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Bescansa reaparece tras la debacle electoral y analiza la "cadena de errores" de Podemos

La fundadora de Podemos apunta a que la formación ocupa el espacio de IU y critica la hoja de ruta de la cúpula estatal de Iglesias y Montero

Carolina Bescansa, fundadora de Podemos EP

La cofundadora de Podemos Carolina Bescansa vuelve a la palestra pública para hacer un análisis post electoral tras la debacle de las elecciones del pasado domingo, donde Podemos perdió casi dos tercios de su representación en los parlamentos autonómicos. La socióloga especializada en demoscopia, que fue purgada del partido tras sus críticas a la gestión de la crisis catalana, ha diseccionado en las últimas horas los motivos que han llevado a la formación morada a estos resultados y apunta a una «cadena de errores» iniciada hace dos años. La abstención a la investidura de Pedro Sánchez en 2016 o la consulta hecha en Podemos sobre el chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero son algunos de los factores que destaca la dirigente.

Bescansa, que este martes participó en Al Rojo Vivo, de La Sexta, para analizar el escenario, destaca la falta de relevancia de la campaña para Podemos, contradice el argumentario lanzado por la cúpula del partido y sitúa al partido morado en el espacio ocupado tradicionalmente por IU. Además, señala que las fuerzas de Adelante Andalucía o Más Madrid representan mejor «el espíritu con el que nació Podemos», en una clara crítica a la estrategia emprendida desde la cúpula de Iglesias y Montero. La ex diputada señala que los malos resultados no se deben a elementos coyunturales, como las ‘cloacas’ o la división de la izquierda, como han defendido en la dirección de Podemos, sino que son consecuencia de «errores de fondo» en la formación.

El primero de ellos, según Bescansa, es «no haber permitido un gobierno en minoría de Sánchez en 2016, para terminar dando ese mismo paso tras dos años ominosos de Gobierno de Rajoy» mediante la moción de censura de junio de 2018. En 2016 Iglesias apostó por no dar el Gobierno en solitario a Pedro Sánchez y pidió ministerios tan relevantes como el de Interior. Unas expectativas extremadamente altas que venían acompañados de la esperanza del sorpasso ante la repetición electoral y que generaron una brecha profunda en la organización con el sector de Iñigo Errejón, partidario de facilitar un gobierno progresista.

La segunda causa que apunta Bescansa es la posición de Podemos en Cataluña y su renuncia a articular una reforma constitucional, uno de los objetivos que el partido se había propuesto en sus orígenes. Para la dirigente, el error ha consistido en «confundir la crisis política catalana con la crisis territorial española, la desobediencia civil con la desobediencia institucional, desentenderse del alcance de la crisis de Estado nacida de las decisiones del Parlament de Cataluña en Septiembre de 2017, y no asumir el cambio constitucional como única propuesta capaz de hacer frente a la crisis territorial española y la crisis política catalana».

La diputada, que centró su trabajo legislativo en una propuesta de reforma de la Constitución, también apunta a otro elemento de polémica que afectó a la vida privada de sus líderes: la compra del chalet en Galapagar, que minó su liderazgo y que atajaron convocando una consulta a sus bases dentro del partido. Para Bescansa, otro de los errores de fondo ha sido «trasladar al interior de Podemos, en aquel momento la tercera fuerza política del país, la toma de decisiones relativas a la vida privada de sus dirigentes en el marco de un enorme escándalo mediático».

La bunkerización de Podemos y la expulsión de todas aquellas voces disidentes en la organización es otro de los elementos que describe Bescansa, que también se vio afectada por esta dinámica del enemigo interno importada por los cuadros del Partido Comunista. En este sentido, la ex diputada hace referencias de manera indirecta a las continuas purgas a la que se ha visto sometida la organización y advierte de «la incapacidad para integrar la diversidad territorial y política de la organización, apartado a todas a aquellas personas que han mantenido posiciones discrepantes con la dirección. La relación de casos es larguísima: Navarra, La Rioja, Cantabria, Galicia, Murcia, Cataluña, Andalucía y, por supuesto, los miembros no oficialistas de la dirección estatal».

Además, advierte de que en los ayuntamientos del cambio -todos perdidos a excepción de Cádiz-, «han pagado muchos justos por pecadores», en referencia a los alcaldes que no han revalidado sus mandatos «como consecuencia de un ruido mediático y turbulencias internas que acompañaron los cuatro años de mandato».

«Hoy, tres años después de que Podemos comenzase su cadena de errores, nos encontramos en la paradójica situación en que el espíritu con el que nació Podemos habita con más fuerza en el proyecto del Kichi en Cádiz, en el de Carmena o en el Más Madrid de Iñigo Errejón que en el que se defiende desde las siglas oficiales», continúa la experta en demoscopia y fundadora de Podemos, que señala que «lamentablemente, el rumbo tomado por Podemos lo arrastra hacia el mismo lugar funcional que el régimen del 78 reservó para IU». En este punto, advierte que «el pueblo español necesita una organización que, con cabeza y corazón, le respete y se comprometa a defenderlo en las instituciones».

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