El coordinador federal de IU ha puesto en marcha la estrategia para la liquidación de la coalición de izquierdas como partido político. Junto a su gran valedor, Antonio Maíllo, coordinador general en Andalucía, ha lanzado una hoja de ruta en el Partido Comunista de Andalucía (CPA), la federación más importante del PCE, para sustituir a IU como «sujeto activo» en la confluencia con Podemos y limitar IU a un movimiento social.

Con ese proyecto político, Garzón y Maíllo lanzaron la candidatura de uno de los miembros de la Ejecutiva federal de IU, Ernesto Alba, en el primer congreso del Partido Comunista de Andalucía (PCA) en el que se produce una competición por la Secretaría General.

Con el 62% de los votos frente al 38% logrado por el diputado sevillano Miguel Ángel Bustamante, el congreso del PCA ha aprobado este domingo la hoja de ruta para «superar» a IU y buscar una nueva «herramienta electoral» a modo de las candidaturas de unidad popular que han logrado alcaldías identificadas con la marca Podemos en ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza o Cádiz.

Garzón, Maíllo y Teresa Rodríguez dan la experiencia de IU por superada

Este proyecto político es similar al de la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, que aspira a crear una gran «marea andaluza» con la que hacer frente al todopoderoso PSOE-A, que lleva 40 años gobernando la comunidad. Por ese motivo, Rodríguez también ha iniciado una senda para ganar autonomía respecto al aparato estatal y poder marcar su propia política de alianzas en la región.

La debilidad electoral de IU ha llevado a los tres -Garzón, Maíllo y Teresa Rodríguez, de la corriente Anticapitalistas- al convencimiento de que IU es una experiencia superada, como demuestra el propio éxito de Podemos, y a buscar nuevas fórmulas de colaboración.

Este proyecto no se limita a la comunidad andaluza y también responde a la crisis interna que vive IU a nivel federal desde que Garzón tomó el control para confluir con Podemos. En las elecciones del 26-J, bajo el paraguas de Unidos Podemos, IU no logró mejorar su marca de dos diputados. Además, en este año de legislatura ha perdido mucho peso político y visibilidad.

Garzón intenta fortalecer su papel dentro de Unidos Podemos

Durante la guerra entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón por el control de Podemos, antes de Vistalegre 2, Garzón fue una pieza de especial interés para el secretario general, que lo atrajo a su sector con promesas de autonomía, protagonismo y opciones en el proceso sucesorio. No obstante, el auge de Irene Montero, que ya se ha hecho con el control de todo el trabajo parlamentario, está dejando a Garzón en muy segundo plano y sin posibilidad de aspirar al liderazgo interno.

Consciente de esa situación, Garzón también ha optado por fortalecer su papel en Unidos Podemos a través del Partido Comunista. La vieja guardia de IU le reprocha la pérdida de peso político de la organización dentro de la confluencia con Podemos. Esa contestación procede fundamentalmente de algunos sectores del PCE, corazón de IU, y ofrece la coartada necesaria para liquidar a la coalición de izquierdas y que, en el futuro, cada uno de sus miembros negocie sus condiciones de participación en una confluencia mayor, con Podemos como eje central en función de su peso específico.

«Izquierda Unida es un movimiento político y social, compuesto por organizaciones, partidos políticos, colectivos y personas que apuestan por participar en una organización plural y participativa, que apuesta por cambiar el modelo de sistema capitalista hacia un modelo socialista», reza la web de la coalición, formada por el PCE, la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE), Izquierda Abierta, Izquierda Republicana, Redes, Colectivos de Unidad de los Trabajadores (CUT-BAI), Especialistas de la Región de Murcia, Izquierda Socialista Andaluza e Iniciativa por el Hierro.

El PCE, «sujeto activo» en la confluencia

El proyecto de Ernesto Alba aboga por desnaturalizar a IU como partido político incluso quitando el pago de cuotas, que sería opcional, para reducirla a un movimiento social. El Partido Comunista ocuparía ahora ese papel. «El XII Congreso del PCA ha aprobado su apuesta por un fortalecimiento de su papel como partido en el trabajo en los conflictos sociales y laborales. Una acción que debe ser simultánea al proceso de superación de Izquierda Unida en Andalucía como partido para devolverle su origen como movimiento político y social», explica el PCA.

«Este fortalecimiento y reactivación del PCA se desarrollará a través de su trabajo de confluencia en IU e irá acompañado de un proceso de superación de ésta. Los comunistas consideran que debe ser un proceso natural de creación de un nuevo espacio que recoja la IU actualmente existente y vaya más allá», reza un comunicado.

«Para la puesta en marcha de este nuevo espacio, el PCA hace un llamamiento a otras organizaciones políticas y sociales que apuestan igualmente por la ruptura democrática e impugnatoria del sistema capitalista que machaca a las clases populares. El fortalecimiento organizativo y político del PCA deberá tener un correlato con la reivindicación de recursos financieros que le permitan desarrollar esa acción, a través de protocolos con IU y en los espacios de confluencia que se construyan. El Partido participará, con IU, como sujeto activo en los espacios de confluencia», asegura.