Política

Podemos se juega su futuro en el duelo Iglesias-Errejón que alarma a todo el partido

Ninguno aclara si acudirá a la reunión de la dirección este miércoles, que podría celebrarse por primera vez sin sus fundadores

Irene Montero, Ione Belarra y Juanma del Olmo, entre otros diputados de Podemos, al inicio de la reunión de la Diputación Permanente del Congreso EFE

Jornada crucial en Podemos. La reunión de su máximo órgano, el Consejo Ciudadano Estatal, para atajar la crisis interna generada por el enfrentamiento entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón por el control de la candidatura en la Comunidad de Madrid puede llevar el duelo entre ambos a un punto de no retorno o conseguir reconducir la situación, como reclaman los barones del partido, alarmados por las consecuencias del conflicto en las elecciones autonómicas y municipales de mayo.

De momento, ninguno de los dos da un paso atrás. Errejón mantiene su apuesta por presentarse dentro de la plataforma ciudadana de Manuela Carmena, Más Madrid, y huir así de unas siglas y un proyecto que limita sus opciones electorales a los votantes de la izquierda. Como defendió en el origen de Podemos, cuando logró 71 diputados de la nada, Errejón apuesta por una candidatura transversal que apele a toda la sociedad madrileña, no sólo a los «convencidos» por Podemos.

Por su parte, Iglesias mantiene el pulso y ha ofrecido a Errejón que Más Madrid se integre en la candidatura de Podemos en la Comunidad como IU, Equo o cualquier otro agente progresista. A través de su portavoz parlamentaria, Irene Montero, Iglesias se esfuerza por demostrar que Errejón ha cometido una deserción y se ha marchado a otro partido para competir contra sus antiguos compañeros.

Con la oferta de una candidatura sólo de izquierdas que Errejón ya ha descartado al optar por Más Madrid, la pareja dirigente de Podemos pretende situarlo fuera del partido y encontrar un argumento para abrirle un expediente sancionador que pueda expulsarlo definitivamente de Podemos, como ha ocurrido con Rita Maestre y los cinco concejales del gobierno de Carmena que se negaron a participar en las primarias del partido. En este sentido, Iglesias y Montero podrían proponer este miércoles algún tipo de consulta a la militancia que propiciaran esa vía de castigo a Errejón.

La posibilidad de que el conflicto se enquiste ha levantado las alarmas en los territorios y las ciudades que afrontan elecciones en el mes de mayo por el temor de que pase factura electoral a un partido en caída libre. «Es la hora de cooperar y no de competir», decretaron once secretarios autonómicos de Podemos el pasado viernes, cuando se reunieron en Toledo para pedir que se reconduzca la situación interna.

Con ese objetivo firmaron la denominada Declaración de Toledo, un documento firmado por once barones que pide unidad de cara a las próximas elecciones frente a la posición defendida por Pablo Iglesias, que anunció unilateralmente que competirían en las urnas contra Iñigo Errejón. Los dirigentes territoriales, el único contrapeso actual del líder máximo de la formación, piden “responsabilidad” para evitar en Madrid un choque de trenes que tenga eco en todos los territorios.

El convocante del cónclave, José García-Molina, líder de Podemos en Castilla-La Mancha, ha expresado este martes su preocupación por que «mucha gente en los territorios está desconcertada y no entiende la dinámica de competencia». «Mucha gente de Podemos está hoy pensando más con el corazón que con la cabeza, porque a veces los golpes que recibimos son muy duros, pero creo que igual que nadie puede chantajear a Podemos, desde Podemos tampoco se puede chantajear a nadie ni tomar decisiones casi imposibles», ha asegurado en RNE.

Por su parte, el secretario general de Podemos en Murcia, Oscar Urralburu, encuadrado en el sector errejonista, no comparte que la dirección sitúe a Errejón fuera de Podemos. Para Urralburu «no es imaginable un Podemos sin Pablo Iglesias, como no es imaginable un Podemos sin Íñigo Errejón», por lo que espera que esta crisis se supere «con todos dentro».

En ese contexto se reúne hoy el Consejo Ciudadano Estatal, que puede ofrecer una imagen inédita. De momento, ni Iglesias, que está de baja paternal, ni Errejón, que ha sido invitado a no acudir, han confirmado su asistencia. En el caso de que no participen, Podemos celebrará una reunión de una dirección del partido en la que cinco años después de su fundación no estará ninguno de los dirigentes que pusieron en marcha ese proyecto. En vez de Iglesias, Errejón, Bescansa, Monedero y Luis Alegre, entre otros, tomarán las riendas del partido dirigentes procedentes de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE).

La joven diputada madrileña llegó a Podemos tras las elecciones europeas de 2014 a través de Rafael Mayoral, con el que coincidió en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y en las Juventudes Comunistas, donde empezó a militar a los 16 años. En un primer momento, Montero ni siquiera estaba en la ejecutiva del partido. Fue en marzo de 2015 cuando Iglesias amplió el núcleo para incluirla a ella y al diputado Pablo Bustinduy.

A finales de ese año, semanas antes de las elecciones del 26-J, fue nombrada jefa de gabinete de Pablo Iglesias. A raíz de esos comicios surgieron las principales diferencias entre el líder de Podemos y su entonces número dos, Errejón, sobre la posibilidad de hacer presidente a Pedro Sánchez y sacar a Mariano Rajoy de Moncloa. El primero, apoyado por Montero en su decisión, rechazó la investidura, obligando a una repetición electoral.

Desde que se hizo con la portavocía parlamentaria tras la caída de Errejón, Montero se ha rodeado de un grupo de diputados y asesores de su confianza que controlan el grupo parlamentario, liderado por Ione Belara, su compañera en la Facultad de Psicología de Madrid. Junto Pablo Echenique y Juanma del Olmo, un consultor de nuevas tecnologías y empresario que se encarga de la comunicación de Podemos, Montero controla los resortes internos del partido durante la baja por paternidad de su pareja, el secretario general de Podemos.

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