Política

Vox echa a sus bases contra el Supremo: "Serán juzgados por no haber estado a la altura"

Los de Santiago Abascal han vuelto a colgar el cartel de 'lleno' en la madrileña plaza de Colón, en el marco de una concentración para condenar la violencia del independentismo y como respuesta a la convocada mañana por SCC, a la que Vox no está invitado

Vox concentra a miles de personas en Colón en defensa de la unidad de España EFE

Una bandera gigante, un discurso incendiario y una plaza de Colón llena. Vox ha vuelto a sacar su arma más eficaz cuando apenas restan 14 días para que se abran las urnas: la movilización de su electorado. Y este sábado, en el marco de una concentración que sirviese de respuesta «contundente» a los disturbios violentos que ha vivido Cataluña en los últimos días por la sentencia del ‘procés’, los de Santiago Abascal han llenado la plaza madrileña con miles de almas, 20.000 según la organización, que reclaman la «unidad de España».

Poco después de las 12:00 horas de la mañana comenzaba el multitudinario acto en el que entre la multitud, como ya se hiciese en el Palacio de Vistalegre hace unas semanas, se iba caldeando el ambiente de la mano de un animador. El evento, que ha comenzado al grito de ‘Puigdemont a prisión’ o ‘Torra a la mazmorra’, ha estado cargado de críticas no sólo a los «cálculos políticos» de Pedro Sánchez -al que ha culpado de la impunidad de «radicales que iban como motosierras, encapuchados, que atacaban a las fuerzas de seguridad con ácido»-, sino al propio poder judicial.

«Barcelona ardió porque dejaron que ardiese, porque los partidos se escondieron detrás de faldas y togas del Tribunal Supremo para evitar dar una respuesta contundente», alegaba un jaleado Santiago Abascal, un discurso que ha recuperado de Javier Ortega Smith, quien ha señalado directamente a los magistrados del Tribunal Supremo por la sentencia del procès, liderada por Manuel Marchena: «Cambiaron la verdad por la unanimidad en la mentira. Serán juzgados por no haber estado a la altura», ha afirmado entre aplausos y vítores.

En el acto, en el que han primado los tintes electoralistas y en el que ha participado la plana mayor del partido -la ‘número uno’ de Vox en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio; el portavoz del grupo municipal en la capital, Javier Ortega Smith; y el presidente del partido, Santiago Abascal, se ha criticado duramente el ‘veto’ interpuesto por Societat Civil Catalana a Vox en la concentración constitucionalista convocada para este domingo en Barcelona, y a la que asistirán Albert Rivera, Pablo Casado y Miguel Iceta.

«Mañana en Barcelona os piden que vayáis vestidos de blanco, porque quieren blanquear al PSOE como socio de los separatistas», declaraba contundente Rocío Monasterio al principio del acto, al tiempo que reivindicaba que el de mañana es «un acto de rendición».

«No los esperamos» decía el presidente de SCC, Fernando Sánchez Costa, sobre Vox, argumentando que la organización de la manifestación constitucionalista ha «invitado a todos los que defienden la democracia, la Constitución y el autogobierno en Cataluña», mientras que los de Santiago Abascal son los únicos que defienden la «suspensión inmediata de la autonomía catalana», tal y como han defendido los líderes conservadores este sábado.

Como viene siendo habitual, el acto se ha cerrado entre gritos de ‘¡Viva España!’ y ‘¡presidente, presidente!’ a Santiago Abascal, mientras sonaba el himno nacional tras una hora de evento.

La bandera de España más grande de la historia

La plaza de Colón es el escenario en el que Vox acostumbra a reunir a sus adeptos en actos multitudinarios, y el de este sábado no ha quedado ajeno a sus habituales performances de especial calado en un momento en que está a punto de comenzar, oficialmente, la campaña electoral.

Decenas de personas sostienen la bandera de España de 1.000 metros cuadrados este sábado en Madrid.

Levantada por cientos de voluntarios, el partido ha desplegado antes de que comenzase el acto una gigantesca enseña nacional, según el partido, la más grande del mundo: 1.000 metros cuadrados -50 de largo por 20 de ancho, el mismo tamaño que una piscina olímpica- y con 130 kilos de peso, que ha llegado en volandas a la Plaza de Colón bajando por la calle Génova, entre sonoros gritos de ‘Viva España’ o ‘A por ellos’.

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