la apariencia documental de los pagos recibidos y emitidos por el entramado societario".
"Es un palo" para el expresidente
Distintos dirigentes del PSOE consultados relataban este jueves que no les había cogido por sorpresa la imputación de las hijas de Zapatero y de su secretaria, que habían pedido tanto la Fiscalía Anticorrupción como las acusaciones populares. "Se daba por descontada. No podía sorprender a nadie, aunque lógicamente para él es un palo", indicaba una integrante de la cúpula federal de Pedro Sánchez. Para otro miembro de la dirección, también era el paso natural, precisamente para proteger a las hermanas Rodríguez Espinosa, para que no quede afectado su derecho a la defensa.
El juez necesita escuchar a las hijas de Zapatero. Normal. Citarlas como testigos habría sido mucho peor. Como imputadas tienen más derechos", subrayan en el cuartel general de Ferraz
"No nos sorprende, efectivamente. El juez necesita escuchar a las hijas de Zapatero. Normal. Citarlas como testigos habría sido mucho peor. Como imputadas tienen más derechos, como por ejemplo no contestar a las partes. Calama actúa de forma garantista, totalmente. Lo que pasa es que se ha pervertido la figura del investigado", verbalizan desde la sala de máquinas de Ferraz. En el partido, varios responsables de la ejecutiva aprecian el comportamiento del magistrado, y su decisión de llamar como imputadas a Laura y Alba solo después de haber oído a su padre. No antes.
En el cuartel general socialista entienden que la citación de las dos hermanas "no tiene por qué complicar la situación procesal de Zapatero". Piden tiempo, "confianza", porque estaba claro, dicen, que el juez no iba a levantar la imputación del expresidente tras su primera declaración. "Eso no iba a pasar. Pero no le ha aplicado medidas cautelares. Es lo que podría haberle impuesto y no lo ha hecho", añaden. Para Ferraz, es muy relevante que Calama desoyera la petición de la Fiscalía (y de las acusaciones populares de PP y Ciudadanos) de retirar el pasaporte (incluido el diplomático) al exlíder socialista, de prohibirle salir de España y de hacerle comparecer en el juzgado cada 15 días.
En la cúpula conceden importancia al hecho de que el juez no ordenara cautelares contra Zapatero tras su declaración. Pero saben que es "pronto" para que se despeje su futuro procesal
El magistrado, en efecto, no ordenó cautelares, pero sí dejó por escrito en su auto del miércoles que no le convencieron los argumentos de Zapatero, que su declaración "no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad" que pesaban sobre él. En el equipo de Sánchez asumen que "aún es pronto" para que se despeje su futuro procesal, "demasiado pronto". A esta causa, añaden, le queda mucho recorrido, así que "calma".
Apoyo enfático y sin fisuras
Consciente de que la investigación será larga en el tiempo y de que entre los cuadros socialistas se observaba ya cierta decepción y descreimiento hacia Zapatero, el presidente buscó el cierre de filas. Lo hizo desde Bruselas, a su llegada al Consejo Europeo, en unas declaraciones a los medios en las que sobre todo quiso enfatizar el apoyo de todo el PSOE hacia una figura hasta ahora icónica y reverenciada como el expresidente.
Sánchez revela que ha estado en contacto estos días con el expresidente y le trasladó su "ánimo" y su total "confianza". "Tiene todo el apoyo y el respaldo por parte del PSOE", rubrica con firmeza
Sánchez prestó todo el respaldo al comunicado lanzado por Zapatero tras su declaración judicial: en él "proclamó su inocencia", "pidió confianza" y "manifestó el respeto a la acción de la Justicia". "Y yo quiero decirles, lógicamente como presidente del Gobierno de España, pero también como secretario general del PSOE, que esa inocencia, esa confianza y ese respeto ante la Justicia por supuesto cuenta con el respaldo, la empatía y el apoyo de la organización que dirijo, que es el PSOE", señaló.
Fue muy significativo que revelara que sí ha estado en contacto con el expresidente desde que estalló el caso. Le trasladó su "ánimo personal" y su "confianza en su inocencia". "He hablado con él, está tranquilo y, desde luego, tiene todo el apoyo y el respaldo por parte del Partido Socialista Obrero Español", indicó. De nuevo, un apoyo sin fisuras. Absoluto.
Pero Sánchez quiso hacer extensivo ese calor a las hijas de Zapatero, sabedor de que este obviamente sufre por ellas. A las dos hermanas y a la familia del expresidente les trasladó "toda" su "empatía y solidaridad". "Esperemos que efectivamente todo se pueda aclarar y que en efecto se pueda proclamar lo que él defiende y es su inocencia". "Respetar el Estado de derecho" se traduce, para el presidente, no solo en "respetar la acción de la Justicia", sino también respetar "el derecho a la presunción de inocencia". De Zapatero, de sus hijas y "de algunas trabajadoras que pertenecen al PSOE y que, desgraciadamente también están inmersas en esta causa judicial". Obviamente, en ese punto Sánchez estaba aludiendo a Gertru Alcázar, secretaria del exmandatario socialista desde hace años y militante del partido.
También muestra su "empatía y solidaridad" hacia las hermanas Rodríguez Espinosa y hacia Gertru Alcázar. El líder socialista llama así a los suyos a que aprieten filas sin fisuras con el exmandatario
El mensaje es obvio, que nadie se despiste. Que cuadros y bases sostengan a Zapatero, que lo apoyen como él apoyó al partido en momentos de oscuridad y depresión, como ocurrió hace tres años, cuando levantó el ánimo de las filas socialistas antes de la campaña de las generales en las que pintaban bastos. No es momento de derrumbarse, vino a deslizar el presidente, sino de mostrar orgullo y apoyo hacia un referente del partido y de empatizar con su entorno más cercano, sus hijas y su secretaria, ahora investigadas en el caso Plus Ultra.
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