Corrupción política versus corrupción moral. Gürtel frente a Venezuela. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cuestionado el carácter democrático de Podemos después de que Pablo Iglesias haya vuelto a recitar en el Congreso los casos de corrupción que afectan al partido del Gobierno.

El líder de Podemos ha relatado la cuantificación económica de los casos de corrupción del PP que realizan los medios de comunicación para preguntar al jefe del Ejecutivo si existe una suma total de esos costes. «¿Cuánto cuesta a los españoles la corrupción de su partido?», ha preguntado Iglesias, cifrando en 23,5 millones de euros el dinero desviado a paraísos fiscales por la trama Lezo; en 863 millones la Gürtel y 500 millones la Púnica. «Equivalen al ingreso hospitalario de un millón de personas, a la compra de cien aparatos de mamografías y a 63 becas de residencia», ha ido comparando.

Iglesias se ha anticipado a la respuesta de Rajoy, adivinando que le iba a reprochar la actitud de su partido sobre la deriva antidemocrática en Venezuela. Y además le ha aplaudido.

«Mi opinión sincera es que usted necesita para existir como partido que las cosas vayan mal. Lo suyo fue protestar y las ideas se lo dejaron a los demás. Cuando las cosas mejoran económicamente sufren y se enfadan», ha contestado Rajoy, que ha acusado a Podemos de «exagerar, magnificar y hablan todos los días» de la corrupción, no para combatirla, «para intentar pescar algún provecho político». «Se agarran al mantra de la corrupción como un clavo ardiendo», ha criticado.

Rajoy reprocha «todo tipo de corrupción» a todos los partidos

Por su parte, «el Gobierno está combatiendo todo tipo de corrupción y de todos los partidos, también del suyo», según Rajoy. Esa corrupción de Podemos es la que le lleva a «negarse a condenar siempre en esta Cámara la violación de derechos humanos en países amigos». En esta línea, Rajoy ha recordado la excarcelación del líder opositor venezolano Leopoldo López tras tres años de prisión para reprochar que dirigentes de Podemos lo tachen de «golpista». «La corrupción de los valores democráticos es la que ustedes practican porque a ustedes les han pagado y no son libres para defender posiciones», ha lamentado mientras Iglesias y su portavoz parlamentaria, Irene Montero, le aplaudían. Horas antes, durante la sesión del martes, Podemos y el PP fueron incapaces de consensuar una declaración institucional sobre la situación política en Venezuela.

La sesión de control al Gobierno ha comenzado este miércoles con un minuto de silencio en conmemoración del vigésimo aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA. «Un grito de silencio por la vida, la libertad y la democracia» en palabras de la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

Acto seguido, el PSOE  ha reprochado al jefe del Ejecutivo que no haya asumido ninguna responsabilidad política tras la reprobación del Congreso a dos de sus ministros: Rafael Catalá (Justicia) y Cristóbal Montoro (Hacienda). «No las comparto y no me obligan a tomar ninguna decisión como usted sabe perfectamente», ha respondido Rajoy a Margarita Robles, portavoz socialista.

Después de que Robles criticara la incorrecta aplicación de la Constitución, tras la anulación de la amnistía fiscal realizad por el Tribunal Constitucional, Rajoy se ha referido a la Carta Magna para recordar que el nombramiento de ministros junto a la disolución de las Cortes son práctiamente las únicas potestades de un presidente del Gobierno.

En este sentido, ha apelado al artículo 100 de la Constitución para recordar al PSOE que «no le corresponde» la formación del Gobierno, tras las críticas de Robles por su «arrogancia, autoritarismo y falta de respeto a la soberanía nacional que representa esta Cámara».