El presidente del Gobierno y buena parte de sus ministros rehuyeron ayer a la prensa para evitar pronunciarse sobre la situación vivida en Cataluña durante el fin de semana y el lunes con motivo del primer aniversario de la consulta ilegal del 1-O. Tras las agresiones del sábado a algunos manifestantes de la plataforma policial Jusapol en Barcelona, los CDR sembraron el caos el lunes en Cataluña, cortaron las vías del AVE y carreteras, ocuparon edificios públicos e intentaron asaltar el Parlament mientras el presidente de la Generalitat, Quim Torra, los arengaba animándoles a “apretar“. Nada de esto ha merecido una valoración por parte del Gobierno.

En el primer acto público que ha celebrado tras su gira por Norteamérica, la entrega de los documentos de ETA por parte de Francia a España, el presidente ha obviado la situación en Cataluña y ha evitado a los periodistas. Tampoco han comparecido ministros asistentes al acto, como la vicepresidenta, Carmen Calvo, o el titular de Interior, Fernando Grande Marlaska, como tampoco lo hizo en Cataluña la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera.

En la mañana de este martes, el Gobierno ha hecho un llamamiento para que Torra cumpla “con sus responsabilidades institucionales y no ponga en riesgo el camino de normalización política emprendido por el Gobierno de Sánchez, alentando a los radicales que creen que las calles son solo suyas y asedian las instituciones que representan a todos los catalanes”.

El silencio del presidente se hizo este lunes aún más patente cuando utilizó la red social Twitter para lanzar mensajes que nada tenían que ver con la situación caliente en Cataluña. A primera hora de la tarde, Pedro Sánchez lanzaba un tuit precisamente para evocar otro 1 de octubre. El jefe del Gobierno no se refería a los incidentes del día ni a los ocurridos hace justo un año. Ni siquiera a los de hace dos años, cuando en esa fecha fue defenestrado por los barones del PSOE durante un convulso comité federal del partido. Para Sánchez, lo más significativo de esta fecha se produjo en 1931, cuando España aprobó el voto femenino.

Tampoco durante el intento de asalto al Parlament por parte de los CDR, que fue repelido por los antidisturbios de los Mossos, el presidente hizo referencia a la situación en Cataluña. Pasadas las 22,30 horas, cuando todos los medios de comunicación retransmitían los incidentes en directo, la cuenta oficial del presidente del Gobierno tuiteaba sobre la reunión celebrada por el PSOE a las once de la mañana en Ferraz. “Decisión, ilusión y un proyecto para continuar avanzando por el cambio y la regeneración democrática. El PSOE está preparado. Activamos el modo electoral de car a las municipales, autonómicas y europeas. Seguimos”, afirmaba el presidente del Gobierno.

Precisamente en la sede socialista se escuchó la única voz del Gobierno sobre Cataluña del día. Sobre las 13,30 horas, después del mensaje de Torra alentando a los CDR, José Luis Ábalos compareció ante la prensa pero no en calidad de ministro de Fomento, sino de secretario de Organización del PSOE. Preguntado sobre los incidentes causados por los independentistas, Ábalos otorgó una “importancia relativa” a las declaraciones de Quim Torra alentando las acciones de los CDR. “Al Gobierno le importan las acciones más allá de los discursos”, ha asegurado.

“Quedarse en una reivindicación del 1-O y de las ideas que determinaron ese proceso tienen una relevancia relativa”, ha afirmado Ábalos, que ha destacado que al Gobierno lo que le importa es “la senda en la que está trabajando con el Govern de la Generalitat, que es hablar de la agenda política”, algo que no se hacía desde hace años, ha recordado.

En esa línea, ha defendido que, cuando se cumple un año del referéndum ilegal del 1-O, el conflicto de Cataluña está “algo mejor”, porque el Ejecutivo de Sánchez ha “abierto una puerta de expectativas a la política, el diálogo y el entendimiento” sobre asuntos de la vida cotidiana de los ciudadanos catalanes. Por este motivo, el PSOE rechaza el discurso de “descalificación”, “sin propuesta política” y de “séptimo jinete del apocalipsis” del presidente del PP, Pablo Casado, al que ha recordado que la aplicación del artículo 155 no se aprueba “por unas declaraciones del señor Torra, te gusten o no te gusten”.

Tras reivindicar que para el PSOE este primer aniversario del 1-O es una “fecha para el diálogo, la concordia y la convivencia”, en la que desea que la jornada transcurra con “normalidad” y con la “mayor tranquilidad posible”, ha sostenido que su posición es “la más valiente” y ha llamado a la responsabilidad de “todos” los partidos políticos para lograrlo.