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El Juego de Tronos de Podemos amenaza la portavocía de Ramón Espinar en el Senado

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El Juego de Tronos de Podemos amenaza la portavocía de Ramón Espinar en el Senado
Pablo Iglesias y Ramón Espinar.

Pablo Iglesias y Ramón Espinar. EP

Resumen:

Las operaciones de reestructuración en Podemos de cara a las elecciones autonómicas de 2019 dejarán damnificados y uno de los más llamativos podría ser el secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, que ganó las primarias en noviembre de 2016 y que se ha visto desplazado por la vuelta a la primera línea de Íñigo Errejón como candidato de Podemos en la Comunidad de Madrid.

Tras el pacto posvistalegre entre Pablo Iglesias y Errejón para impulsar su candidatura madrileña, Espinar se vio obligado a renunciar a ser cabeza de lista en las autonómicas.

Ahora, un año después de aquello y también por razones de reorganización de cara al ciclo electoral, el dirigente podría perder también su Portavocía en el Senado, un puesto que depende directamente de la ejecutiva y el espacio que otorga más visibilidad a Espinar en la esfera pública y le sitúa como una de las figuras preeminentes del partido en la escena madrileña.

Las operaciones de reestructuración en Podemos de cara a las elecciones autonómicas de 2019 dejarán damnificados y uno de los más llamativos podría ser el secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, que ganó las primarias en noviembre de 2016 y que se ha visto desplazado por la vuelta a la primera línea de Íñigo Errejón como candidato de Podemos en la Comunidad de Madrid. Tras el pacto posvistalegre entre Pablo Iglesias y Errejón para impulsar su candidatura madrileña, Espinar se vio obligado a renunciar a ser cabeza de lista en las autonómicas. Ahora, un año después de aquello y también por razones de reorganización de cara al ciclo electoral, el dirigente podría perder también su Portavocía en el Senado, un puesto que depende directamente de la ejecutiva y el espacio que otorga más visibilidad a Espinar en la esfera pública y le sitúa como una de las figuras preeminentes del partido en la escena madrileña.

La salida de Espinar de la Portavocía del Senado es una de las opciones que manejan en la cúpula de Podemos, donde contemplan la posibilidad de que le sustituya en el cargo Idoia Villanueva, diputada navarra y miembro de la ejecutiva. Esta decisión cumpliría una de las máximas que se impuso en la última asamblea del partido: feminizar las portavocías. El objetivo sería darle proyección a la diputada para reforzar su figura y otorgarle un papel preeminente, con el objetivo último de impulsarla después como candidata de Podemos en las elecciones autonómicas de Navarra, donde el partido de Iglesias forma parte del Gobierno cuatripartito de Uxue Barkos (donde están Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra). El entorno de Espinar, consultado por este periódico, niega cualquier movimiento al respecto y confía en que el dirigente mantenga su puesto.

La relación entre Espinar y la cúpula de Podemos se ha visto deteriorada tras el pacto Iglesias-Errejón, que llegó apenas tres meses después de que el actual portavoz de Podemos en el Senado ganara unas primarias marcadas por su fuerte desgaste, en la antesala de la batalla que el partido vivió después en Vistalegre II. El acuerdo atado por arriba despojó a Ramón Espinar de la posibilidad de ser el candidato de Podemos en la Comunidad pese a ser el líder autonómico del partido y el candidato natural. Esta decisión generó gran malestar en el círculo de Espinar y marcó un punto de inflexión en su relación con el núcleo duro de Iglesias.

La pérdida de apoyos del dirigente madrileño también se ha hecho patente en el Senado, donde la ejecutiva de Podemos ha decretado la salida fulminante de varios miembros de su equipo sin mediar explicación alguna. Tampoco cuenta ya con el respaldo de los Anticapitalistas. Espinar rompió en diciembre el acuerdo alcanzado con esta corriente en primarias y les apartó de la ejecutiva de Podemos de la Comunidad de Madrid. La decisión llegó después de que esta corriente fuera la única voz disidente al acuerdo alcanzado entre errejonistas y pablistas en la ciudad de Madrid, donde la diputada autonómica Isa Serra disputara el liderazgo municipal al ex Jemad Julio Rodríguez, consensuado entre las dos principales sensibilidades del partido. La salida de los llamados ‘anticapis’ de la cúpula de Podemos en Madrid llevó a una ruptura total en la dirección madrileña.

Las decisiones sobre las portavocías parlamentarias corresponden a la ejecutiva estatal del partido, controlada por una mayoría de afines a Iglesias, con 11 pablistas, 3 errejonistas y un anticapitalista. La ejecutiva estatal fue la que decidió la salida de Íñigo Errejón como portavoz en el Congreso de los Diputados y la ejecutiva madrileña de Espinar fue la que destituyó al errejonista José Manuel López de la Portavocía de Podemos en la Asamblea de Madrid. Espinar defendió entonces la decisión como “democrática y legítima”, al responder a la línea política adoptada por el nuevo órgano.

“Nadie es imprescindible en Podemos y a nadie se le elige para ocupar un determinado puesto para siempre, sino que nuestro trabajo, el de todos y todas, está sujeto a la voluntad de los y las inscritas de los órganos políticos”, defendió el diputado y senador autonómico en diciembre de 2016, días después del cese de López. Poco después de Vistalegre II, y tras la victoria de Iglesias el propio Espinar puso su cargo de portavoz en el Senado a disposición del reelegido secretario general, aunque también expresó sus ganas de continuar.

La apuesta navarra de Podemos

Villanueva es en estos momentos una de las mujeres fuertes en Podemos. Junto a Ione Belarra, portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados y mano derecha de Irene Montero, son la representación más visible de Navarra en el ámbito estatal. En los últimos meses ha ganado peso en la formación, con su entrada en la ejecutiva de Podemos como secretaria de Coordinación Institucional. Uno de sus nuevos papeles será el de ser la presidenciable navarra y apaciguar los ánimos en la organización foral. Podemos Navarra ha vivido en los últimos meses fuertes turbulencias internas, con la expulsión de su ex secretaria general Laura Pérez unos meses después de que perdiera las primarias frente al diputado Eduardo Santos por 28 votos.

La senadora ha ido ganando peso en la organización desde la Asamblea de Vistalegre II hace un año, convirtiéndose en una persona de confianza para el líder del partido. Con un perfil solvente y carismático, la senadora ha sido impulsada en los últimos meses por el aparato de partido, que ha aumentado su proyección mediática y multiplicado sus apariciones públicas. Pese a su escalada en el ámbito estatal, sus raíces están en Pamplona, donde en 2015 pasó a ser miembro de la dirección municipal de Podemos.

Apenas duró unos meses en este cargo, pues pronto fue elegida senadora por designación autonómica por el Parlamento navarro. La designación llegó gracias al apoyo de Geroa Bai tras el acuerdo de Gobierno, y Villanueva se integró en el Grupo Mixto del Senado ya en septiembre de 2015, cuando Podemos aún no se había enfrentado a elecciones nacionales y no contaba con grupo propio en la Cámara Alta. Tras las elecciones del 20D y del 26J fue designada de nuevo para el puesto.