Vienen tiempos duros para el Gobierno y para el partido que lo sustenta. Esa es la alerta que han lanzado entre los suyos de cara al curso parlamentario que ha arrancado esta misma semana tras las vacaciones de Navidad. Grupo Parlamentario, presidentes y portavoces de comisión y asesores ministeriales han sido advertidos “de que Ciudadanos nos hará la vida imposible en el Congreso”. “Se acabaron los gestos”, dicen, para que el Ejecutivo no sufriera derrotas parlamentarias o no prosperaran interpelaciones o mociones consecuencia de interpelación, que aún sin consecuencias prácticas, ponían en apuros al partido en el Gobierno.

A juicio del Ejecutivo, el cambio de estrategia no está tanto motivado por el espectacular triunfo de Ciudadanos en una Comunidad, Cataluña, donde nunca había ganado en votos y escaños un partido no nacionalista y con unos sondeos al alza, sino por el horizonte electoral de mayo de 2019, día en que se dirimen los gobiernos de las Comunidades Autónomas de régimen común y de los ayuntamientos, así como los 59 eurodiputados que le corresponden ahora a España.

El ex secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, hoy director de gabinete de Mariano Rajoy, trató este asunto en una de sus últimas reuniones de los viernes con los asesores parlamentarios de los ministros, según ha confirmado a El Independiente uno de los asistentes. También, recientemente, la secretaria de Estado para la Comunicación, Carmen Martínez Castro, exhortó a los directores de comunicación de los distintos ministerios, a los que cita todos los lunes, que intensificaran las agendas de sus respectivos ministros para contrarrestar la estrategia de Albert Rivera contra el PP, focalizada especialmente en el Parlamento, tal y como se pudo comprobar este miércoles en la sesión de control al Gobierno.

La pregunta de Rivera sobre el FLA y el referéndum del 1-O generó un profundo malestar en el Gobierno

Los más llamativo de su pregunta a Rajoy es que trataba sobre la cuestión catalana, asunto en la que los dos partidos han ido de la mano hasta ahora. El debate en torno a si se han desviado partidas del FLA para financiar el referéndum del 1-O, junto con la advertencia de que, si se demuestra que fue así, “¿quién va dimitir de su Gobierno?”, generó un profundísimo malestar en los populares. Rajoy se arriesgó con su respuesta de que no se ha destinado “ni un solo euro” del FLA a pagar facturas de la consulta ilegal mientras su titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, admitía que le podían haber colado alguna partida “falsa” tanto a su departamento como a la intervención general de la Generalitat.

Pero lo grave del aviso de Rivera “es que pone la carga de la prueba no sobre quien se salta la ley, sino sobre quien ha puesto unos mecanismos de control y de intervención para que ello no pase”, afirmó el ministro indignado en los pasillos del Congreso.

¿Hasta donde puede llegar Ciudadanos? El Gobierno confía en que no hasta poner a Rajoy en la situación imposible de convocar elecciones. Es más, desde la formación naranja apuntan que el pacto presupuestario “está cerrado”, aunque recuerdan su exigencia, una y mil veces reiterada, de que el PP  debe forzar la salida de la senadora Pilar Barreiro, imputada por la Púnica y a la espera de que el Supremo, donde ya declaró, le levante o confirme dicha imputación.

Moncloa no cree que Rivera llegue a forzar la convocatoria de elecciones anticipadas

Rajoy intentó ayer rebajar el tono del enfrentamiento al negar tener “ningún desencuentro” con Rivera y asegurar estar “muy tranquilo” con el desarrollo de la legislatura donde los acuerdos pactados con Ciudadanos se están “cumpliendo razonablemente”. En el foro ABC, invitó a no ponerse “en el peor de los escenarios nunca”, y hasta quitó hierro a la hipótesis de ver frustrada su pretensión de sacar adelante las Cuentas del Estado para este año.

De momento no es sólo Ciudadanos quien bloquea los Presupuestos. Hasta que no haya gobierno en Cataluña salido de las urnas, el PNV no levantará la mano de un pacto que también tiene cerrado con el Gobierno, tras la implicación directa del propio Rajoy. El PNV “tiene muchas ganas de que se apruebe”, según fuentes parlamentarias populares, por lo compromisos de gasto en infraestructuras como la llamada “Y ferroviaria”. Si Rajoy consigue aprobar las Cuentas, lo más previsible es que la legislatura dure hasta el 2020, aunque se convierta en una auténtica agonía intentar sacar adelante cualquier iniciativa.

Plan de pensiones, MIR educativo y prisión permanente

Precisamente, el Consejo de Ministros aprobará este viernes un real decreto para permitir que los ciudadanos con planes de pensiones privados puedan recuperar todo o parte de lo ahorrado a partir de los 10 años de la aportación. El MIR educativo y la ampliación de delitos que pueden ser penados con la prisión permanente revisable forman parte de un amplio paquete legislativo que llevarán al Congreso. “Hay que perder el miedo a perder votaciones”, afirmó en un juego de palabras el pasado lunes Martínez Maillo. “Tendremos la mano tendida, pero no van a impedir que el Parlamento se pronuncie y que se retraten con el voto”, agregó uno de los dirigentes de Génova más duros con Ciudadanos.

La “opa hostil” contra el PP para captar concejales populares que quieran pasarse a sus filas o la inacción de Inés Arrimadas en Cataluña, son otros motivos de confrontación en una relación que pasa por su peor momento, todo ello sin olvidar que iniciativas como la reforma de la ley electoral que Ciudadanos negocia con Podemos no entran, ni de lejos, en los planes de los populares.